Colchones al vacío: pros y contras

Jun 25, 2021 | TE INFORMAMOS | 0 Comentarios

Es una moda que va a más. Lejos quedan aquellos tiempos en los que los colchones al vacío eran sinónimo de países subdesarrollados que precisaban de esta táctica para solventar los problemas de infraestructura. Hoy en día, los colchones ya se envían enrollados a los clientes sin perder un ápice de calidad en los mismos. Ni se mengua la vida útil del modelo ni se deteriora la forma.

Todas las ventajas de los colchones al vacío

Desde que el sector del descanso vivió su particular revolución tecnológica gracias a la implementación de materiales como el látex o la viscoelástica, uno de los hábitos que más se han visto beneficiados es el de envasar los colchones al vacío. El efecto memoria de la viscoelástica o las prestaciones del látex y la espumación han ayudado a que esta técnica de transporte se haya extendido o profesionalizado. Y, por supuesto, recomendado.

Cada vez más habituales, los colchones al vacío no conllevan ninguna consecuencia negativa. Ni pierden sus cualidades, ni sus calidades, ni su vida útil. Al contrario. La única diferencia es que, por motivos prácticos que facilitan el transporte e instalación en las viviendas, se enrollan y se envasan al vacío.  Posteriormente, tan solo hay que esperar entre 3 y 4 horas para poder utilizarlo con normalidad, recuperando todas sus prestaciones de origen pasadas 12 horas de haber recibido el modelo.

Pero la única ventaja asociada a los colchones al vacío no se limita al transporte e instalación. Cuestiones higiénicas también favorecen este método tan siglo XXI.  Por razones lógicas que tienen que ver con su embalaje, estos modelos se encuentran aislados en todo momento de bacterias, ácaros, humedad y cualquier inclemencia del tiempo. ¿Qué garantiza esto? Tu pedido te va a llegar en las mejores condiciones higiénicas posibles.

Otra de las virtudes de los colchones envasados al vacío nos señala cuestiones más económicas. Tal y como hemos comentado al inicio, esta técnica favorece el transporte porque lo hace más barato y portátil. Es decir, al comprimirlos, se pueden apilar más en un mismo vehículo de transporte. Una practicidad que ayuda a ahorrar combustible y costes que acabarán reduciendo el precio final del colchón.

Por último, reseñar algunas virtudes prácticas más. Además de todo lo comentado con anterioridad, los colchones envasados al vacío permiten que, a la hora de descargarlos y subirlos a las viviendas, muestren mucha menos predisposición a ser dañados. Gracias a su embalaje, quedan menos expuestos a sufrir rotura y deteriores. Estos modelos caben mucho mejor en los ascensores y las escaleras de los edificios. Además, la forma en la que llegan a las casas los hace más llevaderos para atravesar pasillos estrechos y puertas de dimensiones más reducidas. Y, por supuesto, a la hora de instalarlos en los dormitorios, el colchón al vacío es mucho más manejable para una sola persona. Algo que también ha repercutido en su precio final, ya que, de precisar de dos operarios, ahora solo ha necesitado una persona para su montaje.

Desventajas de los colchones al vacío

Entonces, ¿existen desventajas asociadas a este tipo de colchones? Con total sinceridad, podemos asegurar que solo existen dos defectos que encontrar a los colchones enrollados:

– No todos los modelos están capacitados para este tipo de transporte: Aunque sí podemos enrollar los colchones viscoelásticos, de látex o espumación, los colchones de muelles no permiten envasarlos al vacío. Por tanto, si has decidido optar por este material, no podrás pedir que te llegue a casa de esta manera.

– No pueden ser utilizados de forma instantánea: Sabemos que te mueres de ganar por probar tu nuevo colchón, pero como ya hemos dicho con anterioridad, tendrás que esperar entre 3 y 4 horas para su uso y unas 12 horas en total para disfrutar de todas sus cualidades de fábrica. Paciencia.