¿Cómo mejora tu físico el dormir bien?

Dic 3, 2019 | CONSEJOS, DESCANSO, SALUD

La vida de un deportista de élite se basa en tres pilares fundamentales, el entrenamiento duro y constante, una alimentación saludable bien equilibrada y el descanso, dormir adecuadamente el tiempo necesario.

Y es que mientras dormimos, se reparan todos los daños generados por el esfuerzo y recuperamos las energías necesarias para seguir cada día. Ir a dormir, es como dejar el coche en el taller y esperar a que lo reparen mientras estamos ocupados en otras cosas.

Durante el sueño, bajan la frecuencia cardiaca, el ritmo respiratorio y la presión arterial, condiciones que ayudan a que se liberen en el torrente sanguíneo una serie de hormonas. Algunas de estas bloquean las percepciones sensoriales para que podamos dormir y otras como la somatotrofina o la hormona de crecimiento humana, se encargan de llevar a cabo las reparaciones de los tejidos dañados mejorando nuestro físico.

Una vez que el cuerpo entra en fase de sueño profundo, es cuando empezamos a regenerar la masa muscular. A lo largo del día acumulamos una serie de actividades físicas, ya sea realizando las tareas cotidianas o practicando algún tipo de actividad deportiva para mantenernos en buen estado físico.

Toda esta actividad genera micro roturas del tejido muscular, que se van recuperando al dormir, de forma que se genera el nuevo tejido que hará que se desarrollen nuestros músculos. Estamos tonificándonos a base de dormir bien.

El cuerpo sigue necesitando energía durante la noche, para poder realizar esta y otras tantas funciones de reparación, aparte de para mantener las funciones vitales. Así que podemos perder peso durante el sueño, quemando en torno a las 500 calorías, dependiendo de cada persona.

Dormir, también evita la acumulación de grasas en el cuerpo. Durante los periodos de actividad del día, sintetizamos lo que se conoce como la hormona del hambre, la ghrelina, y la hormona supresora del apetito la leptina.

La ghrelina provoca un aumento del apetito, es la encargada de gestionar las necesidades energéticas del cuerpo, además de favorecer la acumulación de grasas en el abdomen. Por su parte la leptina, se encarga de enviar la señal de saciedad a nuestro cerebro para evitar que comamos más de lo necesario.

La producción de estas hormonas se regula mientras dormimos, de tal forma que durante nuestras horas de vigilia nos será más fácil controlar el apetito y tendremos la sensación de saciedad adecuada, por tanto, nos ayudará a hacer una dieta equilibrada.

Dormir, es en sí mismo una de las mejores maneras de prevenir las enfermedades coronarias. Está demostrado que la falta de sueño acaba generando estrés, lo que aceleran la frecuencia cardiaca y pone la tensión arterial en niveles altos. Además, gracias al descanso se regeneran las paredes de las venas y las arterias mejorando el sistema cardiovascular.

La piel, también sacará provecho de la regeneración celular que sucede mientras descansamos. Es uno de las pruebas más evidentes que demuestran si una persona duerme adecuadamente.

Así que durante la noche también se repara la piel, ralentizando la aparición de arrugas y evitando que aparezcan los signos de fatiga como las ojeras. Asimismo, se eliminan toxinas que vamos acumulando durante el día.

Por tanto, si te estás planteando adoptar un estilo de vida más saludable, el primer hábito que deberías adoptar es el de dormir bien. De la misma manera que si trabajas tu musculatura en el gimnasio, practicas algún deporte y haces una dieta equilibrada o hipocalórica en el caso de querer perder peso, para mantener un buen estado físico, necesitas un sueño de calidad.

Así que debemos procurarnos las condiciones adecuadas para dormir bien: para empezar un buen colchón, evitar dormir de día, siempre en el mismo horario y por lo general un mínimo de ocho horas.