Por qué elegir una cama eléctrica

Ene 31, 2021 | TE INFORMAMOS

La podemos llamar cama eléctrica o cama articulada eléctrica y, en resumidas cuentas, nos referimos a ellas como esas camas que, además de contar con un somier dividido en varias partes que se pueden gestionar de manera independiente, cuentan con la modalidad de manejar estos movimientos a través de un mando a distancia. ¿Una cama enchufada a la corriente de la luz? Efectivamente.

Los 4 principales beneficios de dormir en una cama eléctrica

Las camas eléctricas suponen un paso más dentro de un sector cada vez más evolucionado y apegado a las nuevas tecnologías. En la búsqueda de encontrar el mejor descanso para todo tipo de durmientes.

En definitiva, estamos hablando de camas que van a aportar no solo un buen descanso a este tipo de durmientes, sino un plus de fortaleza mental, ya que, gracias a su mecanismo, impregnan de mayor independencia a sus usuarios. Las camas eléctricas articulables cuentan con un determinado número de bisagras que suelen operar a través de un motor, el cual permite que diferentes partes de la cama puedan levantarse o bajarse de manera independiente. Así, el usuario puede adquirir diferentes posturas con el único requisito de hacerlo a través de un mando.

Todo un mundo de posibilidades y beneficios que podemos aglutinar en el siguiente listado:

Mayor independencia para los usuarios

Es, quizás, la razón más importante de todas y el principal beneficio. Aunque en muchas ocasiones el dolor físico o las condiciones precarias de según qué personas no podemos mejorarlas, sí existe algo que se puede hacer para su propio beneficio. Y en este caso, nada como otorgarles más independencia gracias al uso de una cama eléctrica para que puedan realizar mayor número de movimientos sin necesitar la ayuda de otras personas. Un uso que, aunque no mitigue esos dolores crónicos o la propia inmovilidad, sí repercutirá directamente en el estado de ánimo del durmiente…e incluso el de sus seres más allegados o cuidadores.

Alivio del dolor

 Podríamos haber empezado por este punto, pero hemos creído conveniente resaltar que, a veces, el poder de la mente puede hacer milagros. Pero mientras esperamos a que el cerebro intente dar ese impulso necesario, nada mejor que una cama eléctrica ajustable para mejorar la calidad de vida de pacientes con enfermedades crónicas como la artritis o la ciática. Gracias a su propia razón de ser, en la que las diferentes partes de la cama pueden alterar sus posiciones hasta que el durmiente adapte la postura que desean, el usuario verá limitada la potencia del dolor. A menor esfuerzo físico, más calma, mejor conciliación del sueño y, por tanto, un despertar más placentero.

Incremento exponencial de la calidad del sueño 

Al final, podemos buscar cierto tipo de prestaciones, investigar diferentes modelos y analizar los niveles de firmeza, transpirabilidad o, como en el caso de las camas eléctricas, la adaptabilidad que ofrece. Infinitas opciones para miles de combinaciones en nuestro equipo de descanso con un único objetivo: tener la mejor calidad de descanso posible. Afortunadamente, con las camas eléctricas ajustables es un punto que vamos a poder abrazar sin ningún tipo de impedimento. Por ejemplo, todos esos usuarios que sufran ciertos dolores de tipo muscular o articular, podrán dormir en la posición que deseen. Mientras las camas tradicionales solo puedes tirar de la postura horizontal, con las camas eléctricas y su movilidad encontraremos que, levantando la mitad superior o la inferior, eliminamos ciertas presiones de las zonas más doloridas. Una polivalencia que va a repercutir directamente en la conciliación del sueño y nuestro confort.

– Disminuye las opciones de roncar: Es, quizás, el beneficio más prosaico de todos, pero no por ello deja de contar como ventaja. Hoy en día, y gracias a la innovación tecnológica que ha envuelto el sector del descanso, ya podemos gozar de conceptos como la independencia de lechos. Es decir, para esas personas que compartían cama, pero tenían que sufrir los perpetuos movimientos de su cónyuge, se desarrolló una prestación que permite que esa rotación constante no afecte al otro lado de la cama. Siguiendo esta estela, los ronquidos es otro de los motivos más extendidos a la hora de padecer trastornos del sueño. Gracias a las camas eléctricas, podemos alzar ligeramente la parte superior de la cama para que las personas con tendencia a roncar, abran más las vías respiratorias.

Más allá de todos estos usos, también podemos utilizar una cama articulada por puro placer. Si disponemos de televisión en la habitación, son ideales para inclinar el colchón y disfrutar de una buena película. ¿No crees?