Sueños eróticos: Cómo controlar este placer dormido

Jun 2, 2020 | TE INFORMAMOS

Todas las personas soñamos, lo recordemos o no. Las temáticas de algunos sueños son comunes a muchas personas, como es el caso de los sueños eróticos. Durante la fase REM del sueño es cuando se producen los sueños fantasiosos, entre los que se encuentran aquellos que tienen relación con la sexualidad.

Por qué tenemos sueños eróticos

Los sueños eróticos son completamente normales, y forman parte de nuestro repertorio imaginario ya que la sexualidad es algo natural en nuestras vidas.

Tratando de encontrar una respuesta, los psicólogos y sexólogos no logran ponerse de acuerdo, ya que no parece haber una causa clara y excluyente para el origen de los sueños eróticos.

Sí es cierto que, en muchas ocasiones, el sueño erótico es una forma de dar cabida en nuestra vida al componente sexual, que puede estar inhibido durante nuestro día a día por diversos motivos, tales como la falta de tiempo, el estrés, los conflictos de pareja o la carencia de una pareja sexual.

Qué significa tener un aumento de sueños eróticos

Sin poder aportar una respuesta concluyente, sí que parece que las épocas de menos frecuencia de prácticas sexuales o las prácticas insatisfactorias pueden dar lugar a un aumento del número de sueños de temática erótica.

Esto es así sobre todo en aquellos casos en los que estos sueños van acompañados de sensaciones sexuales físicas muy evidentes e incluso de experimentación de orgasmos y eyaculaciones.

Tipos de sueños eróticos más habituales

La mayoría de las personas viven estos sueños de forma agradable e incluso disfrutan de ellos, resultando en muchos casos un modo muy adecuado de liberar tensiones y sentirse mejor al día siguiente. Las escenas pueden estar vinculadas a experiencias pasadas, fantasías sexuales, imágenes de películas u otros tipos de contenidos sexuales, a veces sorprendentes para la propia persona que las sueña.

Los sueños no deben interpretarse literalmente. Soñar que tenemos relaciones con alguien conocido, por ejemplo, no implica que nos interese esa persona necesariamente. Tal vez en el sueño puede haberse unido la expresión de nuestra sexualidad con una vivencia de ese día, durante el que hemos conversado con esa persona, por ejemplo.

En un número reducido de casos, estos sueños eróticos pueden vivirse desde la angustia y el malestar, como algo inadecuado o sucio. En estos casos muchas veces hay asociado un sentimiento de culpa, por traición a la pareja o por pensar que algo no funciona bien. Nada más lejos de la realidad. Los sueños, al igual que las fantasías, forman parte de nuestro repertorio sexual, y no tienen por qué ser un indicativo de carencias, sino una expresión del deseo.

¿Pueden controlarse los sueños eróticos?

En principio ni pueden ni deben controlarse, ya que estamos hablando de algo completamente natural y sano. Aunque no se pueden provocar, sí que se pueden tratar de potenciar, centrándonos en este tipo de pensamientos antes de dormir y recordando sensaciones y temáticas de sueños pasados.

Normalmente las personas solemos diferenciar muy bien si se trata de una pesadilla en la que existe algún contenido sexual o si se trata de un sueño erótico. En el caso de que este tipo de pesadillas se repitieran a menudo, sí debería consultarse a un profesional de la psicología, ya que no estaríamos hablando aquí de un sueño erótico.

En cualquier caso, los sueños eróticos son una expresión sana de una libido fuerte y un deseo sexual natural, por lo que dentro de la pareja no deben percibirse como una amenaza en el sentido de insatisfacción. Disfrutar de los sueños eróticos, tratar de recordarlos e incluso compartirlos con nuestra pareja sexual, puede ser un modo de explorar fantasías mutuas y mejorar nuestra vida sexual.