Dia Mundial Sin Tabaco: Cómo afecta al sueño

May 31, 2020 | TE INFORMAMOS

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco es la primera causa evitable de enfermedad, invalidez y muerte prematura en el mundo. Además, es uno de los factores de riesgo más importantes en dolencias cardiovasculares y respiratorias así como de un número importante de enfermedades. Pero no acaba aquí la larga lista de problemas. ¿Sabías que el tabaquismo puede afectar de forma negativa al descanso?

¿Cómo afecta el tabaco a la calidad del sueño?

La calidad de sueño es muy distinta en las personas fumadoras que en las que no tienen este mal hábito adquirido. Y es que, tal como afecta a nuestra salud, el tabaco puede afectar directamente a nuestro descanso diario. Algunos de estos posibles problemas asociados al tabaquismo son:

Aparición de ronquidos

La nicotina aumenta la mucosidad e inflama las mucosas de la garganta y la nariz. Por ello, el tabaco puede aumentar gravemente los ronquidos y reducir la calidad de sueño no solo en la persona fumadora, sino también en el descanso de las personas a su alrededor.

Alteraciones del sueño e insomnio

Varios estudios constatan la fuerte asociación entre el tabaquismo y las alteraciones en la calidad y la cantidad del sueño. Y es que la nicotina es un gran estimulante que no ayuda a conciliar el sueño. Además, la nicotina tiene efectos casi inmediatos, ya que necesita escasos segundos para que el humo pase de los pulmones a la sangre y de allí, al cerebro.

El mecanismo responsable de estas alteraciones del sueño es complejo y puede atribuirse a la interacción entre el efecto estimulante de la nicotina y la caída de sus niveles plasmáticos. Es decir, el tabaco estimula el sistema nervioso y provoca el aumento en la frecuencia cardíaca y la tensión arterial. Estos hechos, a su vez, pueden provocar desvelo y pérdida del sueño.

Al parecer, el pico de los niveles de nicotina en aquellos fumadores que fuman por la tarde suele tener su máximo por la noche. Esto explicaría su mayor dificultad para iniciar el sueño. Además, también se piensa que el período de abstinencia durante la noche (debido a la reducción progresiva de nicotina en la sangre) podría contribuir a provocar alteraciones en el sueño.

Si te resulta un gran desafío dejar de fumar, puedes empezar por evitar fumar durante la tarde y especialmente por la noche. De este modo, tu sueño se verá menos afectado por los niveles de nicotina. Pero si no consigues dejar de fumar, es importante acudir al médico para buscar ayuda y formas de hacerlo.

Síndrome de la Apnea Obstructiva del Sueño

Quienes consumen cigarrillos o respiran el humo del tabaco corren más riesgo de padecer este peligroso problema de salud que afecta directamente a la calidad de sueño. Principalmente, el ndrome de la Apnea Obstructiva del Sueño se caracteriza por las pausas interrumpidas en la respiración debido a la obstrucción de las vías respiratorias. Además, provoca la disminución del porcentaje de oxígeno en sangre e incrementa la frecuencia cardiaca y la presión arterial. Todo ello supone un alto riesgo para la salud capaz de dejar sin respiración al durmiente hasta varios minutos.

Despertares nocturnos

Las personas fumadoras suelen despertarse durante la noche de forma más frecuente que las personas no fumadoras. Este hecho puede afectar notablemente al descanso y la calidad del sueño. Además, existe una relación directa entre mayor consumo de tabaco con menor duración del sueño, lo cual podría provocar a largo plazo desde cambios de humor y ansiedad hasta depresión.

Síndrome de las Piernas Inquietas

Este trastorno puede ser común entre las personas fumadoras. El principal síntoma que presenta es la sensación de incomodidad en las piernas (calor, ansiedad, hormigueo, inquietud…) en el período de reposo previo al sueño. Una vez dormido, se producen movimientos repentinos de las piernas de forma involuntaria provocados por el síndrome de las piernas inquietas. Este hecho, a su vez, puede aumentar el número de despertares nocturnos.

En definitiva, una vida sin tabaco es una vida saludable. Dejar de fumar es probablemente lo más importante que una persona fumadora puede hacer para mejorar su salud, independientemente de su edad o de sus antecedentes como fumadora. Además, al dejar de fumar no solamente mejorarás tu salud, sino también tu calidad de sueño y la de las personas que te rodean.