Trastornos del sueño infantiles: ¿Por qué mi hijo no duerme por las noches?

May 19, 2021 | NIÑOS, TE ACONSEJAMOS

Igual que sucede cuando llegamos a la edad adulta (y, sobre todo, durante la vejez), existen una serie de trastornos del sueño infantiles. Es decir, problemas relacionados tanto con la conciliación del sueño como en la calidad del mismo. Desde las rabietas que intentan evitar la hora de irse a la cama como la situación extrema: tener demasiado sueño, quedarse dormido en situaciones inapropiadas o conductas anormales como el sonambulismo infantil.

¿A qué consideramos trastornos del sueño infantiles? Básicamente, e igual que aplicamos a cualquier tipo de trastorno psicológico, a toda aquella situación que afecta o altera el status de normalidad. En el caso de los niños, hablaríamos de alteraciones en el humor, dificultad para concentrarse que afectaría el rendimiento escolar, cansancio físico, ansiedad y, sobre todo, influencia en las relaciones sociales y familiares. En el momento que el descanso de nuestros pequeños afecta también al núcleo familiar, estaremos hablando de un problema significativo.

Estos son los principales trastornos del sueño que afectan a nuestros hijos

Aunque existen muchos tipos de trastornos del sueño que pueden realizar su aparición durante la infancia o adolescencia de nuestros hijos (desde los más extremos como la narcolepsia hasta los más cotidianos como el exceso de pesadillas), en Maxcolchon hemos querido recopilar los más recurrentes:

Insomnio

Sí, también existe el insomnio infantil. Este trastorno caracterizado por la dificultad para dormir, puede ser diagnosticado cuando se prologan durante al menos un mes seguido. En el caso de los niños, puede dividirse entre el insomnio conductual (dificultad para conciliar el sueño por sentirse solo y aparición de ansiedad ante la hora de ir a la cama) al insomnio por higiene del sueño inadecuado. Es decir, el que está asociado por la presencia de elementos externos como consumo de bebidas energéticas y con cafeína, excesivo uso de ordenadores, tablets o smarpthones, consumo de chocolate o excesiva actividad física.

Síndrome del retardo de fase

Este trastorno suele hacer su aparición a partir de los 10 años de edad. Hablamos de una alteración del ritmo del sueño que se caracteriza tanto por la dificultad para conciliarlo como a la hora de despertarse por la mañana, provocando una excesiva somnolencia durante todo el día.

Pesadillas

Quizás, el problema más reconocido y recurrente de todos, sobre todo en determinadas edades. En general, hablamos de trastorno cuando la aparición de estos sueños complejos y terroríficos se convierten en un problema. Es decir, su excesiva presencia ya genera un estado de ansiedad a los niños, pudiendo despertarse entre lágrimas o incluso habiendo mojado la cama. En este caso, y aunque los padres no podemos evitar que tengan pesadillas, sí podemos ayudarles a que se calmen, a hacer pedagogía y a hacerles entender que todo es irreal y que están a salvo.

Terrores nocturnos

Hermanos de las pesadillas, los terrores nocturnos también pueden catalogarse como trastornos del sueño infantiles. La diferencia con las pesadillas es el halo de real e impacto que tienen entre los más pequeños. Hablamos de un tipo de pesadillas demasiado espectaculares que provocan las peores fantasías de nuestros hijos. Lo más grave de todo es que al despertar no recuerdan nada, pero el estado de alteración es incluso mayor que el de las pesadillas.

Sonambulismo

Este trastorno del sueño es muy común entre los más pequeños. El sonambulismo, como ya sabemos, no es grave y suele desaparecer conforme los niños van creciendo. Su aparición es espontánea y les hace no recordar nada al día siguiente, por lo que debemos poner hincapié y cuidado en evitar que ese estado les ocasione riesgos físicos.

Síndrome de las piernas inquietas

Este trastorno ya lo conocemos por su aparición e influencia en el descanso adulto. Caracterizado por provocar un movimiento de las piernas en situaciones de reposo, también puede afectar a los más pequeños, haciendo que pierdan calidad en el sueño y mal rendimiento al día siguiente. En el caso del síndrome infantil, resultará importante ayudarles en clase, ya que los síntomas pueden empeorar al pasar tantas horas sentados en el pupitre.

Movimientos rítmicos durante el sueño

Este trastorno suele aparecer al año de nacer y suelen desparecer conforme los niños van creciendo. Hablamos de movimientos repetitivos que afectan a las extremidades, la cabeza u otras partes del cuerpo.