La importancia de la vida sana en tu descanso

Jul 24, 2021 | SALUD, TE ACONSEJAMOS | 0 Comentarios

“Un estado de completo bienestar, físico, mental y social”. Así es como la Organización Mundial de la Salud (OMS) define el concepto de salud. El de la OMS es un resumen acertado porque entendemos que engloba todos los pilares fundamentales que la sociedad actual entiende necesarios para conseguir una vida sana: trabajo, prevención de la salud, ejercicio físico, sociabilidad, familia y relación con el medio ambiente.

¿Por qué llevar una vida sana repercute directamente en un descanso más optimo?

Siempre hemos subrayado la importancia de la alimentación y el ejercicio como los dos ejes fundamentales de la salud. Pero, ¿y qué pasa con el descanso? Debido al incremento del ritmo de vida actual y las propias causas que lo han aumentado (las redes sociales, la mayor competitividad laboral etc…), parece que a una buena noche de sueño no se le da el valor que merece. Una equivocación demasiado común que choca de manera frontal con todos los beneficios que puede repercutir a nuestra salud eso de dormir bien cada noche.

Dormir mal es sinónimo de obesidad: Muchos son los estudios ya que han demostrado que la falta de sueño está relacionada con el aumento de peso y la obesidad.

– Dormir nos ayuda mejorar la concentración y la productividad. O lo que es lo mismo, nuestro rendimiento laboral y académico.

– Mejora ciertas funciones cerebrales: cognición, concentración, productividad y desempeño

Maximiza el rendimiento deportivo y físico: aumenta la velocidad, la precisión o los tiempos de reacción.

– Las personas que duermen mal padecen mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud.

– Una buena noche de sueño ayuda a nuestro estado de ánimo: La falta de sueño está relacionada con la depresión, el estrés, la ansiedad y otros trastornos mentales y psicológicos.

– Dormir mal afecta las emociones y las interacciones sociales.

6 pasos a tener en cuenta para conseguir esa vida sana

1. Realizar actividad física (y convertirla en una rutina matutina)

De sobra es sabida la importancia que tiene practicar deporte en nuestra salud y nuestro bienestar. Creemos que los motivos son tan conocidos que no hace falta incidir más. Pero, ¿conoces también la influencia que tiene realizar ejercicios de índole físico durante el día? Cuanto más te expongas a la luz del sol, mejor será tu ritmo circadiano y el ciclo de sueño y vigilia.

2. Mantener una dieta equilibrada, rica y saludable

Conforme más vayas consumiendo frutas, verduras, legumbres, cereales integrales ricos en fibra, nueces y pescados, más saludable será tu vida. Y si estos alimentos los acompañas con la disminución de carbohidratos, carnes procesadas, azúcar y grasas saturadas, mejor. Además, es importante también que equilibres el consumo de calorías a lo largo del día. Esto quiere decir que, si realizas cenas copiosas, peor vas a dormir por la noche.

3. No abuses de la cafeína y el alcohol

Todo lo que puedas moderar el consumo de cafeína (¿cuántos cafés al día crees que son necesarios?) y la ingesta de bebidas alcohólicas, mejor. Además, las bebidas azucaradas tampoco son un buen aliado de la vida saludable (ni del descanso nocturno).

4. Intenta llevar una rutina diaria

Levantarte y acostarte a la misma hora, realizar ejercicios de meditación, practicar la respiración profunda, leer una novela, escuchar algo de música (o los tan actuales podcasts) o escribir un pequeño diario antes de acostarte. Intenta transformar pequeñas y cotidianas actividades en una especie de ritual diario.

5. Descansa sobre un colchón de calidad (y crea un clima agradable en tu dormitorio)

Disponer del mejor equipo de descanso posible (colchón, almohada, ropa de cama, cabecero y soporte) no servirá de nada si abusas de la iluminación, se producen muchos ruidos a tu alrededor o la temperatura no es la adecuada. No hay nada mejor que dormir bien para disfrutar de una vida saludable.

6. Olvida los dispositivos electrónicos

Usar el teléfono, la Tablet o el ordenador durante todo el día ya es bastante estresante como para que también te los lleves a la cama. Además de que las luces de estos dispositivos no son buenas para nuestro descanso, siempre pecamos y acabamos chequeando el correo del trabajo y las redes sociales. O lo que se lo mismo, nos exponemos innecesariamente a estímulos que nos provocarán ansiedad.