Cuántas horas debemos dormir para un descanso reparador según tu edad

Mar 4, 2020 | TE INFORMAMOS

Es bien sabido que un descanso reparador es clave para nuestra salud. Para ello, es necesario que dos factores fundamentales estén en orden: el tiempo que se duerme y la calidad de sueño que se tiene durante este tiempo que permanecemos dormidos. Lo cierto es que, si la calidad del sueño es la adecuada, el tiempo que se necesita para obtener un buen descanso puede variar de una persona a otra.

El caso de los bebés

El sueño no se mantiene estable durante todas las etapas de nuestra vida. Y es que, durante los primeros años de vida, cuando somos bebés, solemos dormir profundamente. Según el Instituto del Sueño, en el inicio de la vida, el sueño está repartido a lo largo del día en varios ciclos de corta duración, y la fase REM ocupa la mayor parte de la noche ya que es esencial para el crecimiento y el desarrollo cognitivo del niño.

La vigilia y el sueño se van delimitando pronto en dos fases claramente diferenciadas durante las 24 horas del día, aunque los niños necesitan dormir más por las noches y dormir al menos una siesta a lo largo del día.

Durante la adultez

Conforme llega la edad adulta, las horas de sueño van limitándose y se reduce significativamente la fase REM. En nuestro descanso, esto se traduce en que, a medida que envejecemos, podemos tener más dificultades para empezar a dormir y conseguir un sueño reparador, continuo y profundo, ya que los despertares nocturnos se vuelven más duraderos y frecuentes.

Durante el día, la somnolencia diurna aumenta, lo que resulta en hacer lo que conocemos como la siesta. Es común echarse un rato después de comer siempre que tenemos tiempo.

La tercera edad

Sin embargo, cuando llega la tercera edad, una creencia extendida popularmente es que los ancianos tienen menor necesidad de sueño que los adultos y niños. Esto, sin embargo, no es del todo cierto. Lo que ocurre es que, con la edad, disminuye nuestra capacidad para mantenernos dormidos, así como nuestra capacidad para mantenernos despiertos. Esto es: los mecanismos que regulan la vigilia y el sueño pierden parte de su eficacia.

Además, durante la tercera edad las oportunidades de quedarse dormido durante el día aumentan. Esto se debe a la disminución de actividad física y al incremento de las actividades sedentarias durante esta edad, en la que se contribuye a una mayor alteración del ciclo sueño-vigilia.

Aunque las personas mayores pasan la misma cantidad de tiempo en fase REM (fase en la que soñamos) que los jóvenes, esto se da a expensas de una disminución del sueño profundo (de ondas lentas), dando como resultado despertares más prolongados y frecuentes.

Cada persona es un mundo

Aunque los  patrones de sueño de cada uno dependerán de muchos factores, entre ellos la edad. Existe ciertas recomendaciones generales sobre la cantidad de sueño requerida para tener un descanso reparador según la edad:

  • Recién nacidos (de 0 a 3 meses): lo habitual es que duerman entre 14 y 17 horas al día, aunque se considera correcto que pueda ir de 11 a 13 horas. De cualquiera manera, no debe superar las 18 horas diarias.
  • Bebés (de 4 a 11 meses): deben dormir de 12 a 15 horas. Este tiempo no debería ser inferior a 11-13 horas, ni superar las 16-18 horas diarias de sueño.
  • Niños pequeños (de 1 a 2 años): no deberían dormir menos de 9 ni más de 15 ó 16 horas, por lo que lo más recomendable en esta edad es que duerman entre 11 y 14 horas para que su descanso sea reparador.
  • Niños en edad preescolar (de 3 a 5 años): no deberían dormir menos de 7 ni más de 12 horas. El tiempo ideal recomendado en esta edad es de 10 y 13 horas.
  • Niños en edad escolar (de 6 a 13 años): el tiempo de sueño total necesario es de unas 9 a unas 11 horas.
  • Adolescentes (de 14 a 17 años): lo más adecuado es que, durante esta edad, se duerman de 8,5 a 10 horas diarias.
  • Adultos jóvenes (de 18 a 25 años): para tener un descanso reparador, los adultos jóvenes deberían dormir entre 7 y 9 horas al día.
  • Adultos (de 26 a 64 años): al igual que los adultos jóvenes, lo normal es que duerman de 7 a 9 horas al día.
  • Personas mayores (más de 65 años): el tiempo óptimo de sueño es de 7 a 8 horas diarias. Sin embargo, durante esta etapa suelen producirse variaciones en el descanso.

Un descanso reparador es importante en todas las edades. Seguir estas recomendaciones sobre la cantidad de horas que necesitamos dormir puede ser clave para nuestra salud.