Maternidad: las consecuencias de no dormir

Mar 26, 2021 | NIÑOS, TE ACONSEJAMOS

La maternidad es una etapa de la vida llena de satisfacciones que a la vez conlleva un gran esfuerzo físico y mental. La llegada de un hijo cambia nuestras costumbres, y no es para menos. Todo gira alrededor de las necesidades del bebé y, queramos o no, los hábitos que manteníamos diariamente pueden modificarse por completo.

Los primeros meses de vida de nuestros hijos pueden llegar a ser agotadores. Entre los cólicos del lactante, las tomas cada cierto horario y los cambios de pañal tenemos el día completo y sin tiempo para mucho más. Por si fuera poco, el problema principal surge normalmente por las noches a consecuencia de los continuos despertares de los niños pequeños.

En cualquiera de los casos, es fundamental no perder la calma ya que se trata de una circunstancia pasajera. Por ello, es aconsejable seguir una serie de pautas para evitar en la medida de lo posible las complicaciones que lleva aparejada esta etapa.

Consecuencias de no dormir por las noches

Pasar la noche en vela es la tónica general que suele darse durante los primeros meses de vida de los pequeños. Así, el conocido como baby lag es el efecto que ocasiona la falta de sueño por la necesidad de atender a los bebés.

Cansancio e irritabilidad

Dormir menos y peor por las noches es algo que afecta regularmente a los adultos que afrontan la maternidad. Aproximadamente se pierde una media entre 400 y 700 horas de sueño por hijo al año. De esa manera, las consecuencias de no dormir un mínimo de seis horas diarias suponen problemas de cansancio, irritabilidad y agotamiento.

Por ese motivo, durante el periodo de baja maternal o paternal es aconsejable adaptarse al horario de los mismos. Hay que intentar descansar las máximas horas posibles para poder afrontar la noche con cierta energía. Para ello, es una buena idea aprovechar las siestas que realizan los bebés a lo largo del día.

Falta de concentración

Lo que suele ocurrir es que, en la práctica, aprovechamos esos momentos para solucionar tareas domésticas que hemos dejado pendientes. Cuando nos damos cuenta, los pequeños vuelven a reclamar nuestra atención sin haber podido descansar lo suficiente.

Así, durante la maternidad es complicado llegar a la etapa del sueño profundo ya que, aunque volvamos a dormirnos, lo hacemos en una situación de alerta. Por eso, una de las consecuencias de no dormir el tiempo necesario es una falta de concentración que puede afectar al desarrollo de nuestra actividad laboral.

Consejos para evitar las consecuencias de no dormir por la noche

Lo más probable es que durante los primeros meses resulte complicado dormir varias horas seguidas. Por eso, puedes echar un ojo a los consejos que te ofrecemos para sobrellevarlo de la mejor manera posible.

Dar al bebé el mejor sueño posible

Cuanto mejor duerma el niño, mejor podrán descansar los padres. Aunque sea por poco tiempo continuado, será mucho más efectivo y reparador dormir profundamente. Para ello, desde bien pequeños, es aconsejable crearles una serie de rutinas que les induzcan al sueño. Puede ser un baño caliente, la lectura de un cuento o algún tipo de música relajante.

Sin embargo, durante los tres primeros meses de vida, resulta más complicado establecer cualquier tipo de hábito. Hasta entonces puedes optar por acostarlo en la misma habitación, pero no en la misma cama, para tenerlo más cerca.

Aprovechar los momentos en que están durmiendo

Los adultos estamos acostumbrados a dormir por las noches ya que nuestro cuerpo regula los ciclos del sueño de forma natural. Aun así, después de un tiempo sin dormir se recomienda descansar en el momento que se pueda.

Posiblemente no lleguemos a un estado de sueño profundo, pero por lo menos nos habremos relajado durante unos minutos. Por ejemplo, si compartes la crianza de tu hijo en pareja, una de las soluciones es dormir por turnos y de esa manera se pueden repartir las tareas de forma más o menos equitativa.

En cualquier caso, la mejor medicina para salir airoso de esta fase de la vida es la paciencia. Con el tiempo, los niños pequeños aprenden a distinguir el día de la noche y así poco a poco van regulando de forma natural los ciclos del sueño.

Mientras tanto, nuestro consejo es que dispongas de equipos de descanso que se adapten a cada una de vuestras necesidades. Tanto para los adultos como para los niños en Maxcolchon te ofrecemos lo necesario para que el sueño de toda la familia sea efectivo y reparador.