Cómo evitar despertarse para ir al baño

Ago 25, 2021 | TE INFORMAMOS | 0 Comentarios

¿Sabes lo qué es la nicturia? Bajo este nombre tan científico que podríamos asociar de manera errónea a una enfermedad grave, se esconde lo que popularmente conocemos como despertarse para ir al baño. Sí, esa necesidad tan imperiosa de orinar que nos suele entrar entre las 4 y las 6 de la madrugada, interrumpiendo nuestro sueño y, por tanto, nuestro descanso. Una situación que puede provocar el final del sueño porque ya nos quedamos pensando en el inevitable momento en el que sonará la alarma. ¿Cómo evitarlo?

¿Por qué nos despertamos todas las noches con ganas de ir al baño?

Durante gran parte de nuestra vida, la cantidad de orina que se origina en nuestro cuerpo suele disminuir por las noches, algo que nos ayuda a dormir durante las 7-8 horas recomendadas sin la necesidad de levantarnos a miccionar. Este patrón se produce gracias a una hormona antidiurética, que es la causante de reducir nuestras visitas nocturnas al baño.

La hormona antidiurética que disminuye la producción de orina en el organismo durante las noches se origina en el hipotálamo, haciendo que el agua que llega a nuestros riñones pueda ser absorbida de nuevo de manera temporal, en lugar de producir orina que nos provocaría las ganas de ir al baño.  El problema llega a cierta edad. Más o menos a partir de los 70 años, las personas podemos llegar a sentir una necesidad casi obligada de visitar el baño al menos dos veces por noche.

Además de las cuestiones relacionadas con la edad y la vejez, existen otros factores que pueden provocar que nos despertemos más a menudo para orinar durante la noche, interrumpiendo de manera constante nuestro sueño y descanso:

– Beber demasiado líquido a últimas horas del día, sobre todo por la noche.

– Ingesta de alcohol.

– Tomar bebidas con demasiada cafeína.

– Infecciones de la vejiga y las vías urinarias.

– Embarazo.

– Padecer agrandamiento de la glándula prostática.

– Insuficiencia renal crónica.

– Tener las piernas hinchadas.

– Otras enfermedades como la diabetes, la insuficiencia cardíaca.

– Tener un nivel excesivo de calcio en la sangre.

– Tomar de ciertos medicamentos.

Consejos para evitar levantarnos todas las noches con ganas de orinar

Como ya hemos visto, una de las principales causas que nos provocan las ganas de ir al baño es la propia ingesta de líquidos. Obviamente, empezando por la reducción de bebida, nos ayudará a producir menos orina y, por tanto, el despertarnos en medio de la noche con la intención de ir al baño. Pero además de ello, desde la propia Asociación Española de Urología recomiendan ciertas pautas que nos ayudarán a mejorar nuestro sueño nocturno:

– Reducir el consumo de agua y bebidas a partir de la media tarde.

– Tener una buena higiene del sueño: Respetar nuestros ciclos del sueño, acostarnos y levantarnos siempre a la misma hora, evitar las siestas (o no hacerlas más largas de 30 minutos) y dormir en una cama confortable, sin ruidos y sin contaminación lumínica nos ayudará a no despertarnos cada noche para ir al baño.

– Aunque suene contradictorio, es importante beber un mínimo de litro o litro y medio cada día.

– Si el alcohol y la cafeína nos provocan una mayor producción de orina, lo lógico es disminuir la ingesta de estas sustancias. Además, no solo aumentan la producción, sino que irritan la vejiga.

Algunos alimentos empeoran la nicturia (chocolate o comidas picantes), por lo que es importante no ingerir cenas copiosas y evitar ese tipo de alimentos.

– Aguanta las ganas de orinar para entrenar nuestra vejiga y así contener más cantidad de orina.

– Para aquellos que padecen hinchazón de piernas, es importante conocer que está promovido por la acumulación de líquidos corporales en estas extremidades. Al tumbarnos y descansar con las piernas en alto, nos podremos asegurar una noche más placida y sin interrupciones. ¿Cómo? Realizando estos hábitos, conseguimos que el líquido vuelva a nuestros riñones y, por tanto, reduciendo las ganas de orinar.