Riesgos para la salud por no dormir las horas mínimas recomendadas

Oct 24, 2020 | TE INFORMAMOS

Dormir es una función vital básica para todas las personas. Resulta clave para mantener una buena salud, aunque haya quien piense que no es una necesidad tan importante. Incluso hay quien se pregunta si es exagerada la medida de dormir ocho horas diarias para que nuestro cuerpo funcione como es debido.

Así es como, a menudo, nos vemos haciendo malabares con el tiempo para encajar la familia, el trabajo, el ocio… y acabamos sacrificando así tiempo de descanso. Y esto, como es lógico, puede derivar en múltiples riesgos para la salud.

Riesgos para la salud por no dormir

 No dormir puede acarrear múltiples consecuencias y afectar en diversos ámbitos de nuestra vida. La salud no es una excepción de ello, y muchas veces pueden darse problemas por no dormir.

Y es que, cuando dormimos, no somos conscientes, pero las funciones del cuerpo y del cerebro se mantienen activas. En este proceso de dormir se dan 5 etapas: las primeras cuatro tienen duraciones diferentes y una última de estas está caracterizada por los movimientos oculares rápidos o lo que se conoce como sueño REM.

Cada una de estas etapas presenta un patrón diferente de ondas cerebrales, así como en cada una se produce mayor o menor descanso. En cualquier caso, lo importante es que las horas que se duermen sean las suficientes como para que estas etapas se den sin alteraciones y, así, completemos un buen sueño.

De lo contrario, al producirse una privación del sueño, la persona puede sentirse cansada y ver disminuido su rendimiento durante el día. Esto incluye tanto la vida laboral como nuestras relaciones personales y nuestros desempeños diarios.

A continuación exponemos los diversos riesgos con los que puede verse relacionado el hecho de no dormir:

Mayor riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular

Según la Fundación del Corazón, aquellos pacientes que padecen de hipertensión y presentan también problemas para conciliar el sueño tienen un riesgo cardiovascular más elevado que el resto de la población.

Además, el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares llevó a cabo un estudio publicado en la revista The Journal of the American College of Cardiology (JACC) donde se observó una población de 46 años de media. En la investigación pudo observarse que aquellas personas que duermen menos de seis horas por la noche podrían tener un riesgo mayor de padecer una enfermedad cardiovascular comparadas con aquellas que lo hacen entre siete y ocho horas. Lo mismo ocurre con aquellas personas que se despiertan en varias ocasiones durante la noche y no disfrutan de un buen descanso.

Presión arterial alta por falta de sueño

Dormir mal, en concreto cinco horas o menos, puede aumentar el riesgo de desarrollar hipertensión. Otro de los riesgos de dormir tan pocas horas es la aparición o desarrollo de la apnea obstructiva del sueño, que se define como un trastorno en el que la persona que lo sufre deja de respirar repentinamente mientras duerme.

Riesgo de sufrir obesidad y diabetes

No dormir también puede traer como consecuencia sufrir este tipo de enfermedades. Y es que, además de otros factores como la genética, en nuestro metabolismo también juegan un papel importante hábitos como el ejercicio físico, la alimentación o el sueño.

En concreto, parece que la ciencia ha descubierto que la calidad de nuestro descanso influye en la capacidad del organismo para metabolizar la glucosa, mantener el equilibrio de energía durante el día así como controlar lo que comemos.

Riesgo de sufrir estrés

Como decíamos, el hecho de no dormir puede causar en nuestro cuerpo un desequilibrio hormonal. En él, puede verse implicado el cortisol, la hormona del estrés. El caso es que, de no dormir lo suficiente, nuestro cuerpo podría reaccionar liberando una alta cantidad de esta hormona, lo que podría tener otras consecuencias sobre nuestra salud.

Aumento del riesgo de padecer problemas cognitivos

A menudo ocurre que nos es más difícil recordar las cosas cuando nos sentimos más cansados. Puede que esto se deba a que nuestro descanso no es suficiente o adecuado. Y es que, para descansar del todo, el cerebro tiene que poder trabajar en reordenar nuestros recuerdos, de lo cual se encarga por la noche, mientras dormimos.

Así es, el cerebro sigue activo mientras descansamos. Este es el tiempo que le sirve para “desechar” la información que no le sirve, mediante la “reordenación” del material cognitivo aprendido durante el día. Cuando no dormimos o simplemente este descanso no es suficiente, puede producirse un deterioro cognitivo ya que no nos veríamos beneficiados de esa “reordenación”.

Como ves, son muchos los riesgos derivados de no dormir las horas mínimas recomendadas. Vale la pena disfrutar de un buen descanso y evitar así este tipo de riesgos que influirán en nuestra salud, ¿no crees?