Cómo afecta la calefacción en el descanso

Ene 12, 2021 | TE INFORMAMOS

Con la llegada del frío, nuestro cuerpo nos pide más calor para sobrellevar las bajas temperaturas. Por eso, es el momento de poner a punto nuestras habitaciones y a la vez darles el toque de confort necesario para poder descansar tranquilamente toda la noche.

Actualmente, la variedad de productos que ofrece el mercado permite conseguir el abrigo suficiente para cubrir nuestras camas. Sin embargo, también resulta importante que la habitación disponga en todo momento de un ambiente cálido y adecuado.

Es por eso que, cuando llegan las temporadas más frescas, surge el debate acerca de la conveniencia o no del uso de la calefacción para dormir. Para decidir lo que más te interese, no te pierdas nuestros comentarios y conoce así los pros y los contras de dormir con la calefacción puesta.

Ventajas de la calefacción en el descanso

Los argumentos a favor y en contra de utilizar la calefacción en el descanso son muy variados. Aunque dependen básicamente de los usos y costumbres de cada uno, influye en gran medida la temperatura ambiental del dormitorio en el que tengamos que dormir.

Aunque el uso de la calefacción mientras descansamos puede producir algunos problemas en la continuidad del sueño, en determinadas ocasiones es imprescindible disponer del acondicionamiento adecuado para no pasar frío mientras dormimos.

Por eso, es habitual utilizarla en lugares en los que las temperaturas del exterior son gélidas.  La ventaja que ofrece es que se logra mantener un ambiente agradable y cálido durante la noche. Aun así, en cualquiera de los casos en los que sea necesario el uso de la calefacción se recomienda utilizar aparatos que contengan termostatos o programadores.

Con ellos se consigue el mantenimiento de una temperatura constante sin que llegue a ser demasiado elevada. Así, puede ser una buena idea apagarla al acostarnos y programarla para su encendido unas horas después, evitando de esa forma un ambiente sofocante.

En todo caso, puedes utilizar algunos trucos fáciles y sencillos como, por ejemplo, dejarla en funcionamiento durante el día, bajar las persianas cuando empieza a anochecer o hasta incluso mantener la puerta de la habitación cerrada para que el calor no se pierda por el resto de la casa.

Desventajas de la calefacción en el descanso

Por el contrario, utilizar la calefacción cuando no es preciso puede ocasionar que padezcamos sudores nocturnos y, en consecuencia, pequeños microdespertares. Aunque aparentemente resultan inapreciables, de alguna manera influyen en el resultado de nuestro descanso, ya que entorpecen un sueño continuado.

Por ello, si el ambiente no lo requiere, sería conveniente prescindir de ella. Y es que está demostrado científicamente que dormir con frío es más saludable que hacerlo con calor, ya que la temperatura idónea suele oscilar entre los 18 y 20 grados.

Normalmente no se recomienda utilizarla en zonas más cálidas a no ser que se precise en algún momento puntual. Hay que tener en cuenta que, durante la fase más profunda del sueño, la temperatura corporal baja como consecuencia de un proceso natural. Por eso es un inconveniente que el ambiente esté demasiado caldeado, ya que puede interferir en el desarrollo de nuestro descanso.

Tampoco interesa excederse en su utilización pues, si en la habitación hace demasiado calor, puede producirse una falta de humedad. El resultado será que, a la larga, notemos una sensación de sequedad en la nariz, la garganta e incluso en la piel. Además, el contraste entre la temperatura exterior e interior puede afectar negativamente a la capacidad de reacción de las defensas del organismo.

Nuestros consejos

En cualquier caso, tanto si duermes o no con calefacción, te sugerimos utilizar ropa fabricada con fibras naturales tanto para los pijamas como para vestir la cama. Nuestras fundas y sábanas 100% algodón garantizan la transpirabilidad adecuada para evitar en la manera de lo posible acumular una excesiva sudoración.

Para abrigarnos durante la noche disponemos de una gran variedad de posibilidades. Entre ellas, la más popular y utilizada son los edredones nórdicos. Las principales características que los definen son su extraordinaria ligereza y su gran capacidad térmica.

Si quieres, puedes echar un vistazo a nuestro catálogo y comprobarás que hay un tipo de relleno para cada necesidad. Nuestra gama contiene diferentes modelos que varían en función del grosor y material de fabricación del mismo: de microfibras, plumón o de calidad suprem.

Ya seas partidario o no de utilizar la calefacción para pasar la noche, no lo dudes y visita Maxcolchon. Podrás elegir de entre nuestros productos el que mejor se adapte a tus necesidades de descanso. ¡Busca tu tienda más cercana o visita nuestra web!