Hombres: ¿Por qué dormimos menos los días que no trabajamos?

Nov 25, 2019 | CURIOSIDADES

Las horas de sueño son determinantes en nuestra calidad de vida. Dormir más o menos horas de las que realmente necesitamos acarrea consecuencias en nuestra salud a corto y largo plazo.

En determinadas ocasiones, nuestro ajetreo laboral, social y familiar resta tiempo de nuestro descanso nocturno, y es que el día solo tiene veinticuatro horas. Finalmente, esa sensación de falta de tiempo hace que sacrifiquemos, equivocadamente, nuestras horas de sueño. Parece que lo más sensato sería dormir más los días que no tenemos que acudir a trabajar, pero ¿qué ocurre cuando dormimos menos horas los días que no trabajamos? En general, los hombres duermen menos los días que no trabajan, algo que perjudica seriamente al bienestar masculino y al entorno cercano de este.

¿Cuánto tiempo necesita dormir un hombre?

Se han realizado investigaciones recientes que concluyen que las mujeres necesitan dormir más que los hombres. La toma de decisiones en el núcleo familiar y las preocupaciones que surgen en la organización del día a día se han convertido en el ojo del huracán para algunos investigadores. Parece ser que el cerebro de la mujer está más ocupado durante el día, algo que justificaría la mayor necesidad de horas de sueño en las féminas.

Pero a decir verdad y siendo justos con el género masculino, la carga de responsabilidades y quehaceres diarios es actualmente recíproca. Los hombres han tomado las riendas de su nuevo rol social y familiar, y se esfuerzan diariamente en que todos los aspectos de su vida estén plenamente satisfechos. Esto incluye el ir de la mano de la mujer en las buenas y en las malas, compartiendo todas y cada una de las tareas a desempeñar.

Es evidente que los hombres y las mujeres no funcionan de la misma manera, pero con respecto al tiempo destinado a dormir, quizá tenga más sentido diferenciar las horas necesarias de sueño según las situaciones y actividades cotidianas de la persona en sí misma, y no según la distinción de género.

Una persona adulta necesita dormir una media diaria de siete u ocho horas, independientemente de su sexo

Por qué dormimos menos los días que no trabajamos 02

 ¿Por qué el hombre duerme menos cuando no trabaja?

Son pocos los hombres capaces de apartarse de sus rutinas laborales, y la dificultad para relajarse es la principal causante de que esto ocurra. Curiosamente, algunos hombres pueden llegar a sentirse desconcertados los días que no acuden al centro de trabajo. En el lado opuesto, hay quienes exprimen al máximo sus días libres yéndose a dormir, con suerte, a las tantas de la madrugada.

¿Entonces? ¿Qué puede hacer el hombre para dormir más los días que no trabaja? Para empezar, bastará con aprender a desconectar del trabajo; esto implica apartar los pensamientos relacionados con todo el entorno laboral: jefes estúpidos, discusiones con clientes, enfrentamientos con compañeros de trabajo, etcétera. No es fácil, pero es un importante primer paso para descansar como es debido los días que tenemos libres.

En algunos casos, los hombres pecan de introvertidos y no expresan fácilmente sus conflictos emocionales. Los días de trabajo intenso se preocupan de sus asuntos laborales y, además, llegan agotados a la cama. En cambio, cuando tienen la libertad de decidir qué hacer con su tiempo, son absorbidos por una retahíla de emociones que pasa factura a la hora de dormir.

Si este es tu caso, ábrete poco a poco a las personas que te quieren e intenta desfogar tus preocupaciones; de este modo te sentirás libre de emociones negativas y serás capaz de dormir bien los días que tu mente esté libre de cargas laborales.

No disponer de un rato a solas con uno mismo también tiene un efecto negativo en el descanso. Saber disfrutar del tiempo libre no significa cargarse de compromisos sociales: ten en cuenta que aprender a decir que no, no te hará peor persona; aprovecha los días en los que no trabajas para reencontrarte contigo mismo. Esos pequeños momentos te ayudarán a dormir más, tanto los días que no trabajas, como los días que sí lo haces.