Cómo no tener sueño por las mañanas

Sep 4, 2020 | TE INFORMAMOS

 ¿Cuántas veces te has despertado por las mañanas con la sensación de no haber dormido bien o incluso no haber descansado nada? Ruidos, calor, frío, un viejo colchón que no para de crujir, los gritos de los vecinos, una persiana que no dificulta la entrada de iluminación… Los causantes pueden ser muchos y muy variados. Y la importancia de conocer cómo no tener sueño por las mañanas resultará vital para alcanzar no solo las metas diarias, sino una salud encomiable que debe empezar por la calidad de nuestro descanso.

La importancia de establecer una buena rutina del sueño

Casi como los 10 mandamientos. Así deberíamos de considerar el siguiente mantra: lo más importante para lograr el descanso que merecemos es establecer una rutina correcta del sueño que nos permita dormir las 8 horas que aconsejan los expertos.

Empezando por disponer del mejor equipo de descanso posible a limitar o establecer una serie de detalles de índole más personal pero que pueden ayudar a la conciliación del sueño, hemos intentado sintetizar los pasos más importantes para que abraces a Morfeo cada noche hasta el punto de que tu pareja le pueda coger celos. Hablando en serio, si consigues cumplir los siguientes puntos, comenzarás cada día con energía, salud y una actitud positiva. Palabra de Maxcolchon.

Hazte con el mejor equipo de descanso posible:

Como si fuera un equipo de fútbol, todo empieza haciendo buenos fichajes. Extrapolado al sueño y a su higiene, hablamos de adquirir ese colchón adecuado que se adapte mejor a tus necesidades. Y lo harás comenzando por el material que lo componga (viscoelástica, látex, espumación, muelles…) y seguirás determinando qué grados de firmeza y transpirabilidad son los que deseas.

A continuación, acompañarás tu compra con la de la almohada que mejor se adapte a tus necesidades físicas y fisiológicas. Que mejor apoye y soporte tu cuello y cabeza, que los hombros estén cómodos y que las cervicales no sufran. ¡Ah! Y aunque puedas considerarlos más como elementos decorativos, el juego de sábanas puede marcar la diferencia gracias a los diferentes niveles de transpiración con los que cuentan. No lo olvides.

En la regularidad y el cumplimiento de ciertas normas encontrarás el éxito

Establecer una serie de rutinas cotidianas y comunes pero muy efectivas radicará el éxito o el fracaso de tu calidad del sueño. Comenzando por el establecimiento de unos horarios que marquen a qué hora te acuestas cada día y a qué hora te despiertas, hasta otros más relacionados con los horarios de la cena, la ducha nocturna (indispensable que sea con agua tibia).

Esta rutina relacionada con el sueño debe cumplir también la siguiente norma: cuidado con las siestas y su duración (nunca dormir más de 30 minutos después de las comidas o te cargarás todo el proceso).

Dentro de las pequeñas reglas que solo tú puedes marcar y cumplir, no puede obviarse otra recomendación: no te quedes en la cama dando vueltas si no consigues conciliar el sueño. Seguramente, este pequeño insomnio transitorio se deba a pensamientos o preocupaciones relacionados con nuestra vida. Por ello, lo ideal es que te levantes, te acerques al salón o a la cocina y realices alguna pequeña tarea o incluso te pongas a leer un libro durante un rato. Con todo ello, despejarás la mente y podrás volver a la habitación para, esta vez sí, conciliar el sueño.

Convierte tu habitación en la capital del sueño

Es importante determinar tu dormitorio como el punto de tu casa donde acudes para dormir. Ni para trabajar, ni para realizar actividades de ocio como ver la televisión. Comenzando por ahí, seguirás con el establecimiento de la temperatura perfecta para dormir. En los 22 grados (ni frío ni calor) encontrarás la perfección.

Para ayudarte con lo de la temperatura, recomendamos que ventiles la habitación cada mañana durante un mínimo de 15 minutos. Y es justo en la ventana donde hallarás otro de los elementos que más te pueden ayudar a conciliar el sueño. Porque además de ser la apertura por donde refrescarás el ambiente, será quien deba darte luz durante el día y aislarte de los ruidos por la noche.

Y para acabar con el cuarto, siempre puedes probar por orientar tu cama poniendo el cabecero hacia el norte y decorar las paredes de la habitación con colores suaves y cálidos que transmitan tranquilidad.

Practica deporte al menos un día a la semana y en un mínimo de 45 minutos.

Eso sí, para no pasarte con la práctica de ejercicio, recomendamos que no lo hagas más allá de media tarde porque podrías llegar con mucho cansancio a la hora de dormir y la masiva liberación de endorfinas a causa del deporte, podrían perjudicar la conciliación del sueño.

Mantén una dieta saludable que incluya alimentos ricos en potasio que ayuden la conciliación del sueño

Además de por tu propia salud, alimentarse bien debe incluir no abusar de las cenas copiosas o pesadas, la ingesta masiva de cafeína en las horas previas a la de irse a la cama y el consumo de alcohol.  Como ya sabes, las malas digestiones son los peores aliados del descanso y las causantes de terroríficas pesadillas.

Cuidado con el uso de dispositivos electrónicos una vez estés en la cama

Teléfonos móviles, ordenadores o tablets. Cualquier exposición a determinadas luces va a alterar nuestros ritmos circadianos. Y es que, la luz artificial que emiten este tipo de dispositivos activa nuestras neuronas cerebrales (además de estar dañando nuestra vista).