Motivos por los que no puedes dejar de bostezar

Nov 26, 2020 | TE INFORMAMOS

¿Sabías que no todos los bostezos son iguales? Muchos de nosotros solemos bostezar al estirarnos, cuando nos despertamos o cuando nos vamos a la cama. Sin embargo, también bostezamos cuando estamos aburridos, cuando tenemos hambre e incluso tan solo con ver a alguien haciéndolo.

El acto de bostezar no es algo exclusivo del ser humano, sino que también ocurre en casi todos los vertebrados, e incluso algunas aves y peces exhiben una forma de boca abierta similar al bostezo. Pero, ¿cuáles son los motivos por los que las personas bostezamos? Te contamos algunas de las explicaciones que más peso han tenido a lo largo de la historia y que han tratado de responder a este curioso fenómeno, con más o menos éxito.

Cuáles son los motivos por los que bostezamos

Existen numerosas teorías sobre por qué bostezamos. Sin embargo, los científicos aún no han llegado a ningún consenso para explicar concretamente a qué se debe este acto involuntario. Una de las primeras teorías sobre el bostezo se remonta a Hipócrates, el padre de la medicina, quien planteó la hipótesis de que el bostezo precede a la fiebre y es una forma de eliminar el aire contaminado de los pulmones. Sin embargo, según la evidencia moderna, parece poco probable que el bostezo sea una función del sistema respiratorio.

Mucho tiempo después, en los siglos XVII y XVIII, los científicos dedujeron nuevas teorías centrándose en el sistema circulatorio como causante del bostezo. Sugerían que el acto de bostezar provocaba un aumento en la presión arterial, la frecuencia cardíaca y en el oxígeno en la sangre, lo que a su vez mejoraba la función motora y el estado de alerta. Esto podría explicar por qué muchos atletas bostezan antes de practicar sus respectivos deportes. Sin embargo, las pruebas actuales han demostrado que la frecuencia cardíaca, la sudoración o la actividad eléctrica del cerebro no aumentan después de bostezar.

Hoy en día, los científicos continúan investigando las funciones del bostezo. El investigador pionero en comportamiento contagioso, el Dr. Robert Provine, sugiere que el bostezo está «asociado con el cambio de un estado de comportamiento: vigilia a sueño, sueño a vigilia, aburrimiento a alerta…» Y estudios más recientes han sugerido que el bostezo podría estar relacionado con la regulación de la temperatura del cerebro. Según esto, nuestro organismo podría bostezar con la finalidad de enfriar el cerebro. Se teoriza que la sangre más fría del cuerpo fluye hacia el cerebro y la sangre caliente circula por la vena yugular.

Por su parte, el Dr. Andrew Gallup y Omar Tonsi Eldakar descubrieron hace relativamente poco, en el año 2011, que la temperatura exterior también podría afectar a la cantidad de bostezos. Esto viene a decir, en resumen, que si la temperatura exterior es más cálida de lo normal, nuestro organismo suele bostezar con menor frecuencia. Sin embargo, la cantidad de bostezos puede ser mayor cuando aumenta tanto la temperatura exterior como la temperatura del cerebro. ¿Curioso verdad?

(h2) El bostezo contagioso

Esto sucede cuando vemos a alguien bostezar y de forma involuntaria acabamos bostezando de forma casi mimética. Aunque también basta solo con imaginarse o pensar en el acto de bostezar para que este se nos aparezca. De hecho, es probable que al leer este artículo hayas bostezado más de una vez.

Según un estudio, el 42-55% de los humanos adultos bostezaron durante o después de ver una cinta de video de otra persona bostezando repetidamente. No obstante, esto suele ocurrir más en humanos mayores sin ningún tipo de patología o trastorno mental y bien adaptados. Algo que no sucede de forma tan frecuente en niños menores de cinco años ni en personas con autismo.

El psicólogo evolutivo Gordon Gallup define el bostezo contagioso como un mecanismo empático primitivo relacionado con la atribución del estado mental.” En este sentido, bostezar activa la imitación motora, la empatía y el comportamiento social del cerebro. Las neuronas en el cerebro se activan haciendo que sienta lo que esa persona está experimentando y ordenándole que realice la misma acción, incluso si en realidad no siente la necesidad de hacerlo.

Después de leer este artículo, desde Maxcolchon esperamos que, si has bostezado, no haya sido porque te has aburrido ni porque te haya entrado el sueño. Aunque si te ha dado sueño, ¡aprovecha para dar una cabezadita y descansar como te mereces!