Colchones de viscoelástica: los beneficios que aportan al descanso

Jul 30, 2021 | TE INFORMAMOS | 0 Comentarios

En la década de los 60, en la NASA estaban trabajando para desarrollar un componente que pudiera utilizarse para fabricar asientos de aviones y naves tripuladas. Así nacía el material viscoelástico, un invento que acabó revolucionando el mundo. Porque más allá de los colchones de viscoelástica, su producto original también se usa para la fabricación de zapatillas, productos de oficina, muebles…

La viscoelástica, antaño un producto excesivamente caro, acabó economizándose gracias a la revolución tecnológica y las mejoras que se consiguieron. Un proceso que ayudó a universalizar los colchones viscoelásticos, quizás los más utilizados del mercado. ¿Será porque su composición de espuma de alta densidad lo convierte en un tipo de colchón muy suave? Desgranamos los motivos principales por los que estos colchones nos proporcionan un descanso confortable y placentero.

5 beneficios que otorga el colchón de viscoelástica

Afortunadamente, hoy en día podemos escoger entre diferentes modelos de colchón sobre los que descansar. Muelles, látex, viscoelástica… Centrándonos en estos últimos, encontramos que se diferencian del resto en la capacidad que tienen para adaptarse a la silueta del durmiente.

1. La espuma viscoelástica se ajusta a nuestro cuerpo

Como si fuera una respuesta a la presión que ejercemos (y al calor que emitimos), los colchones fabricados con espuma viscoelástica se amoldan a nuestro cuerpo. Esto permite que toda su superficie sepa cómo distribuir de manera uniforme nuestro peso corporal cuando nos acostamos. Por el contrario, al levantarnos el colchón recupera poco a poco su forma original. Así de efectivo es el material viscoelástico que desarrolló la NASA allá por 1960.

2. Estos colchones nos garantizan un descanso que controla muy bien la temperatura corporal

Los colchones compuestos con espuma viscoelástica contienen un componente excepcionalmente sensible a los cambios de temperatura. Una situación que ya sabemos que influye bastante en nuestro descanso. Por ello, esta composición ayuda a que el colchón aprenda a equilibrar el calor y el peso de nuestro cuerpo. Es decir, si nuestra temperatura comienza a aumentar durante la noche, este tipo de colchón se vuelve más blando.

3. La viscoelástica nos ayuda a aliviar el dolor por las noches

Una de las principales virtudes que dispone este tipo de colchones, guarda relación con los grandes beneficios que nos aporta a nuestra propia salud. Como si tuviéramos un fisioterapeuta personal y diario, dormir en un colchón de viscoelástica alivia nuestros dolores corporales e incluso ayuda a recuperarnos de ciertas lesiones. Gracias a la capacidad que emana del material visco, la presión de los puntos de dolor se van eliminando. Esto sucede porque las diferentes zonas del dolor tienen una temperatura ligeramente más alta que el resto del cuerpo. La espuma viscoelástica detecta estas diferencias de temperatura, amoldándose a nuestras necesidades.

4. Son cochones muy válidos para durmientes que padecen alergias

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, los colchones son los hábitats preferidos para cierto tipo de elementos nocivos como ácaros, humedad, moho o bacterias. Estos miles o millones de seres que habitan nuestra cama, son los responsables de que no solo descansemos mal, sino padezcamos alergias. Afortunadamente, los colchones de espuma viscoelástica están compuestos de material de poliuretano, una especie de fibras que evitan que los ácaros del polvo proliferen en el interior del colchón. En definitiva, los colchones viscoelásticos se erigen como un modelo perfecto para personas alérgicas.

5. Son más adaptables, versátiles y resistentes

Otro de los beneficios principales que otorgan los colchones viscoelásticos es la versatilidad. Es decir, no solo es un material que consigue adaptarse a la forma del cuerpo, sino que también sabe reducir presiones en músculos y articulaciones, mejora la circulación de la sangre y es una gran opción para dormir en pareja. Esta independencia de lechos ayuda a que el durmiente que se mueva mucho durante duerme dificulte el sueño de su pareja.