Consejos para dormir a un bebé en los meses de verano

Ago 1, 2021 | NIÑOS, TE ACONSEJAMOS | 0 Comentarios

Si tuviéramos que ceñir cuál es el principal motivo de felicidad entre los seres humanos, ese sería el hecho de tener un hijo. Pero a la alegría infinita que hay inherente en la paternidad y maternidad, aparecen las preocupaciones. Desde los llantos provocados por los cólicos a la dificultad de dormir a un bebé en los meses de verano. Si ya es complicado conseguir que concilien el sueño por la noche, en los meses de verano el escenario se complica.

La cantidad de veces que los bebés se despiertan a lo largo de la noche se multiplicará casi de manera exponencial a causa de las altas temperaturas y el mero hecho de que los días se alarguen. Como padres primerizos, ¿cómo conseguir que nuestros pequeños se duerman en época estival? Partiendo de esta pregunta, nos irán apareciendo otras como el hecho de encender o no el aire acondicionado, la conveniencia de refrescarlos o cambiar los hábitos y horarios. No te preocupes, en Maxcolchon hemos recopilado una serie de tips que te ayudarán a dormir a tu bebé, aunque ahí fuera marquen 30 grados.

Tips para que el calor veraniego no dificulte el sueño de tu bebé

Uso del aire acondicionado

Es la primera pregunta que una madre y un padre primerizos se hacen al llegar la época estival: “¿puede perjudicar el uso del aire acondicionado a mi bebé?”. Es normal tener esta duda. Por regla general, sabemos que la utilización indiscriminada de este dispositivo es perjudicial para nuestra salud, ¿por qué no iba a serlo con los más pequeños?

Afortunadamente, no hay que preocuparse tanto. Tanto estos aparatos como los ventiladores no son negativos para los bebés. Al menos, su uso con sentido común. Es decir, limpia los filtros, que no le llega el aire de manera directa y, lo mejor de todo, enfría el ambiente de su habitación antes de que le acuestes en la cuna. De esta forma refrescarás el ambiente y no estará expuesto a su corriente.

Pijama más adecuado y sábanas suaves, frescas y transpirables

Sabemos que los adultos tendemos a dormir desnudos en verano (sobre todo las noches más calurosas), pero nuestro bebé siempre ha de dormir vestido. La premisa fundamental sobre la que cimentar el tipo de pijama es que sea cómodo, fabricado con tejido natural (algodón 100% a ser posible) y, sobre todo, que sea muy transpirable.

Si a estos elementos le sumamos otros factores como que carezcan de etiquetas y dispongan de costuras planas que faciliten la comodidad y proteja la piel de los roces, conseguiremos un descanso infantil más que fresco y suave. Y, por supuesto, cumple estas mismas directrices pero aplicadas a la ropa de cama.

Cuida hasta el más mínimo detalle dónde y cómo va a dormir

Hablamos del verano, una época de viajes, trasiegos, idas y venidas. Hoy dormimos en nuestra vivienda habitual, pero mañana en un hotel, en un apartamento o la casa del pueblo. Por este cambio constante de escenario, es importante que pongamos mucho ojo tanto la postura en la que duermen cómo el tipo de cuna o cama. Por ejemplo, las sillitas del coche están negativamente relacionadas con un mayor riesgo a padecer reflujos gastroesofágicos y la reducción de oxigenación. Intenta evitarlas.

Las cunas de viaje que son transportables o el propio carrito deben ser supervisadas. No dejes objetos, peluches, cojines o almohadas… Y, sobre todo, que duerman boca arriba.

¿Qué hacemos con los horarios?

Igual que sucede con el trasiego constante de los viajes y cambios de vivienda, lo mismo pasa con los horarios. Partiendo de la base que en verano los días son más largos, disfrutamos de más horas de luz y hasta cambiamos de hora, resulta más complejo poder cumplir ciertos hábitos. Sin embargo, esto no es óbice para que nuestro reloj biológico siga su funcionamiento. E igual ocurre con los bebés.

A partir de los 3 meses, los recién nacidos comienzan a formar su propia higiene del sueño, por lo que en verano también pueden sufrir estas irregularidades.  Para mitigar todo este contexto, no te quedes hasta muy tarde por la calle, protégelo del sol y sus rayos, baja las persianas, no cenéis tarde y acuéstalo aproximadamente a las mismas horas que el resto del año.