El mejor colchón para personas mayores

Nov 23, 2020 | TE INFORMAMOS

Los problemas para coger el sueño, no poder dormir muchas horas seguidas así como las alteraciones del sueño son algo desafortunadamente común entre las personas mayores. Además, esto se puede agravar debido a afecciones médicas o por la toma de algunos medicamentos que pueden interrumpir los patrones normales de sueño.

Un buen colchón puede resultar clave para conseguir un descanso de calidad en las personas de tercera edad. ¿Quieres saber algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de elegirlo? Te explicamos como debe ser el mejor colchón para personas mayores.

¿Cómo debe ser un colchón para personas mayores?

Existe la creencia popular de que el colchón sobre el que dormimos debe ser lo más duro posible y, que cuanto más lo sea, de más calidad será. Sin embargo, estas premisas no son ciertas, ya que la firmeza de un colchón depende de las características físicas del durmiente.

Según explica Manel Domingo, fisioterapeuta y Decano del Colegio de Fisioterapeutas de Cataluña, la elección de un colchón para dormir depende de aspectos como la posición en la que dormimos, la complexión física, la altura y el peso. Además, la elección de la almohada también tiene que ser complementaria para conseguir un descanso de calidad.

Esto significa que, cuanto mayor sea el peso del durmiente, mayor grado de dureza debería presentar un colchón. Por el contrario, si el peso es menor, no es necesario que el colchón sea tan duro, sino más flexible. Eso sí: un colchón demasiado blando puede alterar las curvas de la espalda provocando lesiones y dolencias a largo plazo, por lo que una firmeza intermedia suele ser la más recomendable.

Por otro lado, resulta importante prestar atención a la posición que se emplea al dormir. Si se duerme hacia uno de los lados, es preferible que el colchón sea algo más blando para que el hombro se pueda acomodar y no se generen puntos de presión. Cuando se duerme generalmente boca hacia arriba, lo mejor sea es que el colchón sea algo más duro.

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de elegir el mejor colchón para personas mayores es que este cuente con un buen nivel de transpiración, a fin de evitar que sufran calor y suden durante la noche.

Por último, en las personas de edad avanzada y en aquellas que tengan dolor lumbar puede resultar beneficioso una mayor altura de la cama, puesto que si es más baja les suele costar más de la cuenta levantarse y acostarse. En las tiendas ortopédicas podemos encontrar las llamadas “patas de elefante” que calzan la cama y le aportan más altura, aunque también se pueden emplear tacos de madera con el mismo fin.

Materiales, precios y adaptación al nuevo colchón

A día de hoy podemos encontrar una amplia gama de materiales a la hora de elegir un colchón: látex, espuma, muelles ensacados, viscoelástica… No obstante, se trata de una cuestión de preferencias personales, excepto en aquellos casos en que haya alguna patología que requiera que el colchón se adapte mejor al cuerpo y a la postura.

Los especialistas en descanso y los fisioterapeutas señalan que, tras cambiar de colchón, existe un período de adaptación a la nueva superficie en la que el cuerpo puede tardar entre dos y cuatro semanas en adaptarse por completo. Por ello, no debemos preocuparnos si durante este tiempo sentimos algunas molestias musculares. Esto no significa que un colchón sea de mala calidad. Pasado este tiempo de acomodación a la nueva consistencia del producto, estas molestias suelen desaparecer.

Un colchón en mal estado puede generar dolor lumbar, cervical e incrementar los ronquidos y los despertares nocturnos. Además, un colchón que se ajuste al descanso del durmiente es la clave para conseguir un descanso reparador y empezar el día con vitalidad y buen humor. ¡Todo el mundo merece un buen descanso, pero las personas mayores todavía más!