Dormir con antifaz, ¿es bueno o malo?

Sep 6, 2021 | TE INFORMAMOS | 0 Comentarios

¿Eres de esas personas a las que les cuesta mantener el sueño, especialmente por la mañana, debido a los pequeños halos de luz que entran por la ventana? Si la respuesta es sí, es probable que en tu descanso utilices un antifaz para dormir. Pero, ¿dormir con antifaz es bueno o malo?

Lo cierto es que, hace unos años, no eran muchos los que se planteaban hasta qué punto el uso de este objeto podía ser útil. Sin embargo, recientemente este objeto ha ido ganando adeptos y cada vez son más las personas que se suben al carro de esta costumbre de dormir con los ojos tapados.

Y no es algo aleatorio: lo cierto es que dormir con antifaz es algo que podría tener beneficios en nuestro descanso. Pero, ¿son todo beneficios? ¿Depende del tipo de antifaz? Lo explicamos a continuación.

 Dormir con antifaz: pros y contras

 Dormir con antifaz puede tener tanto beneficios como inconvenientes. Lo cierto es que el tipo de antifaz tiene algo que ver con esto.

Beneficios de dormir con antifaz

Dormir con antifaz puede ser beneficioso en varios sentidos. Es por eso que, a día de hoy, se ofrecen incluso gratis en vuelos de largas distancias para poder dormir plácidamente. Pero, ¿cuáles son los beneficios de este complemento de nuestro descanso?

Ayuda a relajarnos

Un antifaz puede ser  de ayuda para mantener los párpados cerrados. Cuando nos lo ponemos, este nos obliga a cerrar los ojos y hace que abrirlos resulte más difícil. De esta manera, se bloquea cualquier tipo de estímulo visual que pueda llegar hasta nosotros y perturbar nuestro descanso.

Tapa la luz que pueda alcanzarnos

Principalmente, el uso del antifaz radica en poder evitar que la luz nos alcance mientras dormimos. Especialmente para todas aquellas personas más sensibles a los rayos de luz que puedan colarse en la habitación, el antifaz puede ser la mejor solución. Y es que, aunque hay quien puede evitarla y quedarse dormido, lo cierto es que cuando los ojos reciben las señales de luz, tienden a mandar una señal al cerebro para despertarnos. En este caso, el antifaz permite bloquear la luz que pueda entrar en el dormitorio, lo que resulta especialmente útil cuando se trabaja de noche y se duerme de día o no disponemos de persianas en casa que puedan tapar la luz debidamente.

Puede ayudar a reducir las ojeras y las bolsas

Dormir con antifaz puede ser de ayuda para mejorar la circulación de la zona de los ojos, lo que a su vez podría evitar o reducir la aparición de ojeras y bolsas. En concreto, existen algunos antifaces rellenos de gel que resultan perfectos para todas esas personas que se levantan con los ojos hinchados, lo que suele ser consecuencia de tener la zona congestionada.

Ayuda a regular la melatonina

La melatonina es la hormona principalmente implicada en la regulación de la oscilación entre el sueño y la vigilia. Dado que la luz es el principal factor que regula la secreción de melatonina, tal y como indican investigaciones como la publicada en la revista Neurología, parece que el antifaz podría ser de ayuda para poder mantener su secreción durante la noche, cuando es más necesaria para dormir.

Inconvenientes del antifaz

El antifaz también puede resultar algo negativo en nuestro descanso. Estos son algunos de los posibles inconvenientes que puede presentar utilizar este complemento a la hora de dormir:

Puede resultar incómodo al principio

Aunque muchos antifaces están especialmente fabricados para resultar lo más cómodos posible, lo cierto es que acostumbrarse a utilizar este complemento requiere un periodo de adaptación que no todo el mundo es capaz de superar. Y es que, por muy cómodo que sea, hablamos de dormir con algo en nuestra cara que puede resultar un objeto extraño.

¿Influye el tipo de antifaz?

Otro aspecto a tener en cuenta antes de lanzarnos a esta práctica de dormir con antifaz es que es posible que no valga cualquiera. Hay varios tipos de antifaces que pueden marcar la diferencia para obtener un descanso reparador o no.

Tipos de antifaz que existen

En el mercado podemos encontrar diferentes tipos de antifaz según el material con el que estén fabricados. Algunos de ellos resultan más cómodos que otros, pero también hay que tener en cuenta el precio de cada uno.

  • Antifaz tradicional: se trata del típico antifaz fabricado normalmente de algodón, o algodón con algún otro material. Estos permiten, normalmente, tapar toda la luz permitiendo que nos relajemos más fácilmente.
  • Antifaz relleno de gel: este tipo de antifaz incluye un relleno de gel que permite desinflamar la zona de los ojos. Esto, a su vez, puede resultar de gran ayuda para disminuir las migrañas y las ojeras. Pueden resultar más pesados que los de algodón, sobretodo para aquellas personas que tienden a dormir boca arriba.
  • Antifaz de seda: resulta un tipo de antifaz muy suave, que mantiene la piel en las mejores condiciones. Además, es un material hipoalergénico, lo que resulta una gran opción sobretodo para esas personas que padecen alergias.

Y tú, ¿has probado alguna vez a dormir con antifaz? Como ves, esta práctica tiene sus pros y sus contras. En cualquier caso, recuerda que para descansar adecuadamente es estrictamente necesario que cuentes con un buen colchón, ¡eso lo primero!