Narcolepsia: La lucha constante contra el sueño

Abr 17, 2021 | TE INFORMAMOS

Es una de las enfermedades más extrañas que existen. Hablamos de la narcolepsia, una especie de trastorno del sueño que aglutina varias situaciones de índole distinto: parálisis del sueño, alucinaciones y un exceso de somnolencia. Un cocktail nada agradable que puede llegar a desembocar también en una pérdida parcial o total del control muscular.

¿En qué consiste la narcolepsia?

La narcolepsia es una enfermedad que provoca una doble variante en las personas que la padecen. Por un lado, hace que se sienta mucho sueño durante el día. Por otro, consigue que estas personas se duerman de manera involuntaria, independientemente de las actividades que estén practicando en ese momento. La suma de ambos factores elimina el límite y las fronteras entre lo onírico y la vigilia. Es decir, entre estar despierto y estar dormido.

Los enfermos de narcolepsia sufren cierto tipo de alucinaciones, interrupciones constantes del sueño, parálisis parecidas a las que a veces sentimos cuando estamos dormidos y una aparición recurrente de pesadillas.

Este extraño trastorno ataca por igual a hombres y a mujeres, teniendo una incidencia de 1 por cada 2.000 personas. Respecto a su aparición, puede hacerlo durante la infancia o incluso la adolescencia.

Causas que provocan la narcolepsia

Las causas de la narcolepsia son bastante complejas. Según las investigaciones que se han efectuado hasta hoy en día, la narcolepsia etiquetada como cataplejía está causada por la falta del químico hipocretina en el cerebro. Esta sustancia química es la encargada de regular la vigilia y el sueño de durante la conocida como Fase REM.

Si analizamos las causas del otro tipo de narcolepsia (sin cataplejía), la conclusión queda aún más difusa y enigmática. Si bien los que la padecen comparten los mismos síntomas, su causa es totalmente desconocida. A día de hoy, se especula que podría tener relación con ciertas lesiones del hipotálamo y el tronco encefálico, los tumores y los accidentes cerebrovasculares.

La comunidad científica ha establecido un patrón que define ciertos elementos comunes. Por un lado, hablamos de una persona con determinados genes ya predispuestos a padecer narcolepsia. A continuación, esta persona sufre algún tipo de infección durante la niñez o la adolescencia que detona este trastorno. Si lo normal sería que el sistema inmunológico atacara esa infección, la predisposición genética de esta persona hace que su sistema se confunda, luchando contra las células del cerebro que produce hipocretina. Es decir, la sustancia que regula el sueño y la vigilia. Es por ello que la narcolepsia está considerada una enfermedad autoinmune.

En conclusión, esta pérdida de hipocretina en el cerebro dificulta tanto la resistencia al sueño como la aparición repentina de la fase REM. Es por ello que las personas que padecen este trastorno pueden llegar directamente a la fase donde soñamos y tenemos pesadillas.

¿Cómo combatirla?

Como ya hemos comentado, la narcolepsia está considerada una enfermedad autoinmune. Es decir, aún no existe cura para ella. Afortunadamente, la evolución científica y médica ha proporcionado una serie de medicamentos y tratamientos conductuales que pueden ayudar a mejorar los síntomas de quienes la padecen. Pero además de ello, también existen una serie de consejos y estrategias que mejoran la calidad de vida de estas personas.

– Hablar de ello con naturalidad a amigos, familiares o incluso compañeros de trabajo. Se trata de hacer pedagogía con sus causas y síntomas para aumentar no solo la ayuda, sino la empatía.

– Marcar una vida más flexible de lo normal que ayude a tomar descansos y cuidados.

– Si bien es cierto que muchas veces hemos dicho que las siestas deberían estar contadas, en el caso de las personas con narcolepsia puede resultar un método muy beneficioso. Lo ideal es echarse pequeñas siestas durante el día.

– Sé regular y serio con los medicamentos recetados por tu médico. Eso incluye estar atento a los horarios y sus posibles efectos secundarios.

– Establece una serie de rutinas y hábitos del sueño.

– No consumas alcohol y bebidas ricas en cafeína.

– Intenta mantener contacto con otras personas que padezca narcolepsia. Por regla general, hablamos de un trastorno que suele aislar a quienes la sufren.