Las grandes mentiras del descanso

Jun 18, 2021 | TE INFORMAMOS | 0 Comentarios

“Ya recuperaré el sueño durante el fin de semana”. “Me voy a acostar ya y así hoy duermo más horas”. “Pues yo duermo todos los días una siesta de dos horas y por la noche no lo noto”. ¿Cuántas veces has oído estas reflexiones? ¿Te las has llegado a creer? Destapamos las grandes mentiras del descanso. Esas leyendas urbanas sobre el sueño que llevamos escuchando toda la vida.

9 falsos mitos asociados al sueño y el descanso

1.Recuperar el sueño durante el fin de semana

Existe un concepto al que llamamos deuda del sueño y que apela al desfase de horas de sueño que se produce por la diferencia del descanso entre los días de entre semana respecto al sábado y el domingo. Mientras el ritmo impregnado entre el lunes y el viernes nos lleva a descansar poco, los findes solemos aprovecharlos para dormir más. Sin embargo, esta compensación buscada es menos efectiva y saludable de lo que pensamos. Aunque puede ayudar a equilibrar de cierta forma, lo ideal y recomendable es dormir las mismas horas todos los días de la semana.

2. Dormir siestas largas equilibra nuestro descanso

Otro pensamiento muy recurrente convertido en práctica del sueño. A nivel médico y biológico, la única siesta saludable y que nos ayuda a recuperar energías o facilitar la digestión es aquella que no supera los 30 minutos. Por el contrario, esos maratones de siesta que se traducen en ponerse hasta el pijama, desequilibran nuestra higiene del sueño y puede fomentar la aparición del insomnio.

3. Acostarse más pronto para ganar horas de sueño

Seguimos con las malas prácticas heredades de cierta sabiduría popular que ha caducado. No. Acostarnos más pronto no es sinónimo ni de dormir más ni mejor. Cada persona dispone de un reloj biológico y una higiene del sueño que no debemos alterar. Acostarse antes es forzar el sueño y la conciliación tiene sus propias dinámicas.

4. Es bueno dormir con la televisión puesta y el teléfono encendido en la mesilla de noche

Está científicamente demostrado que la luz que emiten las pantallas de los dispositivos electrónicos dificulta nuestro sueño y descanso. Ya no es que sea perjudicial que durmamos con el teléfono al lado y la televisión puesta, es que el consumo de ciertos aparatos (ordenador, Tablet o móvil) debería ser escaso durante las últimas horas del día.

5.  No importa en qué clase de colchón duerma

Hasta hace un par de décadas, la mayoría de españoles dormíamos sobre el mismo tipo de colchones. No mirábamos mucho más allá de el tejido que lo cubría y tirábamos siempre por los modelos con muelles. Aquel lejano desconocimiento no ha quedado totalmente en el olvido, y aún hay gente que apuesta por colchones baratos, de marca blanca y cuyas prestaciones son mediocres.

6. El alcohol ayuda a conciliar el sueño

Otra de las grandes mentiras relacionadas con el descanso guarda relación con el consumo de alcohol. Las personas hemos distorsionado la imagen típica de alguien borracho y dormido. Las intoxicaciones etílicas, además de ser tremendamente perjudiciales para la salud, lastran nuestra calidad del sueño. Si bien es cierto que el alcohol te puede dar somnolencia, el descanso que proporciona es ínfimo y de mala calidad.

7. Los ronquidos no son perjudiciales

Podemos caer en el error de considerar a los ronquidos como algo molesto que dificulta el sueño de la pareja. Pero hay más. Roncar puede ser sinónimo de padecer apenas del sueño u otros problemas relacionados con el sistema respiratorio.

8. El cerebro se desconecta cuando dormimos

Por alguna extraña razón, existe la falsa creencia de que nuestro cerebro entra en modo pause cuando dormimos. Sin embargo, la realidad dictamina todo lo contrario. La actividad cerebral no cesa cuando descansamos y se dedica a realizar funciones de mantenimiento en nuestro organismo y a procesar las experiencias vitales del día.

9. No siempre soñamos

Una cosa es no recordar el sueño y otra muy distinta es pensar que hay noches en las que no soñamos. Como ya informamos en este artículo sobre las fases del sueño, las diferentes etapas se repiten durante el descanso, haciendo que incluso podamos soñar varias veces.