¿Por qué necesitamos dormir después de comer?

Feb 24, 2020 | TE INFORMAMOS

Resulta bastante común: comemos y de repente notamos una ligera sensación de cansancio y ganas de dormir. Lo que comúnmente conocemos como la siesta. Incluso podría parecer que estos dos hábitos van de la mano.

Pero, ¿por qué tienen el comer y el sueño tanta relación entre sí?

Si alguna vez has escuchado sobre este tema puede que se haya mencionado una explicación popular al sueño que nos entra tras las comidas: después de comer, nuestro aparato digestivo debe hacer la digestión. Con ello, la sangre se acumula en el estómago para poder trabajar en la digestión, y los demás órganos reciben menos cantidad de sangre. Así, se achacaba esta sensación de cansancio y la necesidad de dormir al proceso de la digestión.

En tal caso, la explicación científica a este hecho es que al parecer esta somnolencia sucede debido a que el cuerpo activa un mecanismo de “descanso y digestión”. Se trata de una especie de respuesta fisiológica que hace que nos relajemos y tengamos ganas de dormir.

Cuando comemos, los niveles de glucosa aumentan y esta provoca que disminuyan las orexinas, unas hormonas creadas en el hipotálamo y encargadas de mantenernos alerta. Otra de las causas puede ser el hecho de que las comidas de alto contenido de almidón (lo que comúnmente conocemos como carbohidratos) aumentan los niveles de melatonina en el cerebro, lo que nos hace sentir sueño (dado que esta es la hormona del sueño). Lo mismo puede ocurrir con aquellos alimentos altos en grasas.

De cualquier manera, la siesta es algo que suele gustar a todo el mundo, pero que no todos pueden permitirse. Y es que el ritmo frenético de vida al que estamos acostumbrados no nos permite tener tiempo para ese ratito de descanso después de comer que a muchos nos gustaría.

Lo que parece claro es que el sueño y la alimentación son dos hábitos que suelen ir de la mano. Incluso parece que, al igual que nos entra sueño si comemos mucho, también ocurre al revés: en el caso de tener hambre al acostarnos, muy probablemente nos cueste más dormirnos.

¿Qué centros nerviosos se encargan de estos dos procesos, la alimentación y el sueño?

La parte del sistema nervioso encargada del hambre, la saciedad y la alimentación es el hipotálamo. Los núcleos laterales del hipotálamo actúan como centro de la alimentación, porque cuando se estimulan excitan un apetito voraz (al que se le llama hiperfagia). De hecho, la ciencia ha descubierto que, cuando se estimula esta región cerebral, ello puede inducir una saciedad completa. También ha podido verse que, cuando se destruye el hipotálamo lateral, el deseo de comer deja de existir.

Pero, ¿cuál es la región que se encarga de los ciclos del sueño?

Resulta curioso saber que es esta misma, la región del hipotálamo que también se encarga de la alimentación, la que regula nuestro ritmo circadiano. Y es que el sueño, tal como ocurre con otras funciones vitales, está regulado por nuestro “reloj biológico”, o ritmo circadiano, como decíamos. En este sentido, nuestro reloj localizado en el hipotálamo es el encargado de dar la señal al resto de estructuras del cerebro para iniciar y finalizar el sueño.

Así pues, parece que existe una clara explicación científica al porqué estos dos procesos vitales se encuentran tan relacionados. Regulados por la misma parte del cerebro, parece que tener sueño después de comer es una reacción fisiológica bastante habitual en nuestro cuerpo.