¿Qué utilidad tiene un cabecero de cama?

Mar 23, 2020 | TE INFORMAMOS

Solamente por la sensación de seguridad que transmite, ya deberíamos establecer como vital la utilidad del cabecero de cama. El hecho de encontrarnos con un elemento reconfortante y acolchado que nos sirve de parapeto entre nuestra cabeza y la temida, dura y fría pared, debería resultar suficiente para decantarnos por su uso. Pero si esto no te parece suficiente y aún dudas si comprar un modelo o no, vamos a relatarte las bondades de este producto cuyas cualidades son tan decorativas como prácticas.

El cabecero: el airbag de las camas

Igual que ya no concebimos la compra de un vehículo sin los diferentes airbags de serie que incluyen sus prestaciones, deberíamos hacer lo mismo cuando estamos escogiendo una cama y su correspondiente equipo de descanso.  Por ello, tras el colchón, la almohada y la base (ya sea un somier como un canapé), la siguiente elección que tenemos que tomar es la del cabecero. Un elemento que no solo tiene una utilidad estilística.

Como su propio nombre indica, el cabecero es ese elemento cuya ubicación es la de la parte superior de la cama, justo donde nuestras cabezas van a colindar. Igual que hacemos con las bases o las propias almohadas, los cabeceros forman parte de la estructura básica de la cama, o al menos así los deberíamos considerar.

Entre sus principales virtudes resaltan varias: la gran variedad de modelos que existen (los hay incluso que sirven como dispositivo de almacenamiento o tienen luces LED), los diferentes tejidos con los que se pueden fabricar y la capacidad de adaptación que ofrecen (pueden ir anclados a la pared o simplemente estar sujetos en el suelo). Y, además de ello, la belleza que pueden aportar al resultado final de cualquier dormitorio.

Como elemento decorativo, el cabecero se va a situar como la parte central y más distintiva de la habitación. El primer impacto visual que el ojo humano va a recibir estará influenciado por el tejido, la forma y el color que hayamos escogido, por lo que es importante conocer cuáles son los modelos más característicos que existen:

Polipiel: Clasificando los canapés por sus tejidos, encontraremos en los modelos con polipiel los más demandados de la actualidad. Muy fáciles de limpiar, se caracterizan también por disponer de gran variedad de colores vivos.

Chenilla: Los cabeceros de chenilla son los favoritos entre aquellas personas con gustos más clásicos y tradicionales. Su tejido aporta sobriedad y elegancia a los dormitorios.

Aqualine: El último grito en cabeceros. El aqualine es un tipo de material que se caracteriza por su elegancia y aportar un toque “premium” a tu dormitorio. Con su elección comprobarás que la cama adquiere una decoración elegante y con clase desbordante.

El extra de los cabeceros, porque hay vida más allá de la decoración

Si como elemento decorativo el cabecero no tiene rival, es hora de enumerar las otras cualidades que aportan. Como ya hemos dicho, el cabecero debe ser tratado como un miembro más de tu equipo de descanso. Y como tal, viene acompañado de una serie de beneficios prácticos que van a influir en la calidad de tu sueño:

– Aunque es un elemento que con suerte no vamos a necesitar probar en la vida, cuando conducimos un coche nos sentimos más seguros cuando este viene acompañado de airbag. Con la cama sucede igual. Un cabecero nos va a transmitir una sensación de seguridad que va a repercutir directamente en el sueño y el descanso.

– Teniendo en cuenta que la gran mayoría de camas están ubicadas junto a una pared, el frío que estas transmiten va a estar confrontado totalmente por este elemento. Una calidez que será imprescindible para conciliar el sueño.

– Como ya hemos dicho, lo acolchado de su diseño nos va a servir para evitar golpes en la cabeza. Y hasta la fecha, levantarse con chichones no ha sido recomendado por ningún experto médico.

– Este mismo acolchado nos va a aportar comodidad cuando queremos leer o ver la televisión en la propia cama. Un placer hedonista y terrenal del que no debería privarse nadie.

– Debido a su ubicación entre la pared y la cama, el cabecero va a resultar un elemento higiénico ya que evitará el contacto directo de las sábanas y almohada con la pared (amén de evitar que la ropa de cama caiga al suelo).