Cómo dormir rápido cuando estás nerviosa

Ago 16, 2021 | TE INFORMAMOS | 0 Comentarios

Te has acostado pronto. Incluso antes de la hora habitual en la que sueles hacerlo. Tu intención es descansar bien y dormir las ocho horas recomendadas. Sea como fuere, la ansiedad se ha apoderado un poco de ti y no te ayuda a conciliar el sueño. Sabes que la solución es entregarte a los brazos de Morfeo, pero no puedes. ¿Cómo dormir rápido? ¿Existe algún truco infalible que permita lograrlo en lugar de dar vueltas y vueltas en la cama mientras miras el reloj del despertador?

¿Por qué cuando estoy nerviosa duermo peor?

Una de las principales causas del insomnio es la ansiedad. Hablamos de esa sensación de preocupación, inquietud, miedo, nervios y angustia que se vuelve excesiva y se produce ante situaciones de estrés. Como un bucle negativo del que cuesta salir, ese cúmulo de nervios hace que resulte más complicado dormir durante la noche, haciendo que nuestra ansiedad se vuelva más fuerte. Un círculo de nervios, cansancio y preocupaciones del que cuesta salir, generando aún más ansiedad.

Es importante encarar estos problemas y entender los motivos que existen detrás de esa ansiedad, así como establecer cuáles son los vínculos entre la ansiedad y el sueño. ¿El objetivo? Mejorar nuestro descanso para liberar nuestra mente y fortalecer nuestro estado físico.

Pero, ¿por dónde empezar? ¿Cómo conseguir que las preocupaciones no provoquen este temido bucle que acaba con nosotros dando vueltas y vueltas sobre la cama sin poder dormir? Aunque te cueste creerlo, existen determinados trucos y técnicas que facilitan y mucho la conciliación del sueño.

Los 2 trucos que te ayudarán a dormir rápidamente

El método 4-7-8

Antes que nada, es importante saber que toda técnica necesita de su aprendizaje y tiempo. No existen los trucos de magia o los milagros. Por lo tanto, ármate de paciencia y poco a poco irás viendo los resultados.

Este método, conocido como 4-7-8, consiste en una mezcla entre meditación, visualización y respiración.

  1. Para comenzar, tienes que colocar la punta de la lengua contra el paladar, justo detrás de las dos palas (dientes delanteros) y mantenerla ahí mientras aprietas los labios.
  2. Separa tus labios suavemente mientras emites una especie de silbido al exhalar por la boca.
  3. Cierra los labios para inhalar silenciosamente durante 4 segundos por la nariz.
  4. Aguanta la respiración durante 7 segundos.
  5. Exhala como si silbaras durante 8 segundos.
  6. Repite este ejercicio cuatro veces seguidas.

Para alcanzar el éxito con este método, has de tener en cuenta un consejo: tienes que alejar la ansiedad, los nervios y las preocupaciones de tu mente. Intenta no estar muy pendiente de lo que haces, es preferible dejarse llevar. Evita estar demasiado alerta al final de cada ciclo.

El método militar

Lo primero que te llamará la atención sobre este método o truco es su nombre. Obviamente, proviene de una vieja técnica creada por un ejército. En concreto, la Marina de los Estados Unidos de América. Popularizado por Sharon Ackerman, ayudaba a los pilotos a dormirse en un par de minutos. Eso sí, perfeccionar esta técnica les llevaba unas seis semanas, por lo que ya te puedes hacer una idea de lo que te costará su aprendizaje. Pero el resultado parece que merece la pena, y es que los propios pilotos se dormían con el ruido de la guerra de fondo (disparos, bombas, gritos, sirenas…).

  1. Empieza relajando tu rostro (incluso la lengua).
  2. Libera toda la tensión de tu cuerpo bajando los hombros y dejando caer las manos.
  3. Exhala suavemente, mientras notas como se relaja tu pecho.
  4. Relaja las extremidades inferiores: piernas, muslos y pantorrillas.
  5. Piensa en un paisaje que te relaje: una playa paradisiaca, el sonido del mar, arriba de una montaña nevada…. Quédate 10 segundos imaginando esa escena.
  6. Si no consigues focalizar la escena e imaginar algo relajante, repite la frase “no pensar” durante otros 10 segundos.
  7. No te has dado ni cuenta, pero ya te has dormido. ¡Dulces sueños!