¿Cómo afecta el calendario lunar a nuestro descanso?

Jul 1, 2021 | TE INFORMAMOS | 0 Comentarios

El estrés. La ansiedad. Los proyectos laborales. El llanto de nuestro recién nacido. Los ruidos de los vecinos. No todos los estímulos externos que nos fastidian el sueño son tan contemporáneos y del día a día. Existe otro factor al que no atendemos como si hacían nuestros antepasados y que es parte importante de nuestro descanso. ¿Cómo nos afecta el calendario lunar?

La Luna, su luz y la influencia en el descanso

Aunque la tecnología nos ha ayudado a llevar una mejor vida, existen ciertas reminiscencias del pasado con las que podríamos colaborar hoy en día. Son factores que no tenemos en cuenta porque ni siquiera sabemos que influyen, pero ahí están. Por ejemplo, la Luna.

Desde hace cientos de años, los seres humanos del pasado usaban el ritmo de la Luna y su luz para organizar su vida. La utilizaban como un reloj apara así situarse en el tiempo. O como un medidor para fijar los períodos de siembra y cosecha. En definitiva, la Luna era una especie de tótem todopoderoso cuyos conocimientos hacían a nuestros antepasados vivir más alineados con otras personas y con la propia naturaleza.

Si nuestros antepasados utilizaban la Luna como reloj, es obvio pensar que aprovechaban los diferentes ciclos lunares para descansar y dormir de una manera u otra. Y estamos en lo cierto. Antiguamente, se aprovechaba la fuente natural de luz emitida por la Luna y sus ciclos para establecer ciertos patrones. Una disyuntiva polémica que hoy en día aún es discutida por la ciencia.

Mientras algunos científicos señalan la importancia de la Luna como fuente de luz nocturna, otra base académica no le encuentra el mismo sentido. Pero si nos ceñimos a los más creyentes, encontraremos cómo nos explican que la luz artificial influye en nuestro reloj biológico y los ritmos circadianos. Y la luz lunar no es una excepción: nos provoca más sueño durante la noche y, según sus ciclos, dormiremos más en unos períodos que otros.

Los ciclos lunares y el sueño

Tomando como referencia este estudio publicado por la revista Science Advances la Luna sí tendría influencia en nuestros ritmos circadianos, por lo que podríamos atender a los diferentes ciclos lunares para entender cómo descansaremos durante esos períodos:

Luna nueva

El sueño durante este ciclo lunar, el primero de todo, suele ser inquieto, ligero y con mucha actividad onírica. Según marcan las leyes de la Luna nueva, suele estar asociada a los principios, las nuevas noticias y las historias que están por empezar. De ahí que se suela soñar con embarazos, el sueño sea mucho más ligero y con tendencia a despertarse mucho por la noche. Sin embargo, estos microdespertares no influirán en la energía del día siguiente, pues tendremos de sobra para encarar todos los proyectos a los que nos enfrentaremos.

Luna creciente

Tras la fase de la Luna nueva y los inicios que promueve, llega el momento de la confirmación. La Luna creciente es sinónimo de consolidación. De profundizar en todos esos proyectos que se han ido gestando en la fase anterior. Fruto del mayor cansancio y de estar bajo la influencia de una Luna creciente, nuestro sueño también aumentará. Y lo hará para ganar en energía. Además, y a pesar de estar en una Luna más iluminada, dormiremos más y con mejor calidad del sueño. Respecto al contenido de los propios sueños, encontraremos un tipo más motivador e impulsador.

Luna llena

La Luna más característica, poética y simbólica. La Luna Llena, que siempre sirvió de inspiración literaria, es la que peor calidad del sueño tiene asociada. ¿Y cómo lo hace? Nos hará dormir más tarde, tendremos menos cansancio nocturno, estaremos más inquietos e incluso nos despertaremos más pronto de lo habitual. Nos proporcionará un sueño ligero, agitado, nervioso y, por supuesto, con más tendencia a tener pesadillas.

Respecto a esto último, las temáticas de las pesadillas que sufriremos oscilarán en conflictos emocionales que nos hacen sufrir y las más típicas que parecen sacadas de una película de terror: sangre, muertes, fantasmas…

Luna menguante

Podríamos pensar que la Luna menguante es el final del ciclo lunar. Sin embargo, atendiendo al concepto primario de la palabra ciclo, nos encontramos en una especie de círculo. Algo que no tiene fin. ¿Qué influencia tendrá esto en nuestro descanso? Soñaremos más en abstracto, con elementos más difíciles de interpretar y profundos. Por ello, nuestro descanso será también más intenso, durmiendo más horas de las normales.