Un tipo de colchón para cada tipo de dolor de espalda

Abr 12, 2020 | SALUD, TE ACONSEJAMOS | 0 Comentarios

Hasta un 80% de la población sufre, sufrió o sufrirá dolor de espalda en algún momento de su vida. Como puedes observar, este dato publicado por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) y recogido por la Asociación Española de la Cama (ASOCAMA) está considerado uno de los mayores y principales problemas físicos de las personas. Algo que, traducido al mundo del descanso, se convertirá en el factor más recurrente y angustioso a la hora de escoger qué tipo de colchón queremos adquirir.  ¿El problema ante esto? Si cada persona es un mundo, los dolores de espalda representan casi los mismos resultados infinitos.

Por la razón expuesta al final del párrafo anterior lo que siempre vamos a dictaminar desde Maxcolchon es que no hay un esquema arquetípico para todo el público.  Es decir, no hay un único colchón perfecto para toda la humanidad, sino un colchón ideal para las necesidades individuales de cada uno. Por ello, cabe analizar qué problema físico padeces en la espalda para luego convertirlo en el modelo de tus sueños.

Dime cuánto te duele la espalda y te diré qué tipo de colchón usar

El 90% de los casos de dolores de espalda están producidos por sobrecargas, contracturas, déficits musculares o hernias discales. Si nos ceñimos al más común de los dolores de espalda, el rey indiscutible es el de la lumbalgia. Y el motivo de las molestias lumbares, según los expertos médicos, radica en que la base de la columna vertebral soporta más peso que el resto.

Para prevenir este tipo de dolencias físicas, lo que recomiendan las autoridades sanitarias es mantener la zona lumbar alineada con el resto de la columna. Extrapolado a la hora de dormir, lo que se necesita es un colchón con un grado de firmeza bastante alto y una determinada dureza. O lo que es lo mismo, un colchón de muelles con una capa de viscoelástica, látex o incluso espumación suave.

Este tipo de colchones firmes pero que no exceden demasiado en su dureza, permiten que no nos pasemos toda la noche cambiando de postura o sufriendo incomodidad. Ya que estamos hablando de modelos con acolchados de calidad, la presión se reduce, la columna permanece alienada y abrazamos el confort.

Tras la lumbalgia, hasta un 30% de los dolores de espalda que padecemos están representados por los dolores cervicales. Esta molestia, al igual que la lumbar, se produce porque ocurre en una zona mucho más móvil que la dorsal. Esto provoca mayor número de lesiones de las partes blandas, traumatismos y deterioros.

Para mitigar estos problemas cervicales y alcanzar la máxima comodidad y un mejor descanso, necesitamos un colchón que nos permita mantener la columna en la postura adecuada. Un modelo de espuma viscoelástica con núcleo HR y una firmeza media tirando a alta, conseguirá la capacidad de adaptarse poco a poco a tu anatomía. Además de la elección del colchón, con la cervicalgia hay que tener muy en cuenta qué tipo de almohada vamos a comprar, ya que se trata de un elemento que, si no es de buena calidad, no ofrecerá el apoyo adecuado a la cabeza, provocando así más molestias.

Completando el pódium de problemas de espalda y con un porcentaje cercano al 10% de afectados, la dorsalgia alcanzaría el tercer puesto. Esta dolencia de la zona intermedia de la espalda se caracteriza por un dolor sordo que puede subir hacia el cuello o incluso los brazos. La espalda se ha sobrecargado a causa de las malas posturas y, con ello, hemos visto aumentada la tensión muscular y también los niveles de estrés.

Como ocurre con los tipos de dolores anteriores, la dorsalgia va a precisar también de un colchón firme acompañado de una buena almohada. Un modelo viscoelástico con gran capacidad de adaptación en función de su propia densidad es lo ideal para este tipo de dolor de espalda.