Cómo curar el insomnio sin medicamentos

Dic 7, 2020 | MEJORA TU DESCANSO, TE ACONSEJAMOS

Con la llegada del invierno y, por tanto, del frío, resulta más común que tengamos problemas para conciliar el sueño. Es entonces cuando nos lanzamos en la búsqueda del remedio definitivo que nos ayude a dormir a pierna suelta. Curar el insomnio sin medicamentos es posible e incluso es lo más recomendable. Por ello, a continuación, te desgranaremos una serie de tips que te ayudarán a vencer el tan temido insomnio.

10 consejos para vencer el insomnio sin la ayuda de medicamentos

Tomar remedios naturales

 Llamamos fitoterapia al consumo de productos de origen vegetal para prevenir, curar o aliviar síntomas y enfermedades. Aplicado al insomnio, la ingesta de plantas medicinales como la valeriana, la pasiflora o, la menos conocida, amapola de California puede ayudar a tratar el insomnio más ocasional, mejorar la higiene del sueño y evitar los microdespertares.

Evitar la práctica intensa de ejercicio físico antes de irse a la cama

La práctica de ejercicio genera unas endorfinas en nuestro cuerpo que no ayudan a la conciliación del sueño de manera inmediata. Si eres fan del deporte, recomendamos que no lo practiques más allá de las 8 de la tarde y sí en cualquier otro momento del día.

Ingerir alimentos que inciten el sueño

Existen una serie de alimentos que ayudan a conciliar el sueño gracias a su alto nivel de triptófano. Por ejemplo, los huevos, la leche o el propio plátano.

Lo más importante es evitar las cenas copiosas antes de dormir. Los atracones nocturnos van a provocar una peor digestión y, por ende, una mala conciliación del sueño que puede desembocar en insomnio.

Evitar el alcohol

Prácticamente asociada a esas cenas copiosas, la ingesta de alcohol (sobre todo por la noche) tampoco ayuda a la digestión y, además, puede provocar mayor necesidad de orinar, lo cual conlleva la típica situación de levantarte para ir al servicio. Son todo desventajas.

Establecer una rutina positiva del sueño

Como hemos comentado en otras ocasiones, establecer rutinas y horarios pueden ayudar a la conciliación del sueño. Por ejemplo, cenar y acostarse siempre a la misma hora. Tomar una ducha de agua templada antes de irse a la cama. Leer un libro durante unos minutos. Encuentra tu hábito positivo y mantenlo.

Convertir la habitación en un ambiente idílico para el sueño:

Regular la intensidad de la luz, hacerte con el mejor equipo de descanso, mantener la temperatura ideal para dormir, evitar el teléfono móvil o la Tablet antes de acostarse… En definitiva, crear un clima de relajación en tu habitación.

Climatizar el dormitorio

Con mucha precaución y siempre siguiendo los consejos de expertos, climatizar el dormitorio antes de acostarse puede ayudarnos a conciliar mejor el sueño. Pero, cuidado, dejar puesto la calefacción durante toda la noche puede provocar resfriados, anginas o contracturas y molestias cervicales o lumbares. Para suavizar la temperatura del cuarto, nada mejor que ventilar la estancia con la apertura de ventanas durante el día.

Utilizar el dormitorio solo para dormir:

Asociar mentalmente nuestra cama con el hecho de dormir es importante para evitar el insomnio. Por ello, utilizar nuestra habitación para realizar actividades o como lugar de trabajo no es nada recomendable.

Manejar con maestría el noble arte de la siesta

La práctica de la siesta puede ser tan recomendable como sana. Pero como ocurre con otros ámbitos de la vida, lo poco gusta y lo mucho cansa. Aplicado a las siestas, lo más recomendable es dormir después de comer, en una cama cómoda y que cumpla nuestros requisitos de transpirabilidad y firmeza. Y, sobre todo, nunca superar los 30 minutos de duración. Más allá de este tiempo, lo único que vamos a conseguir es una alteración de nuestros horarios y llegar a la noche con menos sueño.

Contar con un buen colchón

Si cumples los pasos anteriores pero tu colchón no ofrece las prestaciones que necesitas, acabarás despertándote a mitad noche o peor aún, te levantarás con dolor cervical o lumbar.  Lo mejor es confiar tu descanso en un fabricante especializado.