Los mejores trucos para que tus hijos recojan sus habitaciones

Ago 29, 2021 | NIÑOS, TE ACONSEJAMOS | 0 Comentarios

El 29 de agosto de 1964, Disney estrenaba una película sobre una niñera mágica que enseñaba lecciones vitales en forma de canciones. Ese film, protagonizado por una joven y debutante Julie Andrews, se convirtió en un fenómeno cultural que ha traspasado las décadas, se ha convertido en icono pop y ya goza de su propio día internacional. Gracias a las enseñanzas que englobaban su historia, pudimos aprender una serie de trucos para que tus hijos recojan sus habitaciones. Porque solo hace falta un poco de imaginación y mucha alegría, hemos recopilado los mejores tips para que los más pequeños sean organizados.

Los 10 trucos inspirados en Mary Poppins que conseguirán que tus hijos limpien y ordenen su habitación

Que levante la mano aquella madre o aquel padre que desearía disfrutar de poderes mágicos que posibilitarán que tus hijos ordenen y limpien su cuarto. A ver. Uno, dos, tres… ¡Todos!

Porque no hay progenitor que no se desespere con el desorden que provocan los más pequeños y sus juegos, en Maxcolchon queremos organizar el caos con la ayuda de una vieja amiga: Mary Poppins.

Este ícono interpretado en 1964 por Julie Andrews nos mostraba las aventuras de una niñera que aparecía en un hogar para ayudar a ordenar la vida y las habitaciones de los niños que la habitaban. Inspirados por su magia, su alegría y la capacidad que desprendía para solucionar cualquier problema, hemos interpelado a su espíritu para recopilar una serie de consejos que harán que tus hijos se vuelvan más ordenados y limpios. Porque sí es posible conseguir que los niños se sumen a la limpieza y al orden.

1. Crea tu propio kit de limpieza

Seguro que en algún armario de la cocina o del baño tienes tu equipo habitual de limpieza: un plumero, trapos, limpiacristales o cualquier producto. Sin necesidad de incluir ningún elemento químico o que pueda ser peligroso para los niños, crea un kit de limpieza infantil. Porque no hay nada que les guste más a los pequeños de la casa que imitar a sus padres. Seguro que así recibirán un mayor impulso para limpiar y ordenar mientras tú haces lo propio.

2. Haz que ordenar su habitación sea una especie de juego infantil

Igual que a los niños les encanta imitar a sus padres, hay otra cosa que les vuelve locos: los juegos y las competiciones. Si les haces creer que limpiar y ordenar la habitación es un tipo de juego o competición, harán cualquier cosa para vencer. ¡Incluso ordenar el cuarto!  Eso sí, tú como adulto has de ser más listo que ellos e idear juegos originales y apetecibles. Por ejemplo, “gana quien antes guarde en su sitio todo lo que sea de color azul”. O, “aquel que guarde los juguetes en un minuto será el campeón del mundo”.

3. Hazles actuar

Dispara tu imaginación y emplea aquellas historias que les encantan. Por ejemplo: “eres Cenicienta y has de limpiar la habitación antes de que las terribles hermanastras vuelvan a casa”

4. Ayúdate de la magia que consigue la música

No hace falta que conviertas el día de limpieza en un musical, pero si acompañas la jornada con canciones que gusten a tus hijos, todo será más ameno.  Además, hoy en día lo tenemos mucho más fácil con Spotify y sus listas de reproducción. Y, por supuesto, ¡está permitido bailar!

5. Incluye una tabla de clasificación o puntos

Con el fin de darle más aspecto de juego o competición deportiva, ayúdate de alguna cartulina donde ir anotando puntos. Si, además, añades post-it o rotuladores de colores, los más pequeños se involucrarán más en la actividad de limpieza.

6. Los premios y recompensas están permitidos

Si a cada cosa que vayan ordenando la premiamos con algún tipo de recompensa, los peques lo encontrarán más agradable, divertido y motivador. Piensa que el objetivo escondido no es solo el mero hecho de limpiar, sino que no se aburran con ello.

7. Sobre todo, usa tu imaginación al completo

Ya has visto que la mejor herramienta que utilizaba Mary Poppins era el poder de la imaginación. Pero esto de poco servirá para los más pequeños si antes no te lo aplicas tú mismo.