¿Es bueno dormir con calefacción en invierno?

Ene 21, 2021 | MEJORA TU DESCANSO, TE ACONSEJAMOS

Con la llegada del frío invierno, las noches gélidas invitan a abrigarnos para protegernos de las bajas temperaturas. Así, con mucho más motivo, a la hora de acostarnos nuestro confort va a depender en gran medida de mantener el ambiente adecuado en la habitación para poder dormir bien.

En muchas ocasiones en las que el fresco es más intenso no nos parece suficiente arroparnos con nórdicos y edredones. En esos momentos podemos necesitar un plus de calor que regule nuestra temperatura corporal. Por ello, una de las opciones por la que nos podemos decantar es dormir con la calefacción encendida durante la noche.

La controversia sobre la utilización de la misma tiene sus partidarios y sus detractores. Por ello, determinar si la utilizamos o no va a depender en todo caso de una serie de factores y circunstancias específicas.

La conclusión es que es una decisión a valorar dependiendo de nuestras preferencias personales. No obstante, para ayudarte a que tomes la resolución adecuada, a continuación te explicamos las ventajas y los inconvenientes de dormir con la calefacción en invierno.

Ventajas de dormir con la calefacción el invierno

La ventaja más importante de dormir con calefacción en invierno es que aísla del frío y ayuda a mantener el contenido preciso de calor en el cuerpo durante la noche. Así, si queremos obtener bienestar mientras dormimos, es una de las posibilidades para contrarrestar fácilmente el clima del exterior.

No obstante, es aconsejable calibrar la necesidad de su uso. Y es que el exceso de calidez puede llegar a ser más perjudicial que beneficioso para obtener un descanso reparador. Aun así, si se considera imprescindible, la mejor opción es optar por el uso de aparatos con termostatos programables.

La ventaja de los mismos es que puedes elegir entre modelos manuales o digitales para encenderlo o apagarlo según tus necesidades. De esa manera nos aseguramos una temperatura constante y adecuada que impide aumentar el nivel calórico del dormitorio.

Y es que, dependiendo de la zona en la que vivamos, las noches pueden llegar a ser más o menos llevaderas. Por ejemplo, en zonas de interior, el contraste térmico del día a la noche es bastante acusado. En ese caso, es aconsejable que la habitación conserve la temperatura ideal para poder conciliar y mantener el sueño.

Sin embargo, en zonas más cálidas, podemos prescindir del uso de la misma a no ser que en determinadas ocasiones fuera necesario su funcionamiento de forma esporádica. Nuestra sugerencia: dejarla en marcha durante la tarde y apagarla al acostarnos. Es una forma de garantizar el mantenimiento del confort necesario para dormir plácidamente.

Desventajas que aporta la calefacción a nuestro descanso

Hay que tener en cuenta que dormir con la calefacción en invierno cuando no es indispensable puede conllevar una serie de problemas que pueden afectar en gran medida a nuestro descanso. De esa forma, interrumpir el sueño de manera continuada mientras estamos durmiendo como consecuencia de un calor excesivo no proporciona los beneficios saludables recomendados.

El problema principal que conlleva el uso de la misma es que reseca el ambiente, ya que absorbe la humedad. Así, aumenta la posibilidad de padecer los molestos sudores nocturnos e incluso puede llegar a favorecer el incremento de la formación de bacterias.

Asimismo, la sudoración excesiva, además de ser perjudicial para nuestro organismo, conlleva acortar la vida útil del colchón como consecuencia de la humedad que desprende el cuerpo en caso de tener una temperatura más elevada de lo normal.

Por otra parte, dejar la calefacción en marcha durante la noche supone un gasto energético considerable. Así, la factura de la luz o del gas, según los casos, puede ocasionar sorpresas inesperadas para nuestro bolsillo.

Por todo ello conviene valorar hasta qué punto puede convertirse en una ventaja o en un inconveniente. En todo caso, la decisión de usar la calefacción, ya sea puntual o habitualmente, dependerá de tus gustos y del beneficio para tu confort.

Nuestra sugerencia

Si no eres partidario de este tipo de solución para las noches más frescas, nuestra sugerencia es que utilices los prácticos rellenos nórdicos. La transpirabilidad que ofrecen te permitirá mantener la calidez necesaria en todo momento.

Además, su ligereza facilita libertad de movimientos para cambiar de postura sin molestos despertares. Para completarlo, puedes elegir cualquiera de nuestros juegos de fundas nórdicas para protegerlo de la suciedad y mantener sus magníficas prestaciones durante mucho más tiempo.

No lo dudes y visita Maxcolchon. La extensa variedad de modelos de nuestro catálogo te permitirá elegir fácilmente para pasar el frío invierno a tu manera. ¡Abrígate y disfruta de un cálido descanso!