Cómo ayudar a nuestros hijos a dormir bien

Abr 16, 2020 | NIÑOS, TE ACONSEJAMOS

Dormir bien es una obligación que tenemos con nosotros mismos desde el inicio de nuestras vidas, porque ya hemos aprendido que de un buen descanso se va a beneficiar el resto de nuestro cuerpo y, por ende, nuestra salud. Y si es algo que no tenemos que saltarnos para el beneficio propio, imagina cuando se trata del bienestar de los más pequeños.

Por razones obvias, lo que nosotros conocemos por nuestra madurez, los años de experiencia y la capacidad de raciocinio, los niños aún no son conscientes de ello. Así pues, convencerles de que ha llegado la hora de que se vayan a dormir puede resultar una ardua tarea. Aunque nosotros lo veamos como la hora prudente que va a iniciar un sueño de ocho horas, ellos lo ven como el final de un día que no quieren soltar de los dedos, el despedirse de sus padres y hermanos mayores y, por qué no decirlo, el dejar de ver la televisión por la noche. Es ahí donde tendremos que hacernos fuertes y hacerles entender que irse a la cama es lo mejor para su salud.

Para lograrlo sin dramas y conseguir una buena rutina del sueño desde bien pequeños, existen una serie de pautas para ello. Una especie de rutina del sueño que ayudará a que tus hijos duerman correctamente, rindan mejor en el colegio y se beneficien de una salud óptima.

¿Cómo crear una buena rutina del sueño?

Establecer un horario para dormir

Igual que haces contigo mismo, deberás instaurar un horario fijo que determine el momento en el que los niños se tienen que acostar y cuándo van a tener que levantarse. Esta rutina básica será vital para formar una correcta higiene del sueño. Y esta rutina no tiene porque empezar con la hora fijada de irse a dormir, sino antes. Para ello, baja los decibelios de la televisión y fomenta unos minutos de paz y tranquilidad que vayan relajando a los pequeños

Nada de ordenadores, tablets y móviles

Siguiendo la premisa anterior, la luz que emiten los dispositivos tecnológicos trae consecuencias en la conciliación del sueño. Algo que tenemos que tener más en cuenta cuando hablamos del descanso de los niños. Nada de videojuegos y vídeos con tablets o teléfonos móviles. Y en la medida de lo posible, mínimo acceso a la televisión.

Crea un entorno confortable en su dormitorio

Una temperatura agradable en la habitación, cero contaminación lumínica y omisión de cualquier ruido que pueda dificultar la conciliación del sueño.

Que disfrute del mejor equipo de descanso

Elige el colchón que mejor se adapte a sus necesidades, la ropa de cama adecuada para la estación en la que nos encontremos y un pijama confortable que transpire.

Déjale que duerma con un peluche

Dependiendo de la edad del niño, es posible que aún tenga apego por un peluche o su manta favorita. Que duerma abrazado a ello no va a ser ningún impedimento para su descanso.

Luz encendida, ¿sí o no?

Siguiendo el factor anterior y dependiendo también de la edad, seguramente necesite una pequeña luz para vencer sus temores nocturnos. Bastará con no cerrar la puerta del todo o dejar una pequeña lámpara encendida con luz tenue para conciliar el sueño.

No duermas con ellos

Un debate recurrente que se abre con la llegada de la paternidad y maternidad tiene que ver con el hecho de dormir con tus hijos. En la medida de lo posible, evítalo cuanto antes para que se acostumbren a dormir solos.

No acudas ante cada llamada que haga

Sin contar lloros causados por alguna pesadilla, días en los que estén enfermos o problemas poco comunes como el sonambulismo, no vayas a la habitación cada vez que te lo pidan. Lo único que están haciendo es activarse y evitar el momento de dormirse. Y por si se les ocurre el truco de pedir agua, acostúmbrate a dejarles un vaso en la mesita de noche.