Reloj biológico: Patrones de sueño y vigilia

Dic 8, 2020 | TE INFORMAMOS

Seguro que alguna vez has oído hablar del reloj biológico. Se trata de una especie de dispositivo de tiempo innato que posee el organismo. De hecho, este reloj puede encontrarse en casi cualquier órgano y tejido, y es controlado por el reloj principal o núcleo supraquiasmático (NSQ) que recibe información directa desde los ojos.

Los relojes biológicos producen ritmos circadianos, además de regular su programación. Aunque lo cierto es que estos ritmos circadianos también pueden verse afectados por las señales del ambiente, como puede ser la luz del día, que puede activar y desactivar los genes que controlan los relojes biológicos.

De hecho, los cambios de luz-oscuridad pueden reiniciar, desacelerar o acelerar tanto los relojes biológicos como los ritmos circadianos. Y esto, como es lógico, tiene también una gran influencia sobre nuestros patrones de sueño y vigilia.

El ritmo circadiano y las distintas funciones corporales

Los ritmos circadianos tienen un papel importante en los patrones de sueño y vigilia, pero también en muchas funciones corporales: la secreción de hormonas, nuestros hábitos alimentarios, la digestión, la temperatura corporal…

De hecho, aquellos relojes biológicos que funcionan lenta o rápidamente pueden producir ritmos circadianos alterados o anormales. Estas alteraciones se han visto relacionadas con varias afecciones médicas crónicas como la obesidad, la diabetes, trastornos del sueño, depresión o el trastorno afectivo estacional.

El ritmo circadiano y los patrones de sueño-vigilia

Además de tener un papel clave en varias funciones vitales, el ritmo circadiano se encarga de determinar nuestros patrones de sueño y vigilia. El reloj principal o núcleo supraquiasmático recibe información de la luz que entra por los ojos y que viaja por los nervios ópticos hasta el cerebro.

Cuando hay poca luz (como por la noche, por ejemplo) este núcleo le dice al cerebro que produzca más hormona del sueño (conocida como melatonina) para que nuestro cuerpo sienta más necesidad de irnos a dormir.

Así, es por eso que últimamente trata de ponerse tanta atención a cuando por la noche nos quedamos en la cama con el móvil. La exposición a este tipo de luz por la noche puede alterar los ritmos circadianos y los patrones de sueño-vigilia.

Lo mismo ocurre con el trabajo por turnos. Especialmente aquellas personas que trabajan en turnos de noche pueden experimentar cambios en sus patrones de sueño-vigilia, así como en sus ritmos circadianos en general.

Problemas para dormir relacionados con los patrones de sueño-vigilia

Cuando nuestro cuerpo sufre un “desajuste horario” y la hormona del sueño (melatonina) se ve afectada, esto puede ser causa de varios problemas. Entre ellos:

Cambios en los horarios del sueño

El reloj interno del cuerpo necesita reiniciarse en ciertas ocasiones. Una de ellas es cuando trabajamos por la noche y dormimos durante el día. A veces resulta complicado, especialmente en el caso de aquellas personas que tienen turnos rotativos o directamente trabajan por la noche y pueden estar cansadas por la noche cuando les toca trabajar, o muy despiertas durante el día cuando les toca dormir.

Descompensación horaria (jet lag)

Seguro que te suena este término. También conocido como “trastorno de desfase horario”, el jet lag es un problema del sueño que es temporal y que puede afectar a cualquier persona que viaja a través de múltiples husos horarios, normalmente en avión. Consiste en un desajuste de los patrones de sueño y vigilia a causa de este viaje.

Enfermedades

Ciertos problemas de salud o enfermedades pueden afectar a los hábitos de sueño. Entre ellos encontramos la depresión o la demencia, por ejemplo. Las personas que sufren este tipo de problemas pueden ver su descanso afectado.

El ambiente a la hora de dormir

Aunque pueda parecer poco importante, lo cierto es que demasiada luz o demasiado ruido pueden hacer que nuestro cuerpo sienta que no es momento para dormir. ¡Acuérdate de bajar las persianas!

Secuelas de drogas y alcohol

Tanto el alcohol como algunas drogas pueden causar problemas para dormir. Aunque es posible que no lo notemos, lo cierto es que es bastante habitual que tanto las drogas como el alcohol nos impidan descansar como es debido.

En resumen, como ves, nuestros patrones de sueño-vigilia pueden verse fácilmente alterados en varias ocasiones. Es por eso que resulta tan importante mantener nuestros horarios lo más estables posibles, para así evitar problemas en un futuro. ¡Recuerda que descansar es clave para nuestra salud!