¿Tu colchón te pide a gritos que lo cambies?

Nov 12, 2020 | TE INFORMAMOS

Te despiertas en mitad de la noche…por tercera vez. No has parado de moverte de la cama…despertando a tu pareja sin parar. Han surgido unas manchas raras en él. Cada vez que cambias de posición, emite tantos ruidos que la habitación parece el escenario principal de un festival de música. Pero más allá de sensaciones, también podemos recordar que hace más de 10 años que lo compramos. En definitiva, diferentes señales inequívocas que te están reclamando a gritos lo mismo: es hora de hacer un cambio de colchón. Así pues, no lo demores más y haz caso a la variedad de signos que han indicado esta sustitución.

 Los principales motivos para cambiar de colchón

Hemos entrado en una nueva era del descanso. Aquellas épocas en las que los viejos modelos de muelles ruidosos no dejaban espacio ni oportunidad para ningún tipo de alternativa, afortunadamente se han visto sustituidas por una revolución tecnológica de viscoelástica, látex, espumación y muelles.  Aunque ya hace tiempo que esos colchones cuyo tejido solo daba margen para una tela azul característica ya no existen en el mercado, aún existen durmientes que se resisten a dar el salto.

Las señales son muchas y muy variadas. Pueden obedecer motivos de transpiración, firmeza, composiciones, dimensiones o incluso del material protagonista con el que se fabrican los colchones. Pero también existen elementos externos que nos están transmitiendo una necesaria sustitución. Puede haber un desgaste, un deterioro o incluso una falta de higiene en el propio colchón debido a la aparición de ácaros, bacterias, moho o polvo. Pero, además, el mal uso (derramamiento constante de líquidos, por ejemplo) ha podido debilitar sus prestaciones. En definitiva, y como si fueran señales de tráfico, todo indica lo mismo: tu colchón te pide a gritos que lo cambies.

El colchón tiene ya más de 10 años

Según indican todos los expertos, las prestaciones de un colchón se reducen en cuanto cumple una década desde su primer uso. Por tanto, la primera señal que debemos atender guarda relación con el propio DNI del colchón. Y, por muy bien que aún lo veas, sustitúyelo.

Te está ocasionando problemas físicos

¿Cuántas veces olvidamos que una buena noche de descanso es sinónimo de salud? Y, por tanto, dormir mal nos va a repercutir negativamente a nuestro cuerpo y mente. Dolores musculares, de articulaciones, problemas físicos, contracturas, estrés, ansiedad… Tanto a nivel físico como psicológico, dormir mal por culpa de un colchón deteriorado o de mala calidad acabará convirtiéndose en una peor calidad de vida. No lo dudes, abraza la tecnología y sustituye tu viejo colchón por un nuevo modelo.

El colchón ha perdido sus cualidades higiénicas

Elementos como los hongos, los ácaros, las bacterias, el cabello que perdemos, el polvo de la vivienda, nuestro sudor al dormir, el derramamiento de líquidos o fluidos, los olores, la mala ventilación o incluso las mucosidades nocturnas, pueden provocar un deterioro no solo de la calidad del descanso en sí, sino que también convertirán tu viejo colchón en un producto nada higiénico, con las sabidas consecuencias para tu salud.

El propio deterioro

De sobra es sabido que un colchón, con el paso del tiempo y su uso diario, acaba hundiéndose y deformándose. Una situación en la que también influye el tema higiénico que hemos comentado en el punto anterior. Si pasamos un tercio de nuestro día durmiendo, al multiplicarlo por los diez años estipulados como vida útil, el resultado que nos da es el de su sustitución.

Por cuestiones estéticas o de cambios personales

Desde el propio hecho de comenzar a convivir con una pareja a la necesidad de dormir en un colchón de mayores dimensiones, existen elementos externos y de índole social que nos pueden llevar a recibir el toque de atención de nuestro viejo colchón. La relación ha cambiado y, por mucho que nos duela decirles adiós, es hora de sustituirlos por nuevos modelos.

El colchón ha sufrido algún tipo de rotura

Creemos que esta situación no hace falta ni explicarla, ¿verdad?

Te está provocando un sudor nocturno que nunca antes habías sufrido

De repente, la transpiración de tu viejo colchón se ha visto reducido a niveles ínfimos y has pasado de dormir en un clima más parecido al de un resort de vacaciones a hacerlo en el desierto del Sahara. No lo dudes más (y no sudes más) y cambia tu viejo colchón por un nuevo modelo.

Te estás perdiendo todos los avances tecnológicos que ha experimentado el sector del descanso

Como un compendio de todas las señales anteriores, el mero hecho de no estar disfrutando de un colchón de calidad fabricado en la actualidad ya es una razón más que suficiente para sustituirlo. La viscoelástica o el látex te están reclamando.