Los remedios naturales para combatir la ansiedad

Jul 10, 2021 | TE INFORMAMOS | 0 Comentarios

Hoy en día padecer ansiedad puede ser algo habitual que algunas personas sufren en algún momento de su vida. Muchas veces, los problemas que se nos vienen encima son incontrolables dependiendo sobre todo del estado de ánimo en el que nos encontremos.

Ese sentimiento de miedo e inquietud se apodera de nosotros de tal forma que nos provoca malestar y una sensación de nerviosismo continuo. Al fin y al cabo, tenemos que pensar que no deja de ser una reacción normal y saludable que se suele activar ante una amenaza o un peligro que aparece de forma inesperada.

Sin embargo, se convierte en un trastorno de ansiedad cuando se manifiesta en situaciones que realmente no son amenazantes o cuando se mantiene de una manera persistente afectando considerablemente a nuestra actitud en la vida diaria.

Si bien es un impulso que nos puede venir muy bien para conseguir metas difíciles, los trastornos de ansiedad como tales pueden llegar a resultar abrumadores por la carga emocional que conllevan. En cualquiera de los casos puedes tomar nota de alguno de los remedios naturales que te ofrecemos para mitigar sus efectos en la medida de lo posible.

Remedios naturales para combatir la ansiedad

La mayoría de las veces, los remedios para combatir la ansiedad se asocian a medicamentos o terapias médicas. Lo que quizá desconozcas es que más allá de la ayuda profesional en los casos estrictamente necesarios, hay recursos naturales que te pueden ayudar a sobrellevar las molestias que conllevan.

Hacer ejercicio físico

Practicar ejercicio físico es una de las alternativas polivalentes para solucionar toda clase de problemas relacionados con nuestra mente. Tanto para superar depresiones o estados de ánimo de baja autoestima, practicar deporte libera las conocidas endorfinas de la felicidad.

Mientras hacemos ejercicio, se facilita el manejo de emociones negativas como la rabia y la ira. Está demostrado que las personas que practican una rutina diaria consiguen evadirse de sus problemas e inquietudes. Este hábito genera una sensación de bienestar que libera la mente de preocupaciones estimulando la confianza en uno mismo.

Practicar yoga

La práctica del yoga aporta beneficios tanto físicos como psíquicos. Por un lado, ayuda a tener un cuerpo firme y tonificado. Por otro, facilita que nuestra mente se mantenga tranquila y estable. Es una filosofía de vida en la que se busca la paz interior, el bienestar y el compromiso con actitudes éticas.

Al igual que ocurre con el pilates, tiene la particularidad de que cada movimiento se integra con la respiración. La concentración que se necesita para poder lograr esa coordinación facilita controlar nuestros sentimientos en los casos extremos. Físicamente, esta actividad estimula los procesos metabólicos mejorando la circulación en nuestro cuerpo.

Además, con su práctica se rebajan los niveles del controvertido cortisol. Aunque no deja de ser una hormona necesaria para actuar en determinadas situaciones que requieren de una respuesta rápida, se ha demostrado que su exceso podría tener efectos negativos en nuestro organismo.

Tomar infusiones de hierbas

Tradicionalmente, las infusiones son una solución para calmar los estados de ánimo cuando nos encontramos alterados por cualquier circunstancia. Por ejemplo, además de las socorridas tilas y valerianas, puedes probar con otras más novedosas como las de kava o regaliz.

Lo ideal sería tomarlas regularmente en un par de ocasiones al día para mantener sus efectos relajantes. Es aconsejable ingerirlas antes de irse a dormir porque es el momento idóneo para poder conciliar el sueño de una forma natural.

Descansar adecuadamente

Obtener un descanso reparador cuando nos acostamos es fundamental para llevar una vida plenamente saludable. En los casos de padecer ansiedad, todavía con más motivo necesitamos recuperar los niveles de melatonina. Cuanto mayores sean, mejor calidad obtendremos en nuestro sueño.

Los problemas derivados de la ansiedad crean una tensión muscular en el cuerpo y sensación de fatiga que nos hace sentirnos más cansados de lo habitual. Por ello, es importante descansar lo máximo posible para intentar liberar nuestra mente de preocupaciones.

Nuestro consejo es que intentes relajarte de la manera que prefieras y que en todo caso consultes con el médico si lo crees necesario.