Lo que no te han contado sobre la rutina de sueño

Mar 24, 2020 | TE INFORMAMOS

Tener una rutina del sueño es básico para una buena salud. Son numerosos los efectos negativos que la falta de sueño, o un inadecuado descanso, pueden tener en nuestro organismo. A continuación te mostramos cuáles son las consecuencias de una falta de rutina del sueño, así como unos cuantos consejos para adquirirla.

Consecuencias de dormir mal por las noches

Un ineficaz descanso nocturno provoca habitualmente somnolencia durante el día, lo que dificulta la realización eficiente de tus tareas cotidianas. Sin embargo, no son solo consecuencias físicas las que provoca una inadecuada rutina del sueño, sino que también afectan directamente a la mente. Tu estado de ánimo puede sufrir bruscas variaciones, presentando cuadros de ansiedad e irritabilidad y, si la calidad de tu sueño es deficiente durante un prolongado espacio de tiempo, incluso puede llegar a provocar depresión.

Algunas de las consecuencias de una inadecuada rutina del sueño son también: mal procesamiento de la glucosa, pérdida de la memoria a corto plazo, envejecimiento precoz, etc.

Cómo conseguir una rutina del sueño adecuada

La rutina del sueño en adultos es diferente a la de los niños, ya que los primeros pueden descansar adecuadamente durmiendo menos horas. Estos son algunos consejos para adquirir una adecuada rutina del sueño.

La hora de dormir y levantarse

El principal paso para conseguir un hábito de sueño adecuado es acostarse y levantarse siempre a las mismas horas. Esto debería incluir también los horarios de fin de semana, algo bastante infrecuente, especialmente en los países mediterráneos. Los excesos de los fines de semana respecto a horarios solemos arrastrarlos durante el resto de la semana.

 

El ritual

Las acciones previas que realizamos antes de dormir son muy importantes ya que nuestro cuerpo se adapta fácilmente a las rutinas, sirviendo estas de avisos para su comportamiento. Si cada día, antes de dormir, por ejemplo, te pones el pijama, te lavas los dientes y lees durante una media hora, tu mente entenderá que todos esos actos son un anuncio de que vas a dormir, y tu organismo se sentirá predispuesto a hacerlo.

Un poco de deporte

Para que el cuerpo pueda descansar, antes hay que cansarlo. Practicar algún tipo de ejercicio durante el día (nunca antes de dormir) un mínimo de 45 minutos, predispondrá tu cuerpo al descanso. No es necesario que sea un ejercicio de gran potencia, con caminar a buen paso durante un tiempo prolongado será suficiente.

Cenas ligeras

Las cenas copiosas son fábricas de pesadillas y noches inquietas, con numerosas visitas al baño. Intenta cenar siempre al menos dos horas antes de irte a la cama, y siempre de forma ligera. De igual forma, intenta no ingerir líquido en ese par de horas anteriores al descanso será fundamental para no interrumpir el sueño.

Higiene y temperatura

La temperatura de la habitación interviene directamente en la calidad de nuestro sueño, por eso el ambiente debe estar a una temperatura intermedia, ni mu caliente ni muy frío. Recuerda que los extremos son enemigos del sueño.

La higiene es fundamental en todos los ámbitos de nuestra salud, y el descanso no iba a ser menos. Mantén siempre limpia tu ropa de cama y airea a diario tu habitación. Si necesitas aumentar el confort del descanso, lo mejor es utilizar siempre ropa de cama compuesta exclusivamente de algodón.

El sistema de descanso

El equipo de descanso influye directamente en nuestra rutina de sueño, puesto que es el lugar que utilizamos para dormir. Es muy importante ser honestos y valorar si nuestro colchón y soporte nos aporta las necesidades que necesitamos para poder conseguir un descanso de calidad cada noche.

Como ves, tener una buena rutina del sueño y un descanso de calidad depende de unas pequeñas variaciones en tus hábitos de vida. Con unos pequeños cambios puedes obtener una rutina de sueño de calidad. ¡Ánimo!