Consejos para dormir bien en invierno

Ene 19, 2021 | MEJORA TU DESCANSO, TE ACONSEJAMOS

En algún punto indeterminado entre la fecha oficiosa (el momento de octubre en el que cambiamos la hora) y la fecha oficial (el 21 de diciembre), el invierno llega a nuestras vidas. Los abrigos, las mantas, las colchas, los nórdicos, las mantas, el calefactor y las estufas se apoderan de nuestros sentimientos. Abusamos del café con leche calentito y miramos tiendas donde venden gorros de lana, guantes y bufandas. Pero también existe un lado oscuro. Aunque podamos pensar lo contrario, dormir bien en invierno no siempre resulta fácil.

Si nos ponemos a profundizar en las causas que nos dificultan el descanso invernal, encontramos una serie de factores que oscilan desde lo climatológico a lo social. Por un lado, pasamos de disfrutar de 12 horas de sol a un máximo de 9. Lógicamente, este descenso de la exposición solar ya determina nuestra higiene del sueño al alterar nuestros ciclos. Además, y dependiendo de qué tipo de persona seas, otros condicionantes bifurcan entre el desánimo que produce el frío, el mal tiempo y la falta de luz solar y el propio estrés de la vida diaria. Normalmente, el invierno está más asociado a la rutina pura y dura. El trabajo, los proyectos, las clases o la vida de nuestros hijos es cuando alcanza mayor velocidad y ritmo.

Para evitar que estos factores afecten nuestro descanso, existen una serie de consejos que nos pueden ayudar a conciliar el sueño. Independientemente de la estación en la que estemos.

7 hábitos que te ayudarán a descansar en invierno

Mantén una exposición regular a la luz solar

Como ya hemos comentado, el cambio de horario que ejecutamos en octubre produce que los días sean más cortos y las noches más largas. Como consecuencia, el cada vez más polémico cambio de hora nos ocasiona menor exposición solar. Para combatirlo, lo ideal es aprovechar al máximo las primeras horas del sol. Ya sea levantándonos antes o simplemente dando un paseo a primera hora, hemos de luchar por encontrar ese equilibrio entre sol y noche que perdemos en invierno. El objetivo no es otro que no perder producción de melatonina a pesar de la disminución de luz ambiental.

Realiza una desconexión digital

Muy relacionado con el punto anterior, si además de la poca exposición solar nos entregamos a los dispositivos tecnológicos, el cocktail puede ser explosivo. Lo mejor es que apagues el ordenador y la Tablet por la noche, amén de alejarte del teléfono móvil un par de horas antes de acostarte.

No abuses de la calefacción a la hora de ir a dormir

Es más que probable que caigas en la idea equivocada de caldear el dormitorio durante el invierno. Este error tan común acaba siendo contraproducente ya que nos afecta a nuestros ciclos del sueño. Lo mejor es mantener una temperatura ambiental que oscile entre los 18 y los 22 grados. Obviamente, te puedes ayudar de un nórdico de calidad.

Regula tus horarios

Acuéstate y levántate todos los días a la misma hora. No te dejes llevar los fines de semana por un aumento muy sensible de las horas de sueño y, sobre todo, no abuses de las siestas.

Practica deporte y haz ejercicio con regularidad

Si a este tipo de hábito saludable le sumamos la exposición a la luz solar, los resultados positivos te llegarán antes de lo que crees. El ejercicio físico te ayudará a dormir mejor.

Mantén una dieta sana y equilibrada

Determinados alimentos y las cenas copiosas no se llevan bien con la conciliación del sueño. Si además a estos malos hábitos le sumamos la ingesta de alcohol o el abuso de la cafeína, los resultados aparecerán mucho a noches de dar vueltas en la cama. En el caso del café, nada mejor que cambiarlo por una buena infusión con hierbas relajantes.

No duermas en el sofá (ni siquiera para las siestas)

Es obvio que el frío lo solemos combatir con mantas y ropa de abrigo. Una situación que se hace muy prolija y típica en el sofá. Es de noche, estamos viendo una película y nos hemos tapado con algún tipo de manta. La comodidad es absoluta y el sueño empieza a aparecer. No caigas en la pereza y acuéstate en la cama. Tu descanso te lo agradecerá.