Cómo te afecta el síndrome del sueño insuficiente

May 7, 2021 | TE INFORMAMOS


La conciliación familiar, las obligaciones laborales, la presión de los exámenes en los estudiantes, la influencia de las redes sociales o el ritmo de vida. Hoy en día, debido a esta serie de condiciones, ni dormimos las horas necesarias ni gozamos del descanso adecuado, hasta el punto de sufrir un trastorno conocido como el síndrome del sueño insuficiente.

¿Qué es el síndrome de sueño insuficiente?

En su explicación científica, definiríamos al síndrome de sueño insuficiente (conocida por sus siglas como SSI) como un trastorno persistente del sueño en el que el afectado duerme pocas horas y de mala calidad durante cada noche. Esto provoca un mal rendimiento académico y laboral al día siguiente, debido a la falta de concentración y resistencia física. Dormir de manera insuficiente es un trastorno del sueño bastante común en la población.

Cómo detectar el síndrome de sueño insuficiente

Por regla general, y gracias a algunos estudios realizados en Estados Unidos, podríamos determinar que el síndrome de sueño insuficiente afecta sobre todo a aquellos estudiantes que se enfrentan a épocas de exámenes y personas con alta presión laboral. Se trata de personas que duermen menos de 6 horas cada día, enfrentándose a una serie de consecuencias negativas:

– Tener una somnolencia intensa durante todo el día.

– Despertarse con la sensación de no haber tenido un sueño reparador.

– Cansancio físico y mental.

– Estar obligado a pedirle a otra persona que te despierte cada mañana.

– Tener una gran oscilación de horas del sueño entre los fines de semana y el período de vacaciones y el resto del año. En este caso, hablamos de dormir unas tres o cuatro horas más cada día.

– Consumo excesivo de bebidas energéticas y que contengan mucha cafeína.

Causas que pueden provocar la aparición del síndrome de sueño insuficiente

Existen una serie de factores asociados al síndrome del sueño insuficiente. Pasar por épocas de estrés que derivan en trastornos emocionales y enfermedades de índole psicológico como la depresión o la ansiedad son solo algunos de ellos:

El uso excesivo de dispositivos electrónicos: Aunque hoy en día ya no asociamos tanto el uso de ordenadores, consolas, tablets o smartphones a los más jóvenes, este segmento de la población sigue siendo el que más suele tener un dispositivo entre sus manos. Como ya hemos explicado en otras ocasiones, los aparatos tecnológicos interfieren en la calidad y duración del sueño. Esto se debe a que la exposición nocturna a la luz que emiten las pantallas afecta a nuestros ritmos circadianos y a la producción de melatonina.

El alto consumo de bebidas con cafeína: Ya sea café u otras bebidas energéticas, el consumo por parte de los afectados por SSI se incrementa considerablemente. De alguna manera, aquellos con síndrome del sueño insuficiente intentan combatir el sueño que tienen durante el día con la ingesta de estos líquidos que contienen cafeína.

La propia adolescencia: Hablamos de una época vital en constante cambio. Además de las modificaciones que experimenta el propio cuerpo, tanto la conducta como la personalidad suele variar durante la adolescencia. Uno de estos puntos es el mero hecho de acostarse más tarde, algo que provoca una alteración en el ciclo sueño-vigilia.

La presión académica y/o laboral: Conforme vamos llegando a la edad adulta, las obligaciones van aumentando. Ya en la adolescencia, los cursos escolares se van endureciendo y aparece la presión añadida del acceso a la universidad. Tras la fase académica, damos paso a la actividad laboral, un momento de estrés y nervios que se ven incrementados por la alta competitividad y la precariedad que existe hoy en día.

 ¿Cómo tratar el síndrome del sueño insuficiente?

Aunque solo pueda parecer la punta del iceberg, el síndrome del sueño insuficiente puede ser en ocasiones sinónimo de depresiones, mal estado de ánimo, ansiedad, estrés e incluso ideas suicidas. Una vez detectado el SSI es importante enfrentarse a él de una manera natural y alejado del tratamiento farmacológico.

Como ya hemos explicado, el síndrome del sueño insuficiente suele estar provocado por el contexto y factores ambientales o sociológicos. Por ello, lo ideal es tratarlo con un especialista en trastornos psicológicos a través de información, educación y pedagogía. En definitiva, se trata de volver a retomar esos buenos hábitos del sueño perdidos por culpa de la presión laboral y/o académica.