¿Cómo dormir en primavera?

Mar 28, 2019 | CONSEJOS, DESCANSO, SALUD | 0 Comentarios

A muchos nos encanta la idea de dejar atrás el invierno. Más todavía cuando la primavera llega como una promesa de vacaciones, verano y actividades al aire libre. Es cierto que el cambio en las temperaturas no solo va asociado a situaciones positivas. En primavera aparecen alergias, bajadas de tensión, problemas circulatorios y situaciones relacionadas con el cansancio.

Ese cansancio general o carencia de energía vital, la astenia primaveral, llega por el aumento de luz solar. La astenia supone un estado alicaído, una somnolencia continua que no nos permite dormir bien por la noche. Este aumento de la sensación de sueño puede llevarnos a la tentación de realizar siestas. Dormir de día puede suponer que no descansemos bien de noche, lo que nos adentraría en un cansancio constante.

¿Qué síntomas comunes tiene la astenia primaveral? Dolores de piernas, apatía, pérdida del apetito, dolores de cabeza e irritabilidad o disminución del deseo sexual son algunos de los síntomas. Este panorama hace que sea difícil conciliar el sueño, o que el sueño nocturno no sea reparador.

¿Qué podemos hacer para dormir mejor en primavera?

 

La ventilación de la habitación es fundamental. El lugar donde dormimos debe estar oxigenado, libre de malos olores y sin exceso de humedad. Lo ideal es ventilar por las mañanas, y mantener nuestro dormitorio lo más limpio, ordenado y despejado posible.

La ropa de cama debe estar fresca y seca. Puede incluso ser bueno renovarla, optando por texturas ligeras y colores suaves. No está de más hacer una limpieza o aireado del colchón, utilizando algún buen producto antiácaros.

Preparar tu dormitorio y mantenerlo en las mejores condiciones te ayuda a dormir bien en primavera

Desde el punto de vista psicológico, es importante aceptar que estas reacciones de nuestro cuerpo son normales. Una astenia de máximo dos semanas no se considera enfermedad, sino más bien un proceso adaptativo. La frustración ante el malestar físico o el mal descanso solo nos llevará a sentirnos peor con nosotros mismos.

Es importante asimilar los cambios que produce la primavera como algo normal y natural. Esta estación impulsa nuevos hábitos. La primavera es eso, una etapa de reflorecimiento y renovación. Puede ser un momento para mimarnos más y tratarnos mejor.

Dormir bien en primavera

Otro aspecto importante para poder conciliar bien el sueño es la alimentación. En invierno tendemos a aumentar la ingesta de calorías por el frío. La primavera, nos permite variar la dieta con frutas de temporada y aligerar las comidas. La falta de apetito puede compensarse introduciendo alimentos de origen vegetal poco elaborados. Por último, debemos tener en cuenta que ceder al cansancio eliminando de nuestra agenda la actividad física, puede ser contraproducente a la hora de irnos a dormir. Es preferible adaptar la actividad un poco, disminuyendo la autoexigencia, sin dejar de hacer el ejercicio habitual.