Hábitos de sueño saludables en los bebés

Mar 19, 2020 | NIÑOS, TE ACONSEJAMOS

Crear hábitos de sueño es fundamental para cualquier bebé, ya que es una forma de ayudarle a descansar adecuadamente. Al mismo tiempo, al hacerlo, se contribuye a que la madre también pueda disfrutar de un buen descanso, lo que resulta elemental en la exigente, pero gratificante, tarea de ser madre.

Durante el primer año de vida, el bebé manifestará diferentes patrones de sueño, según vaya creciendo y desarrollándose, lo cual es natural.

Hábitos de sueño de los bebés durante el primer año de vida

Desde recién nacido hasta los 3 meses

Desde que nace y hasta el mes y medio de edad, aproximadamente los bebés duermen entre 16 y 17 horas diarias. Se despiertan cada tres o cuatro horas para alimentarse y no suelen permanecer despiertos más de dos horas seguidas.

A partir del mes y medio comienzan a dormir un poco más por la noche, gracias al reconocimiento de los ciclos luz-oscuridad. Poco a poco llegan a dormir hasta 5 horas seguidas.

Desde los 4 meses hasta los 6 meses

Una vez que el niño llega al cuarto mes de vida comienza a relacionarse más con el mundo que le rodea. Suele estar despierto más tiempo y ya es capaz de percibir cuándo es hora de comer, del baño, tomar sol, jugar o salir a pasear.

Hace dos siestas diarias, una en la mañana y otra en la tarde, las cuales pueden durar aproximadamente dos horas. Durante las noches, algunos bebés ya no necesitan levantarse a comer, por lo que pueden tener un sueño nocturno que supere las 6 horas continuas.

Este es el momento ideal para comenzar a inducir al bebé a desarrollar sus primeros hábitos de sueño y aprenda a dormir bien. Para las siestas lo recomendado es que el bebé se habitúe a los ruidos naturales de la casa y duerma con el reflejo de la luz del día. Mientras, en las noches, lo ideal es que la habitación esté oscura, tranquila y a una temperatura acogedora.

En este momento pueden iniciarse actividades rutinarias que anticipen la hora de dormir como un baño tibio, un alimento especial o una canción de cuna, para que el bebé lo asocie con la hora del descanso. Por otra parte, esta etapa es el momento propicio para pasar al bebé a su propia habitación

Desde los 7 meses hasta los 12 meses

El bebé interactúa más con todo su entorno y se vuelve más curioso. Ya no come con tanta frecuencia y el sueño y la alimentación van perdiendo conexión. En esta etapa los bebés duermen alrededor de 12 horas diarias.

Sin embargo, algunos dejan de realizar la siesta matinal al acercarse a cumplir el año. Los ciclos de sueño de los bebés suelen hacerse similares a los de los adultos, aunque la siesta vespertina, en ocasiones suele extenderse, incluso, más allá de la escolarización.

Sin lugar a dudas, es la etapa para reforzar o de implementar (en caso de que no exista) una rutina para antes de ir a dormir. Todos los bebés tienen sus propias preferencias, pero generalmente, disfrutan de un cuento, una canción, de una caricia relajante, en fin, la actividad que más disfruten el bebé y sus padres.

Una vez que el ritual se cumpla es necesario despedirse y dejar al bebé solo en su habitación para que se duerma solo. Es normal que pueda despertarse durante las noches y llore para llamar la atención de sus padres. Se le debe calmar y dejarlo nuevamente para que se duerma. En este aspecto, una mantita, almohada o un muñeco serán de mucha ayuda para que el bebé se sienta acompañado y seguro.

Es importante sentar buenas bases en lo que respecta a los hábitos de sueño en los bebés, ya que estos influirán, significativamente, en los hábitos y ciclos de sueño de la vida adulta.