Consejos para conseguir un hábito de sueño saludable en los niños

Mar 24, 2020 | NIÑOS, TE ACONSEJAMOS

Como padres debemos poner especial atención en los hábitos de sueño de los niños, porque dormir y conseguir un descanso reparador es fundamental a cualquier edad. Que estos sean saludables es nuestra responsabilidad.

Los múltiples quehaceres de la vida diaria, en ocasiones, nos llevan a descuidar ciertos aspectos de la crianza de nuestros hijos, que pueden tener repercusiones negativas importantes sin que podamos siquiera notarlo. Uno de ellos es el buen descanso de nuestros hijos. Si no duermen bien como producto de la aplicación de buenos hábitos de sueño se levantarán irritables, sin energía y les costará concentrarse durante la jornada escolar.

Recomendaciones para cuidar los hábitos de sueño de nuestros niños

El buen descanso debe ser una prioridad

Los niños aprenden mejor con nuestro ejemplo como padres. Si queremos que ellos le den primordial importancia a la hora de descanso, entonces nosotros, como padres, también debemos hacerlo. Debemos evitar quedarnos despiertos junto a ellos revisando tareas hasta tarde o trasnochar mientras trabajamos. Debemos enseñarles, con la práctica, que la hora del descanso es sagrada y necesaria para un buen desempeño durante el día, así como para cuidar de la salud.

Hay que hacer una rutina

Es necesario llevar a cabo las actividades del día de forma programada. Se trata de tener una hora específica para cada acción del día: despertar, comer, hacer las siestas, asistir al colegio, hacer las tareas, jugar, bañarse, etc. En este sentido, la rutina nocturna antes de dormir es elemental. Esta puede estar estructurada de la siguiente forma:

  • Baño tibio
  • Cena
  • Cepillado dental
  • Cuento o canción
  • Dormir

La rutina debe ser fácil para que se cumpla en cualquier lugar, sea en casa o en casa de los abuelos, estén de vacaciones o no.

Crear un ambiente propicio para el descanso

La habitación de los niños debe ser confortable. Para ello, la luz debe ser tenue o estar apagada (según la preferencia del niño) y la temperatura debe ser placentera. También es elemental que el niño cuente con todos los implementos que garanticen un buen descanso como un colchón de buena calidad, una almohada apropiada y mantas abrigadas, pero livianas.

Dejar que el niño duerma con un muñeco o almohada pequeña, es recomendable para reducir la ansiedad de separación. La cama debe estar ubicada en un lugar seguro y tener barandillas, de ser necesario.

Ser activos en el día

Es fundamental que los niños tengan un día con diversas actividades que incluyan pasar tiempo al aire libre y la actividad física que les ayude a canalizar sus energías. Sin embargo, hay que tener cuidado de no recargarlo con demasiadas actividades, ya que se puede ocasionar el efecto contrario y perjudicar el descanso nocturno.

Durante el día, los niños también deben disfrutar de momentos de relax y es mejor aún si es compartido con los padres para pasar un tiempo en familia y estrechar vínculos.

Limitar el uso de pantallas

Hoy en día, no es solo el televisor, también son los dispositivos móviles como tablets, teléfonos, juegos portátiles, entre otros (los que pueden acaparar por horas la atención de nuestros niños). Estudios demuestran que la exposición prolongada a esta clase de objetos puede perturbar las horas de descanso. Lo mejor es que no manipulen estos dispositivos al menos 1 hora antes de ir a dormir.

 

Al seguir estas recomendaciones podemos mejorar, en gran medida, los hábitos de sueño en los niños y procurarles un descanso reparador que los prepare para afrontar los retos de un nuevo día.