¿Qué son los colchones de látex?

Mar 23, 2020 | TE INFORMAMOS

El uso de los colchones sintéticos de látex, aunque nos pueda parecer extraordinariamente contemporáneos, se remonta hasta la I Guerra Mundial, cuando los primeros modelos se empezaron a fabricar utilizando el caucho sintético a partir de productos derivados del petróleo. Sin embargo, ya que la convención dictamina que determinar un colchón de látex como natural ha de tener al menos un 85% de látex en su composición, podríamos decir que su utilización más universalizada no se dio hasta la década de los años 70.

¿De qué están compuestos los colchones de látex?

Producida a partir de la sabia del árbol Hevea Brasiliensis (una especie de flora más conocida como el árbol del caucho), la materia prima del látex se obtiene de una sustancia que este árbol segrega cuando se realizan cortes en su propia corteza. Posteriormente, tras la realización de diversos procesos, se obtiene la característica mezcla que conocemos: compacta pero flexible.

Las excelentes cualidades que aporta el látex natural lo han convertido en un material idóneo para el descanso. La elasticidad que lo caracteriza provoca una presión y contrapresión que varía según en los puntos donde se ejerza. De esta manera, los colchones de látex evitan que partes del cuerpo tan pesadas como los hombros o las caderas se sobrecarguen.

Además de evitar los odiosos microdespertares gracias a sus propiedades, los colchones de látex son recomendados por sus cualidades hipoalergénicas. Gracias a sus características naturales, el crecimiento y proliferación de bacterias provocadas por el calor o la humedad, los ácaros de polvo y las moléculas de suciedad reducen sus apariciones. De esta manera, reducimos los problemas respiratorios que estos elementos provocan amén de un sueño más reconfortarle.

Tipos de colchones de látex

Colchón de látex natural

Ofrecen un descanso más elástico y suave gracias a su composición. En el caso de los modelos de Maxcolchon hablamos de un 96% de látex natural. Además, cuentan con un núcleo más alto de 20 centímetros que se ve traducido en un descanso más mullido.

Colchón de látex sintético

Igual que ocurre con los de látex natural, los colchones de látex sintético diferencian las zonas de descanso que dispone el cuerpo para ejercer diferentes niveles de presiones sobre ellas.  La diferencia respecto al modelo natural radica sobre todo en el precio, ya que este último se obtiene de forma ecológica, lo cual conlleva un mayor coste que acaba repercutiendo en el precio de venta al público.

Son aptos para todos los públicos ya que garantizan un descanso placentero

Debido al boom que aún están viviendo los colchones viscoelásticos, los fabricados con látex han quedado en el imaginario colectivo como un producto demodé. Pero la realidad no podría estar más alejada de esta idea. Los colchones de látex han regresado con fuerza al mercado gracias a la aparición del modelo natural.

Esta naturalidad, combinada con otros materiales como el algodón, producen una absorción de la humedad que repercute directamente sobre la calidad del descanso, convirtiéndolo en un proceso suave y natural muy recomendado.

El hecho de que su material permita una mayor independencia de lechos y, por tanto, un aislamiento del movimiento, convierten al colchón de látex en una opción perfecta para aquellas parejas que tienen en uno de sus miembros a una persona que se mueve mucho por la noche. Además, para todas aquellos que padecen de problemas de espalda, este modelo es ideal en su uso.

Gracias a las propiedades asociadas a la espuma de látex, tanto la espalda como la zona lumbar y la columna vertebral se van a ver aliviadas toda la noche gracias a la correcta alineación que ejercen los diferentes puntos de presión. Esto, unido a la mencionada libertad de movimientos, se verá traducido en un alivio constante de otras partes del cuerpo como caderas u hombros.

Otra de las ventajas que caracterizan los colchones de látex que presiden el catálogo de Maxcolchon es la capacidad de transpiración con la que cuentan. Una cualidad que permite el uso de cualquier tipo de soporte, abriendo así un abanico de posibilidades que va desde los canapés hasta el tradicional somier.