Técnicas de relajación: Cómo reducir el estrés y dormir mejor

May 14, 2020 | MEJORA TU DESCANSO, TE ACONSEJAMOS

Hoy en día son muchos los cambios a los que nuestro organismo se ve expuesto. Cuando estas situaciones se vuelven límites o se acumulan en el tiempo, puede surgir el estrés. Se trata de un conjunto de alteraciones que se producen en el organismo como respuesta física ante determinados estímulos. Una sobrecarga que puede influir en el bienestar tanto físico como psicológico.

Hay muchas y diferentes causas por las que puede surgir estrés en una persona. Principalmente, el organismo utiliza esta respuesta como una especie de preparación ante un estímulo nuevo. La idea es adaptarse a este nuevo estímulo mediante estrategias que nos permitan recuperar la energía. Es por eso que, en muchos casos, especialmente en los más extremos, las personas que sufren estrés necesitan consultar con especialistas de la salud mental.

En cualquier caso, el problema es las consecuencias que puede tener este estrés si no conseguimos estrategias para manejarlo. Dormir mal es una de ellas. Preocupaciones relacionadas con el trabajo, la salud, la familia o la economía son algunos de los factores que pueden causar que no durmamos. También se incluyen entre ellas otras como la pérdida de un ser querido o un trabajo.

Por eso hay quien decide recurrir a técnicas de relajación para mitigar este estrés. Aunque si es posible siempre es recomendable consultar con un especialista, si la situación no es grave y simplemente necesitamos técnicas para relajarnos, podemos recurrir a algunas técnicas de relajación. Estas pueden ayudarnos a lidiar con el estrés del día a día, sin necesidad de salir de casa.

Técnicas de relajación que ayudan a reducir el estrés

Está claro que ninguna de estas técnicas de relajación será un milagro que nos quite de en medio el estrés para siempre. Sin embargo, pueden ayudarnos a relajarnos si la situación no es límite y, así, hacer que durmamos mejor.

Relajación autógena

Se trata de aquella relajación que proviene de nuestro interior. En esta técnica para reducir el estrés se utilizan tanto imágenes visuales como la conciencia corporal.

Consiste en repetir palabras o recomendaciones en nuestra mente que puedan ayudarnos a relajarnos y reducir la tensión muscular. Un ejemplo puede ser imaginar un entorno tranquilo y luego concentrarse en la respiración: al hacer esto e intentar controlarla, podemos disminuir nuestra frecuencia cardíaca mientras nos hacemos conscientes de cada parte de nuestro cuerpo.

Relajación muscular progresiva

Esta técnica consiste en tensar lentamente cada grupo de músculos para después relajarlos. Así, nuestra cabeza puede centrarse en diferenciar entre la tensión y la relajación muscular. Al tomar conciencia sobre las sensaciones físicas que se ven implicadas en el estrés podremos ser capaces de identificarlas a tiempo cuando aparezcan.

Visualización

La visualización como técnica de relajación consiste en formar imágenes mentales para hacer un recorrido visual hacia un lugar o situación que nos transmita paz y tranquilidad.

Podemos ir incorporando tantos sentidos como podamos: el oído, el olfato, la vista y el tacto. Por ejemplo, un pensamiento recurrente que puede proporcionarnos paz es la playa. Podemos pensar en el olor del agua salada, el sonido de las olas y la calidez de los rayos de sol sobre nuestra piel.

Otras técnicas de relajación

Además de las que ya hemos nombrado, existen otras posibles técnicas de relajación que podemos llevar a cabo:

Yoga

Se trata de una práctica que hace que busquemos estados de relajación y paz. El yoga consiste en una disciplina física y mental originada en la India, que enfatiza la meditación. Aunque se trata de un ejercicio que llevamos a cabo con el cuerpo, lo cierto es que también es uno de los métodos principales para relajarse. Si nos acostumbramos a practicar yoga, poco a poco podríamos sentir como nuestro cuerpo se libera del estrés diario.

Escuchar música

Aunque está claro que no es una técnica como tal, escuchar música podría ayudarnos a manejar el estrés. La música adecuada acompañada de un buen ambiente puede ser una gran idea para relajarnos.

Taichí

Al igual que el yoga, el taichí es una práctica que combina estados físicos y mentales. Gracias a sus movimientos, puede ser una buena técnica de relajación contra el estrés.

En resumen, son muchas las técnicas de relajación a las que podemos recurrir para mantener lejos el estrés y mejorar el sueño.