Empieza el día con energía: Estiramientos matutinos

Feb 6, 2020 | DEPORTE Y BIENESTAR, TE ACONSEJAMOS

Suena el despertador, abres los ojos, te haces un poco la remolona o el remolón en la cama y, tras cinco minutos, decides por fin inclinarte. ¿Qué haces en ese momento de manera casi inconsciente? Te desperezas. Es decir, estiras los brazos y, casi al unísono, bostezas. Pues aunque no lo creas, es el primero de los estiramientos matutinos que recomiendan todos los expertos. Una serie de ejercicios necesarios que pueden comenzar en tu propio colchón y que, tras ellos, darán mejor inicio a una larga jornada de actividad, familia, estudios o trabajo.

Trazar una rutina de estiramientos tan pequeña y simple que puede finalizar incluso antes del desayuno es la mejor opción para despertar esos músculos que han pasado relajados aproximadamente ocho horas. Aumentarás la flexibilidad y movilidad de tu cuerpo a la par que servirá para prevenir posibles lesiones. Eso sí, antes de convertir en costumbre esta práctica, date tiempo a despertarte del todo y, por supuesto, consulta a tu médico si eres propenso a tener molestias o arrastras cualquier tipo de lesión muscular.

Estiramiento de brazos

Aprovecha la inercia de cuando te despertaste para realizar un progresivo estiramiento de los brazos, quizás las extremidades que más veces vas a utilizar a lo largo del día. Para realizar este ejercicio, siéntate en la cama y cruza las piernas. A continuación, entrelaza los dedos con las palmas de tu mano hacia arriba y extiende los brazos por encima de la cabeza. Sin levantar tus posaderas del colchón, inclina el cuerpo de manera progresiva y despacio hacia la izquierda y luego regresa al centro. Tras unos 15 ó 30 segundos, repite el estiramiento pero hacia la derecha.

 Estiramientos para tu cuello

Despertar y sentir el cuello agarrotado es tan común como hacerlo con legañas en los ojos. Realizar un pequeño estiramiento de menos de medio minuto antes de salir de la cama puede evitar molestias posteriores que acaben en torticolis. Simplemente inclina tu cuello hacia la izquierda muy suavemente sin llegar a tirar. Después, hazlo hacia la derecha durante unos segundos. Continúa con un movimiento hacia delante y, ya para acabar, hacia atrás (obviamente puedes modificar el orden de los factores).

Ejercicios para tu espalda

Las molestias en la espalda son tan comunes y están tan extendidas entre la población que determinan hasta la elección del propio colchón. Una parte del cuerpo tan especial y delicada merece toda todo tipo de cuidados, por lo que no dudes en escoger las muchas formas que hay de ejercitarla. Para evitar contracturas, puedes optar un estiramiento consistente en la extensión lateral.

En la misma posición inicial en la que ejerciste el estiramiento de cuello y brazos, inclina tu cuerpo hacia la izquierda de tal manera que tu antebrazo alcance la cama y tu palma toque las sábanas. A continuación, extiende tu brazo derecho por encima de la cabeza y lleva la mano hacia atrás mientras respiras profundamente. Tras una pequeña pausa, vuelve a transportar tu brazo por encima de la cabeza y hacia delante, haciendo acompañar el brazo con el torso y la cabeza. Como último paso, posa tanto tu cabeza como el brazo derecho sobre la cama de manera suave y, tras ello, vuelve a la posición inicial. Repite el ejercicio pero hacia el lado derecho.

Estira las piernas

Cuando hacemos el acto involuntario de desperezarnos, a veces sentimos tanto placer al hacerlo que incluimos sin darnos cuenta el estiramiento de nuestras piernas. Si prefieres optar por un estiramiento más consciente, sigue las siguientes instrucciones para uno de los ejercicios más rápidos y simples que te ayudarán a calentar estas extremidades rápidamente: túmbate boca arriba con las piernas estiradas. Flexiónalas llevándolas hasta tu pecho mientras coges aire por la nariz. Mantenlas durante unos segundos y estíralas lentamente mientras expulsas el aire por la boca. Repítelo durante diez veces.