Cómo influye el descanso en nuestro estado de ánimo

Ago 19, 2021 | MEJORA TU DESCANSO, TE ACONSEJAMOS | 0 Comentarios

¿Sabías que nuestra felicidad está extremadamente relacionada con el descanso que tengamos? No lo decimos solo nosotros, estudios como el realizado por el POSTECH Basic Science Research Institute vinculan la calidad del sueño con la satisfacción vital de las personas. Así es cómo influye el descanso en nuestro estado de ánimo.

¿Por qué existe esa relación entre el descanso y nuestro estado de ánimo?

Podríamos empezar por el extremo opuesto para conseguir captar tu atención al respecto: el estrés, la ansiedad, la depresión o incluso el suicidio está altamente relacionado con la privacidad de sueño más alarmante.

Así de concurrente son el descanso y el estado de ánimo. Porque no solo guarda una correlación con los accidentes cardiovasculares, el aumento de peso o enfermedades como la diabetes. No. Dormir mal y/o pocas horas puede llegar a ser sinónimo de colapso mental. A padecer los trastornos emocionales anteriormente relatados.

Que el sueño puede esconderse detrás de nuestra felicidad se debe a diferentes interconexiones entre las experiencias que vivimos y la calidad del sueño. Factores negativos como pueden ser los problemas del trabajo o incluso la escasez de recursos económicos tienen una asociación con los trastornos relacionados con el sueño. De la misma manera, y por pura lógica, el enamoramiento, la actividad física, la recurrente vida social o la paternidad nos lleva a un mejor descanso.

La cantidad de sueño (es decir, la duración) fácilmente se puede cuantificar al medirla en horas y minutos. Por su parte, la calidad del sueño no dispone de una definición concreta. Sin embargo, podemos encontrar ciertas variables que nos ayuden a ello: la continuidad del sueño, la profundidad del mismo, el cansancio que sentimos al despertar (o durante el día) o el número de veces que nos hemos podido despertar durante la noche (ya sea durante minutos o tras experimentar los denominados microdespertares).

Una vez más, podemos encontrar mucho más ilustrativo los problemas derivados de la falta de sueño para escenificar la relación entre felicidad y descanso. Aquellas personas que duermen poco (pongamos unas cuatro o cinco horas por noche), acaban creando una especie de déficit cerebral que, con el tiempo, puede traer graves consecuencias en las funciones cognitivas. La falta de atención, la pérdida de memoria, la mala concentración… En definitiva, no dormir lo suficiente o una incorrecta higiene del sueño es lo más similar que encontraremos a una deuda económica: cuanto más gastas y menos ingresa, más deuda originas.

Los factores que se benefician de mil noches de sueño

– Mejor estado físico: Dormir es salud. Y fortaleza. Cuando disfrutamos de una buena higiene del sueño, nos garantizamos un estado físico más fuerte y vital. Si a esto lo acompañamos de la práctica deportiva, el resultado es una mayor liberación de endorfinas.

Influye en nuestra belleza: Si nos pasamos al punto más hedonista y superficial, dormir mal nos lleva a un deterioro físico que se puede exteriorizar en ojeras, palidez y problemas de obesidad. Por el contrario, dormir bien nos hará estar más radiantes.

– Reducción del estrés: Solo podremos salir del bucle negativo que se origina entre el estrés y dormir mal de una manera. Durmiendo bien. Si conseguimos descansar como debemos, no solo liberamos nuestro cuerpo de estrés y ansiedad, sino que estaremos más cerca de la felicidad.

– Relativización de los problemas: De la misma manera que nos liberamos del estrés, dormir nos ayuda a liberar ciertas sustancias, procesos químicos e incluso los malos recuerdos.

– Mejora nuestra capacidad de análisis e incrementa todos nuestros sentidos: Dormir bien y las horas que debemos nos ayuda a mejorar la capacidad motora de nuestro cuerpo, así como la capacidad de reacción e incluso la concentración.

– Nos pone contentos: Si simplificamos las consecuencias de dormir bien al máximo, al final lo que nos provoca es un sentimiento de bienestar. Nos pone contentos, vitales y enérgicos. Nos hace querer devorar el día. Nos pone optimistas.

– Mejora nuestro deseo sexual: Dormir ya hemos dicho que mejorar nuestro estado físico y mental. Este cénit nos llevará irremediablemente a tener más actividad sexual, lo cual también nos lleva a liberar dopamina y oxitocina. El resultado de todo esto es la reducción del estrés y la felicidad más absoluta.