Orgasmo femenino: Cómo afecta a nuestro descanso

Ago 8, 2020 | TE INFORMAMOS

Hoy es el Día Internacional  del Orgasmo Femenino, y con motivo de este día tan especial no queríamos perder la oportunidad de contarte sus beneficios en el descanso. Y es que quizá no estés al tanto, pero lo cierto es que tener un orgasmo puede ser tu gran aliado para disfrutar de un buen descanso. No solo eso, sino que además puede mejorar considerablemente tu calidad de sueño durante la noche.

Así lo aseguran los expertos. Al parecer, esto es gracias a las hormonas que se liberan durante el acto sexual. Con el sexo, se da una gran liberación de oxitocina (una hormona que nos hace sentirnos conectados a nuestra pareja) a la vez que reduce la liberación de cortisol (una hormona relacionada con el estrés). Además, tener un orgasmo libera una hormona llamada prolactina, que nos produce sensación de sueño y relajación. Así, durante el sexo se produce un cóctel de hormonas que nos conduce a un estado agradable y somnoliento, que podría ayudarnos a conciliar un sueño más reparador y prolongado.

En el caso de los hombres, la investigación ha podido ver que habitualmente presentan un sueño profundo tras el coito. De hecho, incluso existe un término francés para la rapidez con la que los hombres se duermen tras el orgasmo: le petit mort.

Sin embargo, parece que las mujeres son las más favorecidas en este sentido. En ellas, el sexo aumenta los niveles de estrógenos, mejora la etapa REM de sueño y promueve un sueño más profundo.

Pero, al parecer, la clave para dormir mejor puede que no sea directamente el sexo, sino los orgasmos. ¿Qué papel tiene en todo esto el orgasmo femenino?

El orgasmo femenino

Por su parte, el orgasmo femenino consiste en un pico variable, sensorial y transitorio, de intenso placer que crea un estado de conciencia alterado. Es una especie de descarga explosiva de tensiones neuromusculares que acompañan a un placer intenso, capaz de alterar el estado físico de una persona además de provocar una sensación mental única.

Como respuesta fisiológica, el orgasmo femenino comporta:

  • Lubricación vaginal
  • Elevación del útero
  • Aumento del aporte sanguíneo a los órganos genitales
  • Aumento de la secreción de las glándulas exocrinas del tracto urogenital
  • Erección del clítoris. En muchos casos alcanza hasta el doble de su tamaño habitual
  • Contracciones intermitentes en la musculatura de los genitales
  • Elevación de los umbrales de dolor en algunas partes del cuerpo
  • Dilatación y aumento de tamaño de la vulva

Con respecto a los orgasmos masculinos, podemos decir que los orgasmos femeninos son más largos. Según la investigación al respecto, las mujeres disfrutan de orgasmos de hasta 20 segundos de duración. Además, parece que las mujeres pueden alcanzar el orgasmo varias veces seguidas, mientras que los hombres necesitan un período de recuperación posterior a cada orgasmo.

Hormonas implicadas en el orgasmo femenino

En el orgasmo femenino intervienen varias hormonas que también son responsables de la sensación posterior que se produce tras el sexo o la masturbación:

Oxitocina

Se libera durante el orgasmo y está asociada con la formación de vínculos emocionales y el placer sexual.

Vasopresina

Aunque juega un papel  más importante en la excitación de los hombres, la vasopresina podría tener un papel en la reducción del estrés.

Prolactina

Es una hormona que, al liberarse, nos produce somnolencia, sensación de sueño.

Norepinefrina y serotonina

Funcionan combinadas, y se ocupan de regular los ciclos del sueño.

El papel de los orgasmos  en el descanso

Parece claro que tener un orgasmo nos ayuda a dormir. Las hormonas que se ven implicadas en el orgasmo femenino pueden tener un papel en que durmamos mejor. Parece increíble, ¿verdad? El caso es que así lo respalda la ciencia.

Según un estudio de la Universidad de Central Queensland de Australia, tener relaciones sexuales antes de irse a la cama es bueno para conciliar el sueño. Así lo vieron el equipo de profesionales que llevó a cabo el estudio: un 64% de los participantes dormían mejor después de tener sexo, y el efecto era todavía mayor si se tenía un orgasmo.

Esto, según el doctor Michele Lastella, se produce gracias a la liberación masiva de oxitocina, que actúa como un sedante.

Así pues, parece que, gracias a las hormonas que se liberan cuando se produce, tener un orgasmo puede favorecer en gran medida que tengamos un buen descanso. ¿Por qué no practicarlo más? Ya sea mediante la masturbación o teniendo sexo, el orgasmo puede ayudarnos a descansar mejor, ¡así que ya sabes!