Los 8 mitos sobre el sueño que debes desterrar de tu vida

Abr 24, 2021 | TE INFORMAMOS

Dicen que una mentira mil veces repetida se puede volver una verdad. La realidad es bien distinta. Por mucho que podamos repetirnos ciertos mantras o hacer un esfuerzo en creerlos, existen ciertos temas sobre los que sería mucho mejor apegarnos a la realidad. Uno de ellos es nuestro descanso. Olvidarnos de ciertos mitos sobre el sueño nos ayudará a dormir mejor, gozar de una salud impecable y rendir como debemos al día siguiente.

Destripamos las principales falsedades y leyendas urbanas sobre el sueño

En 2019, tras dos décadas de investigación científica y profunda, la National Sleep Foundation publicó una lista de mitos y falsedades que los humanos nos hemos reído respecto al sueño. Gracias a una serie de expertos, se identificaron los más perjudiciales para nuestra salud. Aquellos que tenemos que desterrar de nuestros hábitos en cuanto podamos.

El cuerpo humano de acostumbra a dormir cada vez menos

Básicamente, y por resumir, ni nuestro cerebro ni nuestro cuerpo se acostumbran a dormir menos con el paso de los años. La investigación de la National Sleep Foundation demuestra que la falta de sueño afecta tanto a corto plazo como al largo. Que a veces podamos estabilizar la somnolencia durante el día tras una noche de poco descanso, no significa que nuestro cuerpo se haya acostumbrado a ello. Y, sobre todo, que nuestra memoria, nuestra creatividad, nuestro metabolismo, nuestro sistema inmunológico, nuestro sistema cardiovascular o nuestro estado de ánimo no se esté resintiendo ante esta falta de sueño.

Cuando somos adultos podemos dormir una media de cinco horas sin resentirnos por ello

Si bien es cierto que hay un grupo de personas que por cuestiones genéticas pueden descansar con cinco horas de sueño (o menos), la realidad dictamina que cualquier persona en edad adulta debería descansar un mínimo de 7 y un máximo de 9 horas diarias.

Lo importante es la cantidad de horas que duermes, no la calidad del descanso

Otro error que cometemos, sobre todo cuando somos más jóvenes. Dormir un número de horas excesivo no es sinónimo de haber descanso mejor (recuerda esos domingos con resaca cuando te despertabas a las tres de la tarde, ¿te sentías bien o seguías muerto de sueño?). Aunque la duración del sueño es importante, es la calidad del sueño donde radica el factor fundamental que marcará nuestro descanso. Y para este punto es importante valorar dos elementos: la continuidad y la falta de interrupciones.

Las personas que se mueven mucho mientras duermen no descansan bien

Todos aquellos movimientos que consideramos menores por parte de los durmientes son totalmente normales y no significan que exista un sueño anormal y poco saludable. Tan solo cuando el excesivo movimiento despierta a tu pareja o provoca movimientos violentos, debemos preocuparnos por ellos.

La Fase REM es en la que soñamos

Aunque los sueños más vividos e intensos ocurren durante la Fase REM, podemos experimentar sueños en las demás etapas.

Es bueno dormir siestas de dos horas

Un pensamiento muy recurrente que acaba convirtiéndose en una rutina perjudicial. Sabemos que la siesta es una práctica muy común en España y nos encanta ejercitarla en cuanto la vida nos da un suspiro, pero no es lo ideal. Todos los expertos recomiendan que, si vas a dormir una siesta, esta no dure más allá de 30 minutos. Todo lo que exceda en duración se convertirá en una peor conciliación del sueño por la noche, por no contar la alteración que supone a nuestros biorritmos.

Lo mejor para dormir en invierno es calentar mucho la habitación

Por alguna razón, asociamos la calidez con lo confortable. Esa imagen de un durmiente entre mantas y estufas, parece llevarnos al sueño más placentero. Sin embargo, la realidad es más bien lo contrario. Como parte del proceso físico asociado al sueño, la temperatura corporal desciende. Si a esto le añadimos un dormitorio con 25º o más, el exceso de calor puede llevarnos a una mala conciliación del sueño o a excesivas interrupciones.

Las personas mayores duermen más

Es posible que veamos a nuestros mayores dormir durante el día. Estas cabezadas nunca fueron sinónimo de calidad del sueño ni descanso. Cuando envejecemos, nuestro ritmo circadiano se ve afectado, lo que hace que nos resulte más difícil dormir del tirón por la noche. Si a esto le sumamos ciertas dolencias o achaques propios de la edad, el resultado no llega al mito de que los ancianos duermen más.