Cómo descansar bien después del cambio de hora

Oct 25, 2020 | TE INFORMAMOS

“A las dos serán las tres”. Esta recurrente frase que se ha llegado a convertir en una especie de meme en las redes sociales indica que hemos alcanzado la primavera y, por tanto, toca realizar el cambio de hora. En la madrugada del sábado 28 de marzo, nuestros relojes se adelantan y, con ello, disponemos ese día de menos tiempo para el descanso. Algo puntual pero que significará también que, desde ese momento, la luz solar amplía su radio de acción. ¿Afecta esto en nuestro rendimiento? ¿Y a nuestra salud?

Así influye el cambio de hora en tu estado anímico

Aplicada en todos los países de la Unión Europea, la modificación horaria de primavera busca un ajuste entre las horas de luz natural y las jornadas de trabajo de la población. Cuando cambiamos la hora en marzo, lo que logramos es que amanezca antes y anochezca más tarde. Un ahorro energético que también repercute en el comercio (cuanto más día hay, más ocio efectuamos y más tarde regresamos a casa) y en nuestro estado emocional y, por supuesto, físico.

Si entramos primero a valorar lo ambiental y anímico, el cambio de hora de marzo es el que más nos puede favorecer. Está demostrado científicamente que la luz contribuye a una especie de activación positiva. Si en invierno y otoño aumentan los niveles de melancolía y tristeza que pueden conllevar a la depresión, en primavera y verano ocurre todo lo contrario.  Es por ello que adelantar el reloj una hora es una gran noticia para nuestro estado de ánimo.

Como ya os hemos comentado en otras ocasiones, nuestro reloj interno no se rige por las 24 horas de los relojes reales. Son nuestros ritmos circadianos los que marcan nuestro despertar o el momento de irse a la cama. Pequeños clicks internos que se mueven por el día, la noche (luz y oscuridad). Hormonas como la melatonina aumentan o disminuyen en función de la luz del sol, por lo que en esta ocasión el cambio de hora supondrá consecuencias positivas.

Pero no todo es un camino de rosas. Esa especie de hora extra que gana la productividad puede llegar a afectar a nuestro organismo, ya que, de repente, nota como la jornada se ha prolongado. Y poniendo el foco en la mujer, esto se traduce en un punto más. Los ritmos circadianos femeninos suelen ser mas cortos que los de los hombres, por lo que el cambio de hora puede producir cansancio, irritabilidad, estrés y problemas para conciliar el sueño.

¿Qué hacer para que el cambio de hora no afecte en tu descanso?

Existen una serie de tips recurrentes que ningún cambio de hora debería influir en ellos. Hablamos de esas rutinas saludables que tanto nombramos y que convendría convertirlos en una especie de mantra. Una ley del descanso, la salud y el bienestar.

Si no queremos que el cambio de hora nos afecte en nuestra salud y nuestro organismo, lo primero que deberíamos hacer es seguir cumpliendo con un punto que ya habrás leído anteriormente: es importante (por no decir vital) que nos acostemos y nos vayamos a dormir siempre a la misma hora. De esta manera, nuestro reloj biológico seguirá sincronizado y la modificación horaria no influirá.

Así mismo, cabe resaltar la importancia de que tu rutina del descanso tampoco modifique en exceso los siguientes factores:

– Continúa con una alimentación sana y equilibrada. Lo único que deberás añadir por el cambio de hora es la ingesta de líquidos. Hidrátate más a través de dos litros diarios de agua y mucha fruta.

No consumas café, alcohol y otras sustancias que puedan provocar excitación al menos seis horas antes de irte a dormir.

– Respecto a la cena, no abuses de ella, intenta que sea una ingesta ligera y que se produzca siempre un par de horas antes de irte a dormir.

– ¿Siestas? Como te hemos dicho en otras ocasiones, si en tu rutina hay espacio para una pequeña siesta de 20 ó 30 minutos, puedes seguir ejerciéndola si con ello no alteras tu reloj biológico.

– Por supuesto, sigue practicando deporte: El ejercicio físico fortalece tu estado de ánimo. Sí, ese mismo al que ha podido afectar el cambio de hora.