¿Cómo puedo combatir el sueño durante el día?

Abr 22, 2020 | TE INFORMAMOS

Es demasiado habitual eso de levantarnos de malas maneras, con la sensación de no haber descanso, la certeza de haber dormido no más allá de tres o cuatro horas y la preocupación de no saber cómo encarar la larga jornada que nos espera. Lo que popularmente conocemos como “pasar una mala noche” es tan recurrente como nocivo para nuestra salud. Por ello, queremos plantear una serie de tips para combatir el sueño tan abrumador que hace mella en nuestros días, daña nuestro físico y “aplatana” nuestro estado de ánimo.

Cómo mejorar nuestro descanso para no dormirnos en el trabajo (y que nos pille nuestro jefe)

“El dormir mantiene todos los aspectos del cuerpo de una forma u otra: el equilibrio energético y molecular, así como también la función intelectual, el estado de alerta y el humor. La pérdida de sueño daña los niveles superiores de razonamiento, resolución de problemas y atención a los detalles». Lo anterior no lo decimos nosotros, sino el doctor Merrill Mitler, experto en sueño y neurocientífico del National Institute of Health.

Porque la relación directa entre el descanso y la salud hace tiempo que dejó de limitarse a dichos populares para transformarse en la realidad que es hoy en día, trasladamos las palabras de expertos como el doctor Mitler para recordártelo. Y es que, cuando las personas no descansan correctamente, al día siguiente carecen de buen rendimiento y, por supuesto, pasan el día con un sueño que no saben ni como combatir.

CONSEJOS PARA COMBATIR  EL SUEÑO

– Hazte con el mejor equipo de descanso posible. Aunque resulte una obviedad, nada ayudará más a tu sueño y a conseguir plácidas noches que un colchón confortable (que ni se pase de firmeza ni se quede corto) que se adapte a tus necesidades. Y, por supuesto, con el acompañamiento de una base, cabecero, almohada y la mejor ropa de cama.

– Evita las siestas y sigue las instrucciones de los expertos: lo aconsejable es dormir ocho horas y, siempre que tu trabajo te lo permita, por la noche. Si mantienes una rutina en la que cada día te acuestas y te levantas a las mismas horas, ayudarás a respetar los ciclos naturales de tu sueño. Incluso si los fines de semana aprovechas para trasnochar más de lo normal, es aconsejable levantarte a la misma hora y compensar más tarde con una pequeña siesta que no supere los 30 minutos.

Practica deporte y ejercicio físico. Mientras no lo hagas a última hora (ya que te activará demasiado), cualquier tipo de actividad física favorece en el descanso y la calidad del sueño.

Controla tu alimentación y no caigas en cenas copiosas con alimentos pesados y picantes que puedan dificultar la digestión. Tampoco resulta recomendable el consumo de bebidas alcohólicas que interfieren en tus ciclos del sueño. Por el contrario, intenta cenar ligero y acompáñalo de un vaso de leche antes de dormir.

Evita los dispositivos electrónicos y controla el consumo de tablets, ordenadores y, por supuesto, teléfonos móviles en los ratos previos a irte a la cama. En cambio, aconsejamos una amplia exposición a la luz solar durante el día ya que esta manda señales a tu cuerpo respecto a los ritmos circadianos.

Cómo podemos luchar contra ese sueño durante el día

Daremos por hecho de que rectificaremos nuestros malos hábitos y, tras seguir los consejos anteriormente estipulados, ya mantenemos una rutina que mejora nuestras costumbres de sueño y, por tanto, nuestra salud. Pero como nadie es perfecto y habrá días con estímulos y problemas externos que nos impedirán cumplir estas recomendaciones, llega el momento de dar unos pequeños trucos que nos ayudarán a no dormirnos durante el día:

  • Las pequeñas tareas y acciones nos ayudan a mantenernos activos y despiertos. Sea donde sea, intenta dar pequeños paseos, cumplir las tareas preconcebidas, masticar chicle, ir a la cocina, hacer recados, llamar por teléfono… Cualquier estímulo será positivo.
  • Como ya hemos dicho, caminar va a ser tu mayor aliado en esos duros días en los que te caes de sueño y aún no se han cumplido ni las cinco de la tarde. Cuanto más andes, respires aire fresco y puedes recibir rayos de luz, mejor. Sobre todo ten en cuenta este último consejo. La exposición a los rayos del sol va a recordar a tus ritmos circadianos que aún no es el momento de irse a la cama.
  • Hidrátate con mucha agua y una buena taza de café (sin pasarse con esto último ni abusar de la cafeína).