Síndrome de las piernas inquietas: ¿Qué es y cómo combatirlo?

Feb 2, 2020 | TE INFORMAMOS

Conocido también como la enfermedad de Willis-Ekbom, el síndrome de las piernas inquietas es un trastorno de origen neurológico que afecta aproximadamente a un 2 ó 3% de la población. Esta desagradable afección consiste en el impulso incontrolable de mover las piernas, provocando por lo general una sensación muy incómoda. Además, es propenso a suceder en momentos muy concretos del día (básicamente por la tarde o por la noche) y siempre cuando el que la padece está sentado o tumbado en la cama.

Aunque puede surgir en cualquier edad, el síndrome de las piernas inquietas suele aparecer pasados los cuarenta años y afecta por igual tanto a hombres como a mujeres. Según dictan los estudios realizados sobre este trastorno, en un 20% de los casos colindan otras enfermedades o situaciones médicas que parecen explicar la aparición del síndrome: anemia, insuficiencia renal, polineuropatía, embarazo o el uso de determinados fármacos dopaminérgicos. Existen también otros ascendentes relacionados con antecedentes familiares.

La evolución del síndrome de las piernas inquietas suele ser crónica y, lamentablemente, progresiva. Este aumento de su intensidad con el paso del tiempo acaba alterando el descanso de los enfermos y, por ende, su condición física.

Sus síntomas están asociados a molestias en piernas o brazos, la imperiosa necesidad de mover las extremidades y la proliferación o aumento del dolor en momentos de escasa actividad (estar tumbado, sentado en el sofá, etc.).

¿Cuáles son las causas del SPI?

Como decíamos anteriormente, existe un factor hereditario asociado al síndrome de las piernas inquietas. Esta probable causa alcanza mayor relevancia si la enfermedad aparece antes de que el afectado cumpla los 40 años. Según diversos estudios, los investigadores científicos han determinado que existen sitios en los cromosomas donde podrían estar presentes los genes que ocasionan esta enfermedad de Willis-Ekbom.

Aunque por lo general se desconoce la verdadera causa de su aparición, se sospecha que puede estar provocado por un desequilibrio en los índices de la dopamina, la sustancia química del cerebro que controla el movimiento de nuestros músculos.

Otra de las mencionadas situaciones médicas asociadas al SPI es la del embarazo. Los cambios hormonales que sufren las mujeres encintas pueden originar la aparición del síndrome. Aunque nunca lo hayan padecido con anterioridad, algunas embarazadas pueden contraer esta enfermedad en el último trimestre del embarazo, desapareciendo de manera afortunada tras el parto.

¿Existe solución para este síndrome? ¿Qué medidas puedo tomar para paliar el SPI?

Una vez diagnosticado el síndrome de piernas inquietas, has de saber que no solo existen medidas farmacológicas para paliar sus consecuencias. Y como en tantas otras situaciones médicas están asociadas al descanso. Si padeces SPI debes mantener una correcta higiene del sueño consistente en mantener un horario regular, realizar ejercicio físico moderado y, por supuesto, no consumir ciertas sustancias como el tabaco, el alcohol e incluso el café. Además, es importante también no abusar de fármacos como antihistamínicos, sedantes bloqueadores de la propia dopamina y antidepresivos.

La enfermedad de Willis-Ekbom es un trastorno cuyo curso es crónico y progresivo. Aunque de primeras suele aparecer de forma esporádica a través de pequeñas molestias, con el paso del tiempo la intensidad se incrementa en grado y duración. Esto provoca que los que la padecen pierden calidad en su descanso. Aumenta el insomnio, la ansiedad y los nervios se apoderan del estado de ánimo, atenazando al enfermo. Esta falta de bienestar obliga a un tratamiento farmacológico de índole personalizado.

Con independencia de la gravedad, aconsejamos que lo primero que debes hacer si sus síntomas han aparecido es que visites a tu especialista médico. Ponerse en manos de profesionales es el primer paso para una pronta y deseable recuperación.