¿Cómo influye el cambio climático en el descanso?

Jun 5, 2020 | TE INFORMAMOS

Nuestro planeta nos proporciona gran parte de los recursos que necesitamos para sobrevivir, como son los alimentos, el agua, la energía, el oxígeno y ciertos medicamentos. Por este motivo, el ser humano es totalmente dependiente de las especies animales, vegetales y también de los microorganismos presentes a la Tierra. Se calcula que en nuestro planeta conviven entre 5 y 30 millones de especies. Por ello, debemos ser conscientes de la importancia de cada una de estas especies, puesto que la pérdida de una sola de ellas puede poner en peligro a todo el ecosistema.

En las últimas décadas, la temperatura global de la Tierra ha ido aumentado como consecuencia del incremento de los gases invernadero en la atmósfera, generados principalmente por la actividad humana. Actualmente, existe un amplio consenso científico al considerar el cambio climático como una amenaza para el medio ambiente, la salud humana y el bienestar de las sociedades.

El cambio climático empeora la calidad del descanso

El cambio climático provocará, según los expertos, un aumento en la temperatura media del planeta entre 2 y 4,9 grados a finales de este mismo siglo. Debido a este incremento en la temperatura global, sobre todo en verano, puede producirse un empeoramiento en el descanso y distintas alteraciones del sueño.

Aumento de temperatura y despertares nocturnos

La mayor dificultad para conciliar el sueño a temperaturas elevadas y los despertares nocturnos que pueden producirse a raíz de esto pueden empeorar la calidad del descanso, según explica la Sociedad Española del Sueño (SES).

De forma general, el sueño fisiológico se compone de 3 o 4 ciclos, compuestos por una progresión desde el sueño superficial hasta el sueño profundo y el sueño REM. Todas ellas con una sucesión aproximadamente cada 90 minutos. En este sentido, el SES señala que el calor puede provocar despertares frecuentes que alteren la adecuada sucesión de dichos ciclos de sueño.

Es sabido que cada vez son más las personas que tienen problemas para dormirse, según indica la Asociación Mundial de Medicina del Sueño. Y es que, según afirma esta, “los problemas de sueño constituyen una epidemia global que amenaza la salud y la calidad de vida de más del 45% de la población mundial”. Si nos centramos únicamente en España, una de cada tres personas sufre alguna patología del sueño, según indica la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Aunque en muchas ocasiones estas patologías se pueden tratar, la realidad es que menos de un tercio buscan solución acudiendo a un especialista. Lejos de solucionarse, con el tiempo los problemas que puede conllevar la falta de sueño pueden ir agravándose cada vez más si no se tratan.

No dormir lo suficiente puede producir alteraciones a corto plazo como: disminución del rendimiento y la atención, cambios de humor, falta de energía y motivación e incluso riesgo de sufrir accidentes laborales y de tráfico. Además, también puede conllevar un empeoramiento en el control metabólico y cardiovascular a largo plazo, lo que podría acabar en un posible infarto.

Problemas respiratorios

Por otro lado, también existe un incremento en dolencias y afecciones respiratorias asociadas a la contaminación atmosférica, sobre todo en las grandes ciudades. Algunas de estas enfermedades, cada vez más comunes, son: el asma, la neumonía y la dolencia pulmonar crónica. Y es que la contaminación del aire crece cada vez más, provocando consigo la reducción de la función pulmonar. Esto puede resultar perjudicial para el descanso, ya que una mala respiración influye en un peor reparto de oxígeno en nuestro organismo. Este hecho podría provocar desde despertares nocturnos y sequedad bucal hasta ronquidos y apnea del sueño.

Buscar fórmulas para luchar contra el cambio climático es crucial, ya que nuestra salud y bienestar están muy ligados a la temperatura del planeta. Es vital preservar el entorno natural como legado para las generaciones futuras. Por ello, todo el mundo debe tomar parte en el compromiso con el medio ambiente. Y tú, ¿quieres un planeta más limpio y más sano?