La cucharita y otras posturas para dormir en pareja

Nov 2, 2018 | CONSEJOS, PAREJA, POSTURAS DORMIR | 0 Comentarios

Dormir en pareja obliga a encontrar la mejor solución para ambos. El colchón de matrimonio se reparte y el objetivo es simple: dormir lo mejor posible. No obstante, el conflicto del espacio debe solucionarse lo mejor posible. Para ello hay dos soluciones: hacer la guerra cada uno por su cuenta o que la unión haga la fuerza. La primera opción es habitual en toda pareja donde el contacto supone incomodidad y dormir peor. Ante la segunda tendencia hay distintas opciones, pero ninguna tan popular como la postura de la “cucharita”.

La postura de la cuchara se produce cuando alguna de las dos personas de la pareja se deja abrazar por la otra. Según el psicoanalista Steve McKeown, las personas que optan por esta postura “son mejores a largo plazo”. En esta pareja, la figura que cabe destacar es la del hombre, más sensible y que “busca dar gusto a su pareja”. Esto se debe a que la parte masculina busca mayor contacto con el lado femenino, que supone mayor inteligencia emocional. Según el experto, esto es siempre una ventaja en la pareja.

Dormir haciendo la cucharita supone una dinámica de protección en la pareja, en la que uno cubre al otro. Un artículo publicado en los Archives of Sexual Behaviour afirma que los hombres que prefieren dormir en esta postura se sienten más felices. Esto se debe también a hechos que van unidos a la postura: abrazos, caricias o incluso la satisfacción sexual en general. Esta postura implica unión y que la relación funciona en todos los aspectos. No todo es perfecto: los hay que piensan que esta postura es incómoda para el descanso. Por esta razón, es habitual ver otras posturas más cómodas.

NO SOLO EXISTE LA CUCHARITA COMO POSTURA DE PAREJA: CUALQUIER POSICIÓN ES BUENA CON TAL DE DISFRUTAR DEL SUEÑO

No solo existe la cucharita como postura de pareja. También se puede apoyar la cabeza de una persona en el pecho de su pareja, lo que implica confianza y protección. El contacto también puede darse durmiendo fundidos en un abrazo o entrelazando los pies, lo que implica unión y seguridad.

Si se opta por dormir con mayor independencia, se puede dormir cara a cara, sin contacto alguno. También es posible hacerlo cada uno por su lado, ya sea con las espaldas juntas o separadas. Otra opción, que acaba siendo la más habitual de forma inconsciente, es la de dormir esparcidos. Al fin y al cabo, muchos de los movimientos que hacemos durante el descanso son involuntarios y un espacio en el que dormir cómodos.

Es necesario recordar la importancia del descanso en una pareja. La postura en la que comparten cama es un aliciente más, pero no el único. Además de la posición en la que compartir espacio, cabe añadir que el dormitorio debe estar lo mejor preparado posible para el descanso. Por esta razón, es importante revisar que el equipo de descanso y es el adecuado son adecuados. Cuidar todos los apectos del descanso va más allá del sueño nocturno en sí.